Es probable que hayas dado tus primeros pasos en el alcohol de la mano de unas gomitas masticables con un abundante baño de vodka. La combinación perfecta entre las bebidas blancas y una buena cantidad de azúcar que ayudaba a pasar el ¿mal? trago.
Si todavía te cuesta soltar esa etapa de tu vida o andás con ganas de probar cosas nuevas, tenemos buenas noticias. Desde preparaciones caseras que la rompen en redes sociales hasta los bares más top de Buenos Aires que tienen propuestas mezclando esos dulces que marcaron tu infancia con alcohol para todos los gustos.
Tragos con golosinas: para probar en casa
Cami Monasterio usa sus redes sociales para recomendar dónde comer fuera de casa y qué recetas hacer adentro. Los tragos son una de sus debilidades, ya sea en un encuentro con amigos, una cita romántica o un domingo en familia.
En su incesante búsqueda por probar cosas nuevas, se decidió a mezclar bebidas alcohólicas con golosinas, porque los tragos dulces son sus favoritos, y los compartió en su cuenta de Tik Tok.
El Gin Paff fue su primer éxito, aunque advierte que es “rico pero empalagoso”. Para crearlo, Camila corta tres caramelos Flin Paff en pedacitos y los deja reposar en un poco de gin. Este es un trago bien casero así que las cantidades van a gusto y ojo del consumidor.
Mientras tanto, humedece el borde de una copa y lo cubre con azúcar, porque nunca hay que perder la elegancia. Agrega varios cubitos de hielo, la mezcla de gin con caramelos y un poco de gaseosa sabor lima limón.
Esto seguro ya lo hiciste alguna vez: revolvemos la bebida con un cuchillo y saboreamos nuestra creación.
Una bomba de alcohol
Camila dice que, de todas las combinaciones que probó, la mejor es vodka con Crazy Pop, un chupetín que viene con un polvo que explota en la boca.
Para probarlo tenés que poner una buena cantidad de hielo en un vaso, como todo buen bartender o barmaid, y sumar el polvo explosivo que viene en el paquete. En este caso, nuestra especialista usa dos bolsitas. Después, la cantidad de vodka que te guste y gaseosa lima limón.
Para revolver esta vez vamos a necesitar la parte que nos quedó sin usar de la golosina, el chupetín. La belleza de este trago está en su doble consumo: de forma clásica, tomando del vaso, y también mojando el chupetín en la bebida, que logra un efecto de explosión en la boca.
Un tip extra: si querés que el trago tome un color intenso, agregale granas del mismo tono que el polvito, esas que le poníamos a la torta de los cumples.
La reedición de un clásico
Para cerrar con esta tríada de tragos caseros, Cami nos ofrece una nueva versión de las gomitas con vodka. “Siento que quedan super bien porque le dan un toque dulce”, dice.
En este caso, ella eligió las Mogul cerebritos, que vienen rellenas con un líquido sabor frutal. En vez de colocar las golosinas directo en el vaso, primero las pasa por el microondas para derretirlas, infusionadas previamente con un chorrito de vodka.
Una vez obtenido este “almíbar”, lo vertemos en una copa con hielo, que luego será completado con vodka y gaseosa lima limón a gusto. Una vez más, revolvemos con cuchillo y adentro.
Bar para subir la glucosa
Si creías que esta combinación de azúcar y alcohol era sólo un hit de las redes sociales, permitime sacarte de la confusión.
Kona Corner, uno de los espacios de Buenos Aires que logró formar parte de la lista de recomendados Michelin, presentó este mes un nuevo trago que juega con los recuerdos de una infancia en Japón.
Kona, cofundado entre Narda Lepes e Inés de los Santos, es un puente entre la gastronomía tradicional japonesa y lo moderno, servido en el bajo Belgrano porteño, en Castañeda 1899.
En el primer piso del local está Kona Bar, donde los protagonistas son los tragos. Allí destaca el Don Kodomo, un mocktail que “busca evocar la memoria emotiva, una sensación de niñez y juventud universal”.
Kodomo es una palabra japonesa para referirse a la infancia y esta bebida le hace honor a esa etapa de la vida a través de la mezcla del helado Melona (de origen coreano, en realidad, pero asiático al fin) y las clásicas granas de colores. Combinados, recuerdan los kakikoris, postre japonés hecho de hielo.
