La magia de los blancos reside en que van bien con casi cualquier cosa. Pero con lo que mejor funcionan es con quesos y picadas, pescados y mariscos, pizzas y pastas con salsas ligeras, ensaladas y tapeos, y fritos de todo tipo. Es decir: con casi todas las comidas del verano.
Lo bueno es que hay vida más allá del Chardonnay, del Sauvignon Blanc y del Torrontés, que son las blancas más bebidas en Argentina. Y esa vida ofrece sabores completamente diferentes. Sabores que vale la pena descubrir.
Entre las variedades que brinda la Argentina hay algunas que son tan poco conocidas que necesitan presentación. Entre ellas, por ejemplo, la austríaca Grüner Veltliner, aunque escasa, tiene algún brillo propio.
También podemos encontrar la más frecuente Pinot Gris o Grigio que, si bien es la misma variedad, remite a estilos diferentes.
O algunas de las más nombradas en el Viejo Continente que, aquí, apenas tienen predicamento, como Riesling y Gewürztraminer. O, para cerrar este paquete, otra criolla, tanto como el Torrontés, que es a la vez una de las más plantadas: Pedro Giménez.
Entre ellas, y alguna que otra uva fuera del radar, componen un mosaico de blancos que ofrece otro paladar para darse un gusto este verano.
Sea en la terraza, el balcón o el patio, sea en la playa o en el río, cualquiera de estos vinos le pone una pátina de frescura a este calor versión 2024, sobrecalentado y barullero.
10 vinos blancos poco conocidos que vale la pena probar
- Norton Lote Blanco Grüner Veltliner 2021
- La Cayetana Pedro Giménez 2022
- Piedra Negra Arroyo Grande Pinot Gris 2023
- Pioneer Pinot Grigio 2023
- Trapiche Costa & Pampa Albariño 2022
- Altaluvia Riesling 2021
- Rutini Gewürztraminer 2022
- Polígonos del Valle de Uco Chenin Blanc 2022
- El Enemigo Chenin Blanc 2021
- Luigi Bosca Semillón Fumé 2022
Extrapolada desde Austria, de donde es originario el dueño de Bodega Norton, la Grüner es casi patrimonio de esta casa en Argentina. Plantada en Valle de Uco, da un blanco de aromas herbales, entre eneldo y lemongrass, con un paladar amplio, graso y vibrante de frescura. Norton también tiene una versión espumosa.
Mezcla de Moscatel de Alejandría y Criolla Chica (igual que el Torrontés, pero en otra combinación genética), Pedro Giménez suele confundirse a menudo con Pedro Ximénez, empleada en Jerez. No son ni parientes. Para conocer su perfil algo neutro en aromas, pero con boca amplia y delicada, conviene apuntarse con La Cayetana Pedro Giménez, que lleva 3% de Gewürztraminer, Viognier y Semillón. Beberlo no muy frío es un buen consejo.
Variedad típica de Alsacia, en la frontera entre Alemania y Francia, el Pinot Gris da vinos delicados, de una fragancia moderada entre lima y hierbas, con una boca envolvente, debido al trabajo de lías, y una frescura elevada y fina. Para conocer el estilo, en nuestro mercado esta de Piedra Negra es una de las botellas obligadas.
La versión estilísticamente italiana del Pinot Gris, tal como lo conocen en el Véneto, es Pinot Grigio. Y a diferencia del estilo alsaciano, aquí manda un blanco algo etéreo, con boca refrescante y sabor moderado. Para beber como agua fresca, Finca La Celia elabora este ejemplar con uvas de Valle de Uco.
Oriundo de Galicia, el Albariño es una uva de un carácter algo exótico, entre especiado y tropical, que no resigna volumen ni frescura. Adaptado a climas atlánticos, en el país Trapiche Costa & Pampa tiene uno de los más logrados. Para darse un gusto.
Está elaborado con uvas de Valle de Uco por Doña Paula. La uva es originaria de la zona del Rhin, Alemania, donde el frío de la región permite obtener estilos muy diferentes según el punto de vendimia. En Uco optan por el frutado y cremoso, donde este blanco consigue notas entre tropicales y especiadas. Rico y envolvente.
Variedad aromática originaria de Alemania, el Gewürz o Traminer, como se le llaman cotidianamente, ofrece vinos de un carácter floral exótico, que pica entre los nardos y los jazmines, y que envejece hacia notas de petróleo. Ligero y fresco, el de Rutini se elabora con uvas de Valle de Uco, y es un buen blanco para descubrir.
Originaria del Valle del Loire, Francia, el Chenin en Argentina fue llamada Pinot de la Loire cuando se refería al fenotipo de racimo pequeño, en contraste con unos de racimo grande. Los primeros son los más valiosos. Con uvas de un viejo parral plantado en Vista Flores, Valle de Uco, recuerda a la lana mojada, junto con lima y pasto, y define una boca vibrante, de elevada acidez.
Con uvas de un viejo parral de Agrelo plantado en suelos de arcillas, este blanco define el perfil de la variedad, donde a los componentes básicos de lana mojada y lima, suma un perfil de acacia y flores. Graso y vibrante, llena la boca de sabor.
Semillón no es una variedad poco conocida. Pero este vino de Luigi Bosca ofrece una versión Fumé, es decir, fermentada en barricas y con batonage (técnica francesa que consiste en remover las borras de la barrica usando un bastón) de levaduras. La magia está en que el estilo y la variedad maridan bien, y queda con una nota de avellanas y un paladar cremoso.
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