Existe un sabor que viene en ascenso y que está lejos de los vinos conocidos: hablamos de vinos elaborados con uvas criollas, una de las tendencias más interesantes y significativas del país, aun cuando numéricamente representa muy pocas botellas.

¿Por qué es interesante? Porque se trata de vinos elaborados con un grupo de uvas que están lejos del canon en materia de sabor. Como criollas se conoce a las uvas que se desarrollaron en el territorio americano –como las blancas Torrontés, la Pedro Giménez– a partir de uvas europeas, pero también a una variedad muy difundida que es en rigor una oriunda de Canarias: una tinta llamada Listán Prieto y que, debido a su difusión en tiempos coloniales, se la denomina Criolla Chica en algunos países de América y País en Chile.

Con ella se elabora un puñado de tintos bien modernos, mientras que con otras criollas –como la uva Cereza– despuntan vinos atractivos.

Mejores Criolla de Argentina

Y si forman una tendencia significativa se debe al poder renovador de sus vinos. Lejos de los tintos potentes y de cuerpo que dan las variedades bordelesas –como Cabernet Sauvignon o Malbec–, la Criolla Chica se parece más a un Pinot Noir con un carácter más salvaje y delgado, donde el perfume frutal está entreverado con uno de tierra y cierto especiado.

Así, en plan renovar el paladar, estos vinos que probamos para nuestro Informe de tintos son perfectos para descubrir todo el potencial de las mejores criolla de Argentina.