Pasame más tinto se vino La Pachanga / dale pelado, no pares nunca más / Los chicos se quejan si la noche no es larga / Las chicas se dejan si el tinto se acabó”. Cuando estamos más necesitados que nunca de espíritu celebratorio y de vino que no se termine, La pachanga, el tema de Vilma Palma e Vampiros que se subió a la cabeza de los rankings en pocas semanas, está a punto de cumplir 30 años de fiesta etílica non stop

Para plegarse al festejo, Vinómanos descubre hoy a los socios ocultos de esa canción que sigue siendo el plato fuerte de los shows en vivo de la banda. El tema cosechó en Youtube casi 10 millones de reproducciones y tiene hasta un cover de una banda de metal.

La Pachanga, el jingle inesperado

Para buscar las raíces de ese boom primero hay que hablar de Identi-kit. Claro, porque Identi-Kit era una banda de rock rosarina de mediados de los ’80 en la que Mario “Pájaro” Gómez tocaba la batería y Jorge Risso, la guitarra. Para 1990 ambos habían armado otro grupo con un perfil diferente y se acercaron al DJ y conductor de programas de radio Edgardo Mancinelli para que los ayudara en la difusión. 

“¿Por qué no hacen un jingle para mi programa ‘Manicomio’?”, contraofertó el musicalizador. Y así en el estudio los flamantes Vilma Palma, con Gómez como cantante, crearon la primera versión de La pachanga

La Pachanga
La Pachanga fue originalmente un jingle. Nadie imaginó que se convertiría en un hit.

La canción, pegadiza, fue adaptada por el grupo para promocionar las fiestas “Pata Pata” que se hacían todos los veranos en la costa del Paraná, en el balneario rosarino de La Florida. En esa segunda versión, el tema decía “pasame más Pepsi / se vino el Pata Pata / dale pelado / no pares nunca más”. El “Pelado” era el mismo Mancinelli, alma mater de la fiesta y musicalizador, que cuenta que la marca de gaseosa era uno de los sponsors.

Arena caliente

Al tema, hiper bailable, los Vilma Palma le hicieron nuevos retoques en la letra; entraron “vino” y “tinto” y salieron “Pepsi” y “pata pata”, entre otros cambios. Así se emancipaba de las fiestas y cobraba vida propia, aunque quedaron varias partes del texto anterior, como la de “la arena caliente me quema los pies”, ideal para describir una fiesta playera. 

“Una vez traje a Los Super Ratones a Rosario y antes del show puse La pachanga. Estaba el productor Elio Barbeito, y vio que el público estalló. Enseguida se contactó con Vilma Palma. A los pocos meses estaban en Buenos Aires grabando su primer disco”, recuerda Mancinelli.

La Pachanga
El pájaro Gómez en pleno show de Vilma Palma e Vampiros.

Fernet con Coca

Gustavo Sacchetti era el tecladista original de la banda. Radicado en México desde hace muchos años, donde se dedica tanto a la producción musical (trabajó con Paco de Lucía, entre otros) como a la ingeniería en sonido, dice: “La música de La Pachanga originalmente era un tema lento mío que se fue modificando. En la sala de ensayo, zapando, calentando motores, decíamos:´Está bueno’”. De Sacchetti son esos inconfundibles acordes de teclados con los que empieza el tema. “Natalia Moscariello (una de las coristas de la banda) trajo ideas de letras, pero al final quedó la de Jorge Risso”, agrega el músico.

Desde Rosario, donde sigue con la composición de las letras para Vilma Palma aunque ya no forma parte del grupo como músico, Risso cuenta: “Yo componía en la noche, después de comer, tipo diez, hasta que diera. Tomaba Fernet en esos momentos, por eso después salió la canción Fernet con Coca. Describía la situación de un pibe común que espera que llegue la noche para irse de joda”.

La Pachanga
Afiche Gentileza Edgardo Mancinelli.

Malbec y la cultura del vino

El vino aparece dos veces en la canción emblemática del álbum debut, así que el autor brinda su relación con la bebida: “Tomábamos vino en esos años, Malbec sobre todo, aunque estaba de moda el vino blanco. Cuando Vilma creció, nos metimos más en la cultura del vino. Pero yo siempre seguí con Malbec o, llegado el caso, Cabernet”.

Gracias a La pachanga lo que podría haber sido una banda de verano se volvió un clásico, con especial repercusión en América Latina: recorrieron decenas de veces el continente con sus shows. Una cata de videos de Youtube encuentra versiones hechas en Perú por el ganador de un concurso televisivo; por Gin Tonic, una banda tributo de los rosarinos, que se llama así por una poco conocida canción de Vilma Palma, y por Los Méndez, un grupo de cumbia.

“Siempre nos sorprendió la explosión que generaba la canción en la gente, se volvía loca”, dice Risso. Por su parte, Sacchetti agrega: “Salimos de gira gracias a La Pachanga. La primera vez fue a Ecuador”. Y Mancinelli, desde su mirador de DJ, explica que “es de esos temas que no podés cortar, lo tenés que poner desde el principio”. 

Pero queda un interrogante: ¿a quién le pide la canción que pase más vino? “A mí seguro que no -sorprende Mancinelli, riéndose- porque yo no tomo ni una gota de alcohol”. 

Cover de Asspera (metal bizarro)

Cover de Vilma Palma de Jonatan Angles (ganador del concurso “Yo soy”, imitando a Mario “Pájaro” Gómez”).

Es redactor freelance en Ñ y editor de la revista Tercer Sector. Además, coordina la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Moreno, donde da clases en la asignatura Taller de Práctica Preprofesional. En la UBA dicta la materia Diseño de la Información Periodística, en la carrera de Ciencias de la Comunicación, de la que es graduado. Escribió notas para Página/12, Todo es Historia, Caras y Caretas, Brando y Miradas al Sur, y trabajó como productor de radio y tv. En 2015 publicó el libro "Fuera de juego. Crónicas sociales en la frontera del rugby". También se desempeñó en el área de comunicación institucional del mundo editorial. Prefiere el Malbec.