Envuelta en un microclima único y recostada junto al cauce del Río Mendoza, en Las Compuertas, Luján de Cuyo, se encuentra Finca Bandini, una joya pulida por los años y el agua de deshielo de la Cordillera de Los Andes. En sus 70 hectáreas, esta maravillosa propiedad contiene varios sitios históricos de Las Compuertas, una House of wines, una casa de huéspedes y viñedos que dan vida a un porfolio de varietales y blends de alta gama. Carolina Pelayes, CEO de la bodega, revela los detalles de este pequeño gran paraíso y los proyectos para este año. 

Finca Bandini
Carolina Pelayes, CEO de Finca Bandini.

¿Cómo fueron los inicios de Finca Bandini?

Federico Bandini, dueño de la bodega, nació en Mendoza pero siendo él muy chico su familia se mudó a Estados Unidos, donde se crió. Allí desarrolló una exitosa carrera en el ámbito de los servicios petroleros pero siempre tuvo ganas de darle un legado a su tierra natal y también involucrar a sus hijos. En 2015 me llamó para que le proponga un par de proyectos de inversión, y un año más tarde empezamos a toda marcha con el elegido. Era esta finca, con 15 hectáreas de viñedos y olivos de más de cien años. Me ocupé del Master Plan financiero y económico, y junto a otros asesores también del paisajístico, agronómico e hídrico. 

¿Con qué filosofía nace el proyecto?

Creo que se puede hablar de filosofía en una empresa cuando están claros los objetivos y conducen a un proyecto coherente. Dentro de este marco nos dijimos: “Hagamos lo mejor que podemos hacer”. Teníamos que lograr una enología de excelencia. Por eso en 2017 convocamos a Marcelo Pelleriti y al ingeniero agrónomo Marcelo Canatella. Hoy tenemos un staff que responde a ellos pero tanto Pelleriti como Canatella son asesores muy involucrados en lo que hacen. Además, incorporamos tecnología de última generación para los viñedos y la bodega. Es todo muy detallista y tecnificado. 

Finca Bandini
Vista de los viñedos de Finca Bandini.

¿Por qué eligieron una zona como Las Compuertas, en Luján de Cuyo?

Primero, esta finca es una joya con una ubicación inmejorable. Las Compuertas es una zona de lujo y muy exclusiva para hacer vinos de alta gama en Mendoza. Esto sucede gracias a su clima, altura, distintos perfiles de suelo, y a sus noches frescas. Esto es un diferencial muy importante para lograr grandes vinos.

¿Qué vinos ofrece Finca Bandini?

Quisimos mostrar con distintos métodos de elaboración la mejor expresión del terroir. Dos Cauces es un Malbec sin paso por madera que expresa de manera transparente el carácter de los tintos de Las Compuertas. En el caso de Los Muros trabajamos con crianza en barricas y en esta línea tenemos un blend de tintas, 87% Malbec y 13 % Cabernet Sauvignon y otro, un Blanc de Blancs, con uvas del Valle de Uco, cuatro varietales cofermentados que logran un blanco elegante y complejo. 

El Magno Córpore es un gran Malbec que se elabora con extremo cuidado, realizando la fermentación en huevos de concreto y luego todo el vino recibe un añejamiento de 18 meses en barrica de roble francés.

 

Terroir Único es el vino más laborioso de hacer, con un proceso de elaboración que comienza con un desgranado manual que demanda mucho tiempo y experiencia. Se le saca la tapa a la barrica de primer uso y los granos son acompañados con hielo seco. Luego se tapan y comienza un proceso de fermentación con movimientos periódicos.

El resultado es un Malbec aterciopelado, elegante y suave, con un gran centro de boca.

Finca Bandini: la nueva joya de Las Compuertas 1

Lanzaron recientemente un rosé y un Extra Brut. ¿Qué características tienen?

Sí, lanzamos un rosé hace poquito. Lo nuestro son los tintos, por lo que entonces hicimos un blanco diferente al resto, y con el rosado el concepto fue el mismo. Este vino surge de uvas de la finca, con cosecha temprana y un prensado suave (acompañado de hielo seco). Es un rosé con mucho cuerpo, muy fresco y fácil de tomar. Es amable pero con estructura. Con el Extra Brut buscamos lo mismo a partir de un cuvée 60% Pinot Noir, 20% Chardonnay y 20% Gewurztramminer. 

¿Qué respuesta han tenido en el mercado con sus vinos?

Salimos al mercado en 2019 con casi toda la cartera de productos. Pensábamos: “¿Quién va a comprar el Terroir Único? Sin embargo, se vende increíblemente bien. Y el blanco es el más vendido de todos. Cuando las cosas se hacen con calidad y se comunican bien, hay clientes. 

¿Qué otras propuestas tienen además de los vinos?

La empresa se pensó con distintas “patas” de apoyo. Este proyecto lo diseñamos con un ingreso por turismo y venta directa, otro por lo que genera la bodega, otro por venta de uva de alta gama y otra parte del ingreso por “hospitality”. Ese es el foco del proyecto.

Dado que el turismo juega un papel fuerte para el proyecto, ¿cuánto incidieron la pandemia y la cuarentena?

En un principio tuvimos que cerrar las puertas al turismo, y nos abocamos a la venta de vinos online. En noviembre pasado reabrimos nuestras puertas. Hoy el público más fuerte es el nacional, con mayoría de personas que provienen de Buenos Aires. Ofrecemos catas guiadas de productos, picadas de alta calidad en nuestra “House of Wines” y, a pedido, se puede realizar un tour en bicicleta por los viñedos. Otro servicio muy requerido es el hospedaje: la demanda ha sido muy alta desde que pudimos reabrir. En la Casa de Huéspedes, ubicada en el centro de la finca, ofrecemos una estadía pensada desde el relax y combinada con el entorno del viñedo. Atrae para pasar unos días de disfrute total, siempre cumpliendo con los protocolos necesarios.

¿Qué proyección de crecimiento tiene la bodega?

Es un proyecto pensado a largo plazo. El objetivo final es elaborar 400.000 botellas solo de vinos de alta gama.