De fondo suena Sandro y más tarde será Cacho Castaña. Reciben las mesas vintage de jardín recicladas con fichas de dominó y las butacas celestes de colectivo listas para tomar un vermucito y picotear unas bombas de papa recién hechas en la vereda. O, si estás de paso, podés elegir cualquiera de las propuestas que se exhiben en la “heladera a la calle”, como dice Sebastián Atienza, alma mater de Cacho Rotisería, sobre su nuevo emprendimiento.

La propuesta de Cacho Rotisería -enmarcada en una antigua casa chorizo- suma varios talentos: además de todo el expertise de Atienza en Tres Monos, el bar más premiado de los últimos tiempos (TOP 4 del mundo 2020 en @tales_of_the_cocktail y bar elegido el N° 85 del mundo en los @50bestbars 2020), se destaca la cocina del chef Leo Lanussol (Propper), quien asesoró en el arranque para armar una carta sabrosa que acompaña muy bien la propuesta estética de la rotisería.

Cacho Rotisería
Además de rica comida, en Cacho Rotisería podés probar ricos aperitivos.

Justamente, fue EME, Emilia Carranza, directora de arte top gastronómica, quien realizó la ambientación: el lugar reúne objetos puntillosamente seleccionados (mirá los azulejos de las paredes detrás de la heladera, la tipografía elegida para el cartel que anuncia los platos, el piso calcáreo que emula a las históricas pelotas Pulpo, la cortina que divide la roti del salón en el que pronto funcionará Uat (más abajo te contamos más), que revelan un espíritu de época que remite a los años 80 y 90.  

Por eso, para los que cargamos algunas sotas, llegar a Cacho Rotisería es sonreír. Primero, la comida, que es riquísima, ya hablaremos. Y también porque esa estética un poco cursi y bastante kitsch recuerda a la risa fácil, a cierta alegría despreocupada de los 80 que Atienza quiere recuperar con ganas.

“Cacho es rotisería y vermutería al paso. Es un proyecto que se gestó incluso antes que Tres Monos, pero era más mercadito cheto y el bar salió primero, así que ahí quedó. Ahora, pandemia mediante, aprovechamos la oportunidad de tener este local, que es muy grande, en el que pudimos armar distintos conceptos y estar preparados para cualquier escenario, léase cuarentena, confinamiento o explosión de gente”.

Cacho Rotisería
Bombas de papa y hongos, vitel toné a base de cerdo y latkes con alioli verde + los tragos embotellados de Tres Monos, una de las opciones para el picoteo en Cacho Rotisería.

¿Qué comer en Cacho Rotisería?

La carta está organizada en conceptos conocidos: “Pollo”, “Tartas”, “Sanguches, “Picoteo”, “Tortilla”, “Carne” y más. La gracia está en detenerse en cada propuesta, porque por más que sean platos que todos hemos comido alguna vez, el secreto está en la calidad de los productos que utilizan, en las recetas caseras y en su reversión. Por ejemplo: la tarta de jamón y queso, un clásico, acá está hecha con lomito casero, stracciatella (el corazón de la burrata) y cebolla. ¡La gloria misma! O, cualquiera dice “milanesa”, pero acá, amigues, la mila es de ojo de bife, viene con salvia, limón y puré de papa con pangritata. Un caño.

Hay muchas cosas ricas para probar y todo se puede comer ahí o llevar. Si querés un picoteo para acompañar el aperitivo, lo primero que sugerimos que pruebes es la mortadela (elaborada por Corte Carnicería) con ajíes picantes, que es puro sabor. Sumá bombas de papa suaves, rellenas con hongos de pino y parmesano recién hechas; un plato de latkes de papa con alioli verde casero o un vitel toné de cerdo con alcaparras fritas. Otra opción, platitos de conservas ultra caseros: berenjenas, morrón en oliva, porotos blancos, como toda rotisería porteña debe tener.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de CACHO (@cachorotiseria)

Para destacar, elegimos el sándwich de albóndigas de cerdo con almendras y tomate asado, porque es tan rico que no pudimos probar los otros (para otra visita quedarán el de tortilla de papa o el de escalope de pescado).

