Hay varias escenas de la vida cotidiana que ameritan una omelette. Abrís la heladera y solo hay huevos; omelette. Vivís solo, son las 11 de la noche y no tenés ganas de cocinar: omelette. Tenés culitos de sobras de otras comidas en distintos tuppers en el freezer, omelette. Sos re fit y comés proteínas como loco: omelette.

Este plato de origen francés, señoras y señores, ¡juega en toda la cancha! Antes de pasar a la receta, vamos a enunciar una premisa básica: esta receta se puede hacer solo con huevo, sal y aceite. ¡Sí!

Por supuesto, todo lo que le quieras agregar será bienvenido y tendrás una hermosa omelette rellena. Tendrá forma de zeppelin como la sirven en los desayunos de los hoteles 5 estrellas; tendrá forma de medialuna o será abierta, con el relleno al descubierto. Todo vale. Y si no, no te hagas drama, siempre puede ser un riquísimo huevo revuelto.

omelette
Una omelette es el comodín perfecto para una cena rápida, para una dieta fit o si tenés solo huevo en la heladera.

Receta básica

Para 1
2 o 3 huevos (depende de vos, 3 sale power)
Sal y pimienta, a gusto
Aceite de oliva c/n
Sartén pequeña antiadherente

Para el relleno (todo lo que tengas en la heladera)

Champiñones
Cebolla roja o común o verdeo
Puerro
Ajo picado
Hierbas (perejil, cilantro, tomillo, romero, estragón)
Jamón cocido
Queso
Tomate
Panceta
Morrón
Pollo
Espárragos
Corazones de alcaucil
Aceitunas
Espinaca
Y más

Procedimiento

  • Poner a calentar la sartén, cuidando de que no humee.
  • Romper el ligue de los huevos en un bol sin agregar aire. Salpimentar.
  • Agregar un chorrito de aceite de oliva a la sartén y mientras se calienta, bañar todas las superficies de la sartén. Levantarla de la hornalla para que el aceite no se queme.
  • Disponer los huevos en la sartén y rápidamente, con cuchara de madera o espátula, romper los huevos en los primeros segundos para que comiencen a coagular. Hay que ir regulando el calor de la sartén y si es necesario, levantarla de la hornalla o correrla a un costado. Una vez logrado este primer paso, dejar que se arme la omelette en pocos segundos.
  • La omelette no debe dorarse sino cocinarse suavemente y quedar color amarillo pálido. Girar una mitad sobre la otra y omelette lista.

Tips para no fallar

La cosa parece sencilla: quién no puede romper un huevo y cocinarlo en 10 segundos en una sartén. Cualquiera. Ahora bien, una omelette es mucho más que eso. No queremos meterte presión, pero hacer ésta es la prueba para muchos cocineros que recién comienzan y quieren entrar a trabajar en un restaurante. Seguí estos consejos y después hablamos:

1) La temperatura de la sartén es fundamental. Si está muy caliente, el huevo no termina de coagular y la omelette queda cruda por dentro y quemada por fuera. Si está fría… olvídate, omelette pegada, desastre.

2) El momento en que hay que revolver: acá se trata de la práctica. Si tiraste el huevo y no lo dejás un toque coagular y rápido lo empezás a mover… seguramente comas huevo revuelto, porque todo coagulará en muy corto tiempo.

3) Si la dejás cocinar de más, tendrás una omelette seca, tipo cartón color café con leche. No.

4) ¿Cuánto tiempo cocinar una omelette? Si te gusta babé, apenas coagule en la superficie, afuera del fuego. Si te gusta más cocida, dejala unos minutos más. ¡Pero que no dore!

Si sos fan y querés saber cómo hacer un huevo frito, seguí esta nota de Vinómanos: https://vinomanos.com/2019/07/como-hacer-un-huevo-frito-perfecto/

Omelette rellena, elige tu propia aventura

Como bien dice el título, vos podés hacer una omelette con lo que se te cante. La gracia del asunto es que el huevo sea el producto protagonista. Porque si no, en vez de omelette vas a estar comiendo una rica fritatta o una tortilla.

Entonces, fíjate las proporciones. Los rellenos aportan sabor, nutrientes, color, gracia. Todo bienvenido. Pero acá estamos haciendo una omelette. Como antes vimos, también hay algunas reglas piolas para no pifiarla:

1) Algunos rellenos no necesitan cocción, como el jamón, queso y tomate. Peeero… ojo con el agua que desprende el tomate, mejor usá cherrys enteros. Y el queso es complejo, porque si lo cortás muy finito se va a derretir con el calor y puede hacer que todo se pegue mal a la sartén.
Ideas: poné el queso en la mitad del disco cuando ya casi esté todo el huevo coagulado. Y al darlo vuelta, retira la sartén del fuego y dejá que el queso se derrita con el calor del huevo.

2) Hay otros rellenos que conviene tener previamente blanqueados o salteados, como los espárragos, las chauchas, la panceta, la cebolla. La cocción de la omelette es muy breve, y si ponés todo crudo, no se cocinará.

3) Cocinaste tus rellenos y están todavía muy calientes: ¡no los tires al huevo batido! Eso cocinará el huevo y tu omelette jamás se hará bien. Dejá que todo entibie y agregalos a la mezcla o como relleno una vez que estén atemperados.

Te gusta el vino, mirá estas recetas para maridar con huevo: https://vinomanos.com/2014/11/4-recetas-a-base-de-huevo-para-maridar-con-vinos/

Ahora sí, da clase, maestro.