Existen muchas ideas del amor. Casi tantas como enamorados en este mundo. Sin embargo, a la hora de celebrar San Valentín, parece que todo cae en dos sacos: los que se esmeran en hacer una cena rosa, ñoña y con velitas titilantes como anzuelo afrodisíaco, y los que, sin faltar al amor, despliegan una versión “taller recuperado en Paternal” de lo que hay en la heladera, arman corazones con culitos de salamines (y se ríen de ello) y confían en el poder de la pimienta para seducir.

celebrar san Valentín
Es como comparar el tacto desplegado en una fantasía de novela, o en una película de terror. Ambos pueden resultar efectivos en su objetivo: mantener encendida la llama de los tortolitos, sea con guiños toscos onda Olmedo y Porcel o con las puntillas de los de enredos a lo Suar.

Celebrar san ValentinPara decirlo de una manera más propia de Vinómanos, podés hacer una propuesta gourmet de cuidado detalle, o bien otra de fast food con vuelta y vuelta en la sartén.

¿Sin o San Valentín? Entre estas dos maneras de celebrar San Valentin, ¿cuál es la tuya?