Hay premios que reconocen recetas. Y hay premios que reconocen ideas. El Prix Baron B – Édition Cuisine, que desde 2018 viene construyendo algo parecido a un mapa gastronómico de relevancia argentina, pertenece claramente al segundo grupo. Hace unos días se encendieron los fuegos de la convocatoria para su octava edición, con inscripciones abiertas hasta el 20 de julio y una final programada para el 27 de agosto en el Faena Art Center de Buenos Aires.
Ocho años no es poca cosa. Sobre todo cuando cada edición sumó proyectos que, vistos en conjunto, trazan una geografía de la cocina argentina que va mucho más allá de los restaurantes de moda porteños.
Desde Patricia Courtois con el Proyecto Iberá en Corrientes hasta el Proyecto Pescado de Chapadmalal, el Prix fue construyendo un recorrido diverso y federal. Cocinas que trabajan con productores locales, que respetan la biodiversidad, que tienen algo para decir más allá del plato. Seguimos de cerca el certamen desde sus inicios en Vinómanos.
Un jurado que mezcla tradición y contemporaneidad
La novedad más llamativa de esta 8va. edición es la incorporación de dos nuevas figuras al jurado: Dolli Irigoyen y Gabriel Oggero. Junto a ellos vuelven Mauro Colagreco, que presidirá el jurado por octava vez consecutiva, y Gonzalo Aramburu, que repite por segundo año.
El combo no es casual. Colagreco aporta proyección global y excelencia, con su vasta trayectoria y ocho estrellas Michelin entre sus distintos proyectos. Aramburu representa el máximo reconocimiento Michelin del país y es embajador de Marca País.
Por su parte, Oggero es una de las voces contemporáneas más consistentes en el debate sobre producto y sustentabilidad, también premiado por la Guía Michelin. Y Dolli Irigoyen trae algo que ninguno de los otros tiene: décadas de construcción de cultura gastronómica argentina e Icon Award de The World’s 50 Best Restaurants en 2023.

Qué hay que presentar para participar
La lógica del Prix se mantiene intacta en sus ocho ediciones, y eso dice algo positivo. No busca la receta más técnica ni el chef más mediático. Busca proyectos integrales: cocineros y cocineras de todo el país que puedan demostrar cómo su trabajo dialoga con el entorno, con los productores, con la comunidad.
Para postularse hay que completar un formulario y sumar un video de entre 2 y 5 minutos donde se muestre y cuente el proyecto integral, además de presentar un plato representativo.
Ese plato no tiene proteína obligatoria —lo que abre bastante el juego creativo— pero sí debe estar maridado con alguna de las tres etiquetas de Baron B: Extra Brut, Brut Nature o Brut Rosé. El vínculo entre la comida y el champagne forma parte del ADN del certamen.
La convocatoria estará abierta hasta el 20 de julio en baron-b.com.ar/inscripciones-2026. El 1 de agosto se anuncian los tres finalistas, que el 27 de agosto deberán cocinar en vivo frente al jurado en el Faena Art Center.

Los premios
El ganador se lleva tres cosas bien distintas entre sí. Primero, un premio económico de $3.000.000. Segundo, el tradicional corcho bañado en oro tallado por el reconocido orfebre argentino Juan Carlos Pallarols, que con los años se convirtió en el símbolo más reconocible del certamen. Y tercero, una pasantía en el restaurante Mirazur de Colagreco en Francia, uno de los mejores del mundo. Los otros dos finalistas reciben $1.500.000 y un corcho de plata cada uno.

Siete ediciones, siete historias
Para entender qué tipo de proyecto busca el Prix, alcanza con repasar su historia. Ganaron el Proyecto Iberá de Patricia Courtois en Corrientes (2018), Gapasai de Santiago Blondel en Córdoba (2019), El Nuevo Progreso: cocina+arte de María Florencia Rodríguez en Tilcara (2021), Kalma Restó de Jorge Monopoli en Ushuaia (2022), Ánima de Emanuel Yañez García y Florencia Lafalla en Bariloche (2023), la Experiencia Cocina Regenerativa Margay Reserva Natural & Lodge de Gunther Moros en Misiones (2024) y el Proyecto Pescado en Chapadmalal (2025).
Cada uno de esos nombres es, a su manera, una declaración de principios sobre lo que puede ser la cocina argentina cuando mira hacia adentro en búsqueda de una identidad propia.
La pregunta ahora es quién va a aparecer en la edición 2026 para ampliar ese mapa. La convocatoria ya está abierta.