Por supuesto que este mocktail viene con cuchara, para que puedas comerlo como si fuera un helado y jugar a ser niños, aunque estés dentro de un bar donde la coctelería manda.
Alfajor bebible
No somos integrantes de Guinness para determinar un récord, pero podemos afirmar que Punta Mona es uno de los bares más grandes de Chacarita (Fraga 93), con una barra para disfrutar el Argentinian Old Fashioned.
Este clásico de la coctelería, a base de whisky y sabores cítricos, logró su versión dulce con un toque bien argento: Mona Gallosi, reconocida bartender de nuestro suelo, decidió sumarle un alfajor.
Así, como leíste. “Para este cocktail me inspiré en una de las golosinas más características de nuestra cultura”, dice Gallosi.
Tranqui, lejos está esta bebida del memorable acto de Marcelo Tinelli metiéndose un alfajor entero en la boca, ni tampoco vas a encontrar pedazos de chocolate y dulce de leche flotando en el vaso.
Esta receta, que está de estreno porque fue recientemente incorporada a la carta, lleva almíbar de alfajor Cachafaz, mezclado con los ingredientes ya conocidos del Old Fashioned y unas gotas de solución de sal marina.
“Algo que muchos no saben es lo rico que queda la sal en lo dulce. Un poco de sal marina sobre un alfajor es algo que desearía que todos puedan probar. Por eso decidí agregar esta solución al cocktail”, dice su creadora.
Havanna, de hecho, lo hizo en versión masticable este verano en la costa Atlántica, donde ofreció una edición especial de alfajor con sal.
Campeones del mundo
Cochinchina es un lugar en Palermo (Armenia 1540) que combina cocina franco vietnamita, del chef Máximo López May, con la muñeca coctelera de Inés de los Santos.
En octubre de 2023 fue uno de los tres espacios argentinos que quedaron en el ranking mundial “The World’s 50 Best Bars”, en el puesto 26. Un lujo nacional.
En la parte superior del local está “Arriba”, valga la redundancia, que tiene su propia carta. Su barra cuenta con un trago llamado Chulita, hecho con caramelos Halls.
De los Santos combina gin con las pastillas refrescantes sabor Cherry Lyptus, con un poco de licor, jugo de lima, soda y eucalipto. Parece que los videos de Tik Tok no estaban tan errados.
En Retiro (Arroyo 872) está Florería Atlántico, otro bar argentino que logró un puesto en el top 50 mundial, donde también podemos encontrar una bebida con sorpresa dulce.
Este lugar creado por Tato Gioavanonni busca homenajear a los pueblos originarios de Argentina, donde cada trago hace referencia a una comunidad.
El Tupa fue hecho en honor a los guaraníes, a base de whisky y ginebra, con sabores frutales como banana y guayaba, quebracho, tabaco, arrope de tuna y pochoclos.
Un dulce nacional
Otro trago que hace honor a una golosina clásica argentina es Un highball nos salvará, que lleva whisky, pero -atención- infusionado en Mantecol. A eso le suman soda, licores de avellanas y de café.
Este cóctel se puede encontrar en CIMA, el nuevo espacio inaugurado en la terraza de ORNO (Guatemala 4701).
Flavia Arroyo y Cristian Melián inauguraron este verano la terraza del local de Palermo con diez creaciones inéditas entre las que destaca nuestro elegido goloso. “Este cóctel se sirve de la técnica de fat washing para resaltar las notas a frutos secos del whisky”, destacan.
Para contrarrestar la elaboración de los tragos, las opciones gastronómicas son bien sencillas, pero no por eso menos sabrosas. “La idea es que el producto llegue a la mesa en estado puro: quesos, embutidos y una versión propia de hummus”, señalan.
Si preferís algo caliente, podés pedir la pizza que elaboran en el piso de abajo y te la llevan en caja hasta la terraza.
A toda esta lista de tragos con golosinas podemos también sumarle dulces que llevan alcohol: gomitas rellenas con daiquiri, bombones con tequila, trufas con champagne, hay para todos los gustos.
Lo que queda claro es que los sabores de la infancia no están tan lejos como creíamos e incluso pueden volverse más divertidos. Advertencia: tu hígado ya no es el mismo. Tratalo con cariño.