Al principio, fue el pastel de papas. Un día del 2009, mientras cursaba en Barcelona un posgrado en Sociología, se grabó cocinando un pastel de papas y ese fue el comienzo de todo lo que la trajo hasta acá. Sin estudios profesionales en materia culinaria, Paulina Cocina creó la multiplataforma especializada en gastronomía más grande de Argentina, y una de las más importantes de Latinoamérica, que incluye un canal de YouTube, cuentas en todas las redes sociales, una web y una tienda online donde vende sus productos. 

Todo lo que siempre quisiste saber sobre Malbec y los mejores vinos, leelo acá.

El secreto para sostener a los más de 7 millones de seguidores que la invocan como a una santísima patrona del qué-comemos-hoy parece tener que ver con que entendió desde el vamos las reglas de internet, pero mucho más con la magia que sucede cuando una hace genuinamente lo que se le da la gana. Con dos libros publicados y varios ebooks a la venta, el 2021 la encuentra presentando Meal Prep. Si nos organizamos, comemos todos. (Planeta), su tercer libro que, asegura, la representa tal como es.

Meal Prep Paulina Cocina

Meal Prep Paulina Cocina

¿Qué cambios aplicaste a lo largo del proceso de construcción de tu multimedio digital?

Hice un año Paulina Cocina, paré cinco y después volví. En ese lapso, internet cambió y yo tuve otros pequeñitos proyectos en la red que me enseñaron mucho. Cuando volví, ya existían los contenidos de forma más sólida y yo también era otra porque había aprendido un montón. Hubo varios hitos personales: el primer sponsoreo de una marca, después de trabajar tres años todo el día sin obtener ningún tipo de ingreso; la primera vez que delegué algún proceso, que fue la edición de mis videos… El libro que acabo de sacar es un hito porque es sobre el contenido que fue uno de los más exitosos de mi canal de YouTube y, comparado con el primer volumen -que me encanta, pero mi perfil estaba menos madurado-, este tiene una personalidad mucho más fuerte que me representa muchísimo más.

“No repetirte, cambiar y sostenerte”

¿Cómo es tu proceso creativo a la hora de pensar recetas y contenido con ideas frescas? 

Tengo una lista de por lo menos 300 recetas que todavía no mostré. El desafío más grande es, primero, no repetirte y, después, ir cambiando y sostenerte. Y cuando cambiás, a veces te va bien y a veces no. De cualquier manera, internet es prueba y error. Hay contenidos que hago de forma espontánea, por ejemplo en historias de Instagram; estoy cocinando y muestro lo que como en casa. Otras cosas tienen un nivel intermedio de planificación y de creatividad, por ahí alguna receta que hago para una marca.

O quizás estoy cocinando y digo: “Ay, esto está re bueno para hacer un videíto y mostrarlo en Instagram, no solo en historias”, y entonces termino grabando. Y después hay producciones más complejas, que llevan meses de trabajo, por ejemplo todo lo que es YouTube, que implica un guión, una jornada entera de filmación en la que tengo una persona que me ayuda, la edición de un profesional y ahí sí hay más laburo de buscar, de mirar. Estoy muy atenta a todo lo que se hace en todas partes, en mi nicho y en otros, para no hacer lo mismo, para saber si estoy dando algo nuevo, para saber qué le funciona al otro. Un artista plástico puede ser inspirador.

Me molesta mucho cuando alguien a quien admiro le va bien y siempre hace lo mismo. No me permito repetirme pero eso es un riesgo porque, me ha pasado, dejé proyectos en los que me iba bien porque me aburría.

Si buscás recetas, no dejes de visitar este megapost con las recetas más fáciles.

¿Cómo aprendiste a relacionarte con la tecnología, a producir material audiovisual, a romper las métricas? 

Me encanta entender. Cuando aprendí a editar, era una apasionada. Entender las estadísticas me encanta. A veces me da paja, pero cuando me meto a ver cómo funciona, no cuesta tanto porque hay una lógica que cambia a mucha velocidad pero también se repite: qué va a pasar cuando saques algo, qué pasa si haces esto o lo otro. No es tan complejo como parece. Soy socióloga, sé leer estadísticas y hacerle preguntas a los datos, pero en internet no son todos sociólogos y a muchos les va bien. La mayor parte, la aprendí mirando tutoriales de otro, así que puede hacerlo cualquiera. 

En paralelo con tu evolución profesional, ¿hubo algún clic respecto de tu forma de comer y la de tu familia?

No, porque yo cocino de toda la vida. Trato de comer cada día más saludable, de comprar productos mejores, lo que no significa más caro. Si hay un budín, está hecho por mí.

¿Qué importaste de tu vida en España a tu cocina argentina? 

En mi casa siempre se comió, como en muchos hogares argentinos, una comida muy mediterránea. Tortilla de papas hice siempre. Me traje el pan con tomate, pero ya lo comía desde antes porque mi abuela calabresa también hacía pita frotado con tomate y ajo. Con respecto a vivir en España, son más las cosas que extraño, como algunos tipos de quesos que allá eran re comunes y se vendían en el supermercado y acá no, por ejemplo el rulo de cabra, y la variedad de pescados. 

Meal Prep Paulina Cocina

“No como ultraprocesados”

¿Hay algo que no te guste o ni quieras probar?

Me gusta comer de todo, pero de todo, eh. Me gustan mucho mucho las verduras. La comida bien condimentada y a la vez simple, esa que decís: esto tiene dos ingredientes y tres condimentos y está buenísimo, manejé bien el fuego y me quedó espectacular. Bueno, eso es lo que más me gusta comer y cocinar. No como ultraprocesados. Algunos sí, como todo el mundo (queso crema, manteca), pero no salchichas, hamburguesas, patitas de pollo. No solo porque hacen mal, porque por una vez no pasa nada, sino porque no me gustan. No son sabores de verdad.

¿Cuál es tu receta estrella? 

Me gusta mucho cocinar vegetales, y creo que soy buena haciéndolos muy muy ricos. Pero la receta más vista en mi canal es una de medialunas, la clásica con hojaldre.

¿Cómo satisfacés a consumidores que cada vez esperan más cosas, especialmente en esta pandemia?

La gente se volcó re loca a la cocina durante la cuarentena, pero los primeros dos meses. A partir de ahí, todos los indicadores fueron bajando hasta donde estaban antes. Esa locura del inicio no se sostuvo. Si hay productos como ebooks y cursos, espectacular porque vivo de eso, pero no manejo esa urgencia. Mi prioridad siempre es el contenido porque es lo que me trajo hasta acá, aunque el 90% no esté monetizado, no haya ninguna marca detrás y lo haga por amor al arte y a la audiencia. 

“Las dietas no tienen que ver con mi perfil”


¿Cuál es la consulta más repetida o lo que más te piden tus seguidores?

Eso va cambiando porque voy resolviendo. Pedían rosca de Pascua, ya hice dos y no piden más. Últimamente piden mucho vegano. En cuanto a recetas, piden algo que nunca les voy a dar, que es keto, dieta y cosas así que no tienen que ver con mi perfil. Pero creo que ya están bastante cubiertas todas las necesidades, por lo menos para las personas de Argentina. 

Meal Prep Paulina Cocina

“Con ajo, pan, tomate, oliva y sal soy muy feliz”

¿Qué ingredientes no pueden faltar en tu cocina?

Ajo, pan, tomate, aceite de oliva y sal. Con eso soy muy feliz.

Con respecto a tu tercer libro, ¿qué errores del principio ya no cometés?

Es un producto con un estilo mucho más definido. Antes me faltaba ponerle picante y animarme más. Esa que está en este libro soy yo. Otra diferencia es que este era un ebook que había escrito hace dos años y se vendía en mi web. Entonces, toda la energía que le pusimos con la editora Ana Wajszczuk fue para mejorarlo. Dediqué mucho tiempo a revisar cada receta, agregar pequeños detalles y tips.

Es un manual mega completo para organizar la comida en una casa. El error que ya no cometo en un libro es ceder. Entendí que por más que lo haga con fulano, con una editorial u otra, la cara y la que responde por un buen o mal material soy yo, porque la gente va a decir “Paulina sacó un libro feo”. Por eso no cedo en pequeños detalles que crea que tienen que ver con la calidad de lo que estoy haciendo. Igual, en este caso el equipo fue una locura: lo coordinó Tomás Linch, que lo enriqueció mucho. Loli Braga Menéndez fue la productora gastronómica y Ale López hizo las fotos.

¿Cómo es el lector de gastronomía hoy?

La cocina en internet es bastante predecible. Salvo factores puntuales que te puedan disparar una búsqueda, ya sabés que llega junio y la gente busca guiso de lentejas; en septiembre, ensaladas; para Pascuas, rosca, huevos, pascualina y tarta de atún. Navidad, vitel toné, ensalada rusa y matambre. Los sábados se come pizza, te lo cuento: se disparan las views en los posteos. Esa base se ve afectada por determinadas tendencias: por ejemplo, ahora hay búsqueda de más cocina vegana. Cuando estás en un lugar como el mío, el tema está en encontrar qué podés ofrecer que acompañe a la tendencia pero que no sea exactamente eso. Entonces, no se trata de ver qué está buscando la gente sino de qué podes aportar vos de forma creativa para romper y acompañar lo que ya sabés que está pasando en cada época del año.

¿Qué te inspira? ¿Qué te sirve como referencia?

Para los videos, mil cosas que generalmente no tienen que ver con la cocina, como cuestiones estéticas. Soy muy pretenciosa. Se me ocurren cosas que no tengo equipo o presupuesto para hacer, y entonces tengo que dejarlas de lado y decir: “Algún día voy a poder”, porque no me gusta hacerlas así nomás. Después, con la cocina, me imagino el plato. Es imagen, es color. Quiero una pasta, con una salsa que sea verde pero clarita. Después veo cómo llego. A veces no estoy nada inspirada y cocino milanesas, está claro. 

“Con mi trabajo, la gente come mejor”

¿Qué feedback tenés? ¿A quiénes inspirás? ¿Hasta dónde llegan tus tentáculos?

No llego a entender mucho la dimensión de Paulina Cocina. Debe tener que ver con que los que trabajamos en digital estamos adentro de nuestras casas. Nuestro mundo no cambia, lo que cambia es un número en una pantalla: ah, mirá, tenés tantos seguidores. Sí, por supuesto, te saludan por la calle y te piden fotos, pero no es lo mismo estar siempre en el mismo ambiente que salir a un teatro lleno de gente, lo que te da una dimensión real que yo no tengo. El otro día estaba mi imagen en la entrada de un boliche en Gualeguaychú. No entiendo conceptualmente qué hago ahí, no entiendo qué clase de personaje soy. ¿Seré uno bizarro? (se ríe). Sé que no es casual, pero no es por admiración ni por la cocina, y te juro que no sé qué represento para el público en general. Se me escapa y lo suelto.

Respecto de mi audiencia, es lo más, tienen la mejor y pasa algo –esta parte sí la entiendo y la dimensiono, me parece enorme y me llena de orgullo-, que es que siento que la gente come mejor. Que por ahí por algo divertido se enganchan y cocinan más, prueban cosas nuevas y se animan. Me lo dicen, me escriben y me cuentan: “Nunca había probado brócoli pero vi tu receta y lo probé”. Cuando me mandan esos mensajes de “Esta es mi primera tortilla de papas” con una foto -cosa que me pasa diez veces por día solo con la tortilla de papas- te juro que los leo y me muero. Pienso: bueno, yo no me voy más de la historia de esta persona si aprendió a hacer un platazo como la tortilla de papas con mi video. Ya está, estoy marcada a fuego en su piel.

En tu libro hay opciones para todos los gustos, restricciones alimentarias y paladares. ¿Cuáles son tus tips básicos para mealprepear sin morir en el intento?

Mi tip es no sobreorganizarse porque vas a fracasar y en la cocina no está bueno fracasar porque uno deja de hacer cosas que están buenísimas. Algo básico es aprovechar el proceso de hacer cualquier comida, que ya estás cocinando, para hacer meal prep. Si no querés empezar haciendo una mega sesión, aprovechá el día en que vas a hacer milanesas y hacé 2 o 3 kilos. Cuando hacés porotos, herví muchos y armá hamburguesas. Después, fundamental, lavar, sanitizar, secar bien y guardar la verdura para que no se te pudra todo. Esa parte es inevitable, hay que hacerla sí o sí para no desperdiciar alimentos.

“Pido mucho delivery”

¿Qué comés en tu casa cuando estás cansada de cocinar? 

Siempre tengo el freezer lleno. No tengo muchas comidas complejas guardadas, pero sí pasos intermedios porque me gusta la comida recién hecha. Por ahí descongelo el menjunje para hacer un arroz con pollo, que está en el libro, y hago el arroz en el momento, que implica cocinar un poquito. A veces, no tengo ganas ni siquiera de hacer eso y lo resuelvo pidiendo delivery. Me encanta, pido mucho delivery, como cualquier cristiano. 

Respecto a la cocina, ¿qué te sorprende todavía? ¿Qué es lo más reciente que aprendiste y qué más te gustaría saber?

Amo cocinar, es una pasión que no se me va a ir nunca. Aún así, me tomo con liviandad épocas en las que no tengo ganas de cocinar. Todo esto, por suerte, va paralelo a Paulina Cocina. Yo puedo estar cero inspirada para cocinar y hacer videos igual porque tengo una receta estipulada, pero en casa cocino distinto, como lo hago en historias de Instagram: resuelvo mucho con lo que hay.

Hacer un video es otra cosa, puedo no estar inspirada pero la receta me sale bien. Y yo no sé mucho de cocina. Soy una persona que cocina en su casa, entonces todo el tiempo me sorprenden nuevos procesos, nuevos sabores. Digo: “Ah mirá, cierto que este condimento indio estaba buenísimo usado así”. Aprendo, a veces me olvido y vuelvo a sorprenderme.