Tras diez años de secreto, Otronia vio finalmente la luz. Este proyecto de espíritu explorador con vinos de terruño, parte del Grupo Avinea, produce vinos de alto nivel con un gran potencial de guarda destinados a posicionarse en lo más alto del mercado local e internacional, en países como Reino Unido, Suiza, Suecia, Estados Unidos, Brasil y Uruguay. Las condiciones climáticas australes y extremas del lugar exigen una elaboración limitada de vinos que ya son revelación del 2019.

La bodega se sitúa en el centro sur de la provincia de Chubut a orillas del lago Musters (llamado “Otrón” por los antiguos pobladores), a solo 50 km del límite con Santa Cruz. Posee 50 has. de viñedos orgánicos (de un total de 70 que posee la provincia) con variedades Pinot Noir, Merlot, Chardonnay, Gewürztraminer y Pinot Gris; un dato de interés es que estas figuran entre las viñas más australes de Sudamérica y del mundo, cuyas uvas se usan para elaborar vinos de alta calidad. Otro detalle a tener en cuenta es que Otronia reside en la región más fría del país, con temperaturas de hasta -20° bajo cero en invierno y temperatura anual promedio entre 3° y 4°, factor que favorece la gran intensidad aromática, muy buena acidez, frescura y pureza de los vinos.

La apertura de Otronia abre las puertas de una nueva zona vitivinícola en Argentina que posee las condiciones climáticas más extremas, propias del lugar y del fin de la tierra.  Los vientos entran por la Cordillera de los Andes con la fuerza del Océano Pacífico a velocidades que pueden superar los 100km/h. “Si bien los vientos generan un desafiante manejo del viñedo, otorgan un gran beneficio al disminuir la humedad relativa y el desarrollo de enfermedades de la vid. El viento es una de las condiciones más importantes del lugar, confiere una limpieza absoluta del aire”, dice Alberto Antonini, consultor enológico. “El suelo es otra de las características distintivas por su gran variedad, siendo una de las grandes razones por las que se plantó aquí en una estepa a 300 mSNM”, agrega Juan Pablo Murgia, a cargo de la dirección