Los Simpson son más argentinos que el dulce de leche. Las referencias a nuestro país abundan y los fans albicelestes –como era de esperar– somos los más extremos y desquiciados del globo. Por si fuera poco (nos ponemos amarillistas), Matt Groening, su creador, está en pareja con una compatriota hace varios años. Así que, cuchillo y tenedor en mano, en esta nota repasamos algunos platos emblemáticos de esta serie de 33 temporadas y te recomendamos dónde probarlos en la Ciudad de la furia.
Homero es el faro dionisíaco que nos guía: la gula y la afición por la bebida están en su primer plano. Recorremos casi exclusivamente las primeras 15 temporadas (existe cierto consenso en que son consideradas las “clásicas”) y elegimos los siguientes platos y comidas para, de paso, probar la comida de los Simpsons en Buenos Aires.
Comida de los Simpsons en Buenos Aires
Donuts
Conocidas bajo el nombre de “rosquillas” en su traducción en español “latino”, las donas son la obsesión y debilidad de Homero, pero también la de sus compañeros de la planta nuclear: los “esclavos del sector 7G”. Las referencias a este manjar son incontables. A modo de repaso mencionaremos el especial de Noche de Brujas IV (T5, C5) en donde Homero le vende el alma al Diablo (que toma la forma de Flanders) por una donut; o en el del año siguiente (T6, C6), donde Homero deja atrás un futuro de lujos y prosperidad entendiendo que no existían las donas aunque sin embargo… ¡caían del cielo cuando llovía! Mucho más adelante, en La Invasión de los Vecinos Cool (T24, C7) unos vecinos justamente cool y trendy se dedican a hacer unas donuts customizadas espectaculares.
La base es su masa secreta y algunos ejemplos son: Queen (ganache de chocolate rosa), Nirvana (fina capa de chocolate, rellena de chocolate Kinder) o Metallica (fina capa de chocolate blanco rellena de bon o bon y maní caramelizado).
Otro exponente es The Donuts Market (Costa Rica 4782). No solo cuentan con un una variedad amplia y vistosa (con gustos originales como lemon pie, frutos del bosque, pistacho, Hershey´s o Boston cream), sino que, además, son los primeros en producir en el país las cake donuts: masa poco dulce y especiada, esponjosa y sin levadura, menos grasosas y más amables para el organismo.
Cochinillo + Gazpacho
Estamos hablando de un capítulo verdaderamente épico: Lisa, la vegetariana (T7, C5) ¿El de “No vives de ensalada”? ¡Claro! ¿En el que aparecen Paul y Linda McCartney? ¡Obvio! ¿En el que Lisa sabotea una parrillada en donde el cochinillo es el plato emblema? Vos sabes que sí…
Nos referimos precisamente al cerdito que vuela, en claro guiño al disco Animals (Pink Floyd, 1977). Homero, desesperado por recuperarlo, exclama: “Solo un poco de aire, todavía sirve, todavía sirve! ¡Solo un poco de agua, todavía sirve, todavía sirve!”.
Finalmente, no podemos obviar el hermoso Club El Progreso (Sarmiento 1334), en donde se puede comer un cuarto o todo entero, con papas y batatas: tradicionalmente lo trozan utilizando un plato a modo de improvisado cuchillo.
¿Y si quisiéramos probar el gazpacho, la opción vegetariana de Lisa? Entrale a este “jugo de tomate frío” en Tancat (Paraguay 645), donde vas a poder tapear de lo lindo. También te lo ofrecen como cortesía en El Burladero, otro clásico de la gastronomía española (Uriburu 1488).
Sándwich de pavita
En La Casita del Horror II (T3, C7), la familia realiza un viaje a Marruecos y compra una mano de mono maldita que concede deseos pero que trae maldiciones (N. de la R: se basa en el relato de W.W Jacobs, The Monkey´s paw). Como la secuencia de deseos venía saliendo bastante mal, Homero le pide a la mano un deseo “a prueba de fallos”: un sándwich de pavita en pan de centeno, con lechuga y mostaza. Cuando lo prueba, exclama: “Buena mostaza, buen pan, el pavo está un poco seco… ¡El pavo está un poco seco!”
Tragos con llamas
Llamarada Moe es uno de los episodios más épicos de Los Simpson (T3, C10). Tras un problema financiero que impidió la compra de cerveza Duff (México la hizo realidad en 2006 y en Argentina se produce y distribuye aquí), el bar de Moe tiene que salir del paso. Homero recuerda un trago con licores varios, jarabe para la tos Krusty (¡se consigue en un local de Belgrano! ¡El delirio es total!) y una llamarada que le otorga el sabor característico. El cantinero se apropia de la autoría del trago y eso da pie a eventos desafortunados de todo tipo.
Si buscás algo más sofisticado, no podés dejar de pasar por Anasagasti (Anasagasti 2067), un speakeasy situado en una casa de tres pisos de 1927 declarada Patrimonio Histórico que cuenta con una premiada carta de craft cocktails, varios de ellos preparados con humo en un ahumador propio. ¡Envuelven todos los sentidos!
Gastronomía japonesa
Un indiscutido de la serie es Aviso de Muerte (T2, C11). Allí, la familia Simpson asiste a un restaurant japonés. Bart y Lisa se divierten haciendo una versión karaoke desopilante del tema cachondo-funk Shaft de Isaac Hayes (quien le da voz al incorrectísimo chef de Southpark). Mientras tanto, Homero pide fugu, un pez globo extremadamente difícil de preparar debido a que es potencialmente tóxico y, tras una serie de negligencias y confusiones, el inspector de seguridad se pone a esperar la muerte creyendo que fue intoxicado.
En pleno San Telmo tenemos al tradicional Nikkai Shokudo (Independencia 732). Además de una inmensa variedad de sushi, cuenta con varias opciones de Bento (raciones para llevar). Son abundantes e incluyen platos con pescado, cerdo, arroces y extras como salsa teriyaki, jengibre, soja y wasabi.
Otro clásico es el Restaurante del Jardín Japonés, de la Fundación Cultural Argentino Japonesa. Una experiencia única, en un verdadero oasis oriental en Buenos Aires.
¡Tampoco te pierdas el ABC de la comida japonesa, del que te contamos acá con lujo de detalles!
Uff… Tanta conversación me dio sed y ganas de probar la comida de los Simpsons en Buenos Aires. ¿La seguimos en el bar de Moe?