Si tenés ganas de algo contundente: la suprema de pollo, con tomate confitado, albahaca, mozzarella y ajo frito con fideos, no falla. Y si estás para algo más tranqui, una ensalada Panzanella: pasta corta, berenjena asada, tomate, rúcula y aceitunas negras.

De postre, un clásico almendrado casero, una porción de queso Cuartirolo de Juan Grande con quinotos y zapallos en almíbar de Mendoza o duraznos blancos con dulce de leche y crema (todo irá cambiando a medida que avance el otoño y llegue el invierno, claro).

Para tomar: los tragos embotellados de Tres Monos no pueden faltar. Elegí entre gin tonic, Aperol Spritz y Campari tonic y sé feliz. Un vasito de vino (hay buenas etiquetas, pero podés empezar por el vino de Matías Michelini que elaboró especialmente para el bar (tinto o blanco) y cerveza Imperial.

Cacho Rotisería
Sándwich de escalope de pescado, lechuga repollada, cebolla en conserva y tomates confitados.

¿Por qué Cacho?

El nombre Cacho reúne varias cuestiones. Es un apodo popular, cariñoso, pero para Sebas es mucho más.

Es el porteño argento que va de vacaciones a Mar del Plata, que tiene la camisa abierta hasta el ombligo, que está todo bronceado, que usa cadenas doradas, que miraba a Sofovich, a Susana, que le gusta el animal print. Yo crecí en esa época, lo pasé re bien, quiero reivindicar esa alegría. Además, Cacho era un primo de mi mamá, fue como mi papá. Siempre me cuidó, fue el primero que me consiguió laburo en gastronomía. Lo tengo tatuado en el brazo, lo quise mucho, falleció el año pasado. Era un personaje, coleccionaba cualquier cosa, no cocinaba nada, tomaba birra, fumaba, yo le caía a cualquier hora con mis amigos y todo estaba bien. El nombre de la rotisería es también un homenaje. Y, de paso, decidimos llamar a nuestras porciones “cacho” o “cachito” y elegimos un hashtag que nos representa: #laporciondetudia”, dice.

En breve: la Uat!

Detrás de Cacho Rotisería, traspasando la cortina de tiras de plástico, está la nueva sorpresa de Atienza. Al cierre de esta nota ultimaba detalles para abrir la Uat (la boite), el nuevo bar disco que es un viaje en trampolín a los años 80/90. Bola de espejos, paredes doradas, barra con letrero lumínico que pasa info, DJ en vivo y alto ambiente. 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de CACHO (@cachorotiseria)

La carta de tragos, especialmente diseñada por Atienza, recuperará viejos conocidos, pero, claro con su mirada: “Queremos que la gente se relaje, se divierta. ¡Es tan necesario! Pensamos una carta en la que no pueden faltar tragos emblemáticos, pero bien hechos. Piel de iguana, Esperma de Pitufo, Pantera Rosa, Séptimo regimiento, Tequila sunrise, Sex on the beach, el auténtico Chacho. Pero todo reversionado y moderno. Si el cocktail Piel de iguana llevaba licor de kiwi, nosotros haremos nuestra propia tintura de kiwi natural. Si el Pantera Rosa se hacía con vodka, piña colada American Club y granadina (recontra dulce, una patada de azúcar), nosotros haremos nuestra versión con ananá natural y leche de coco”, cuenta Sebas. 

Una terraza completa la propuesta de la Uat y promete convertirse en el nuevo lugar de encuentro para gente que quiere pasarla bien.

Date una vuelta por Cacho Rotisería y la Uat, seguro te llevás una historia sabrosa.

Dónde: Thames 1627, CABA. De martes a domingos, de 12 a 12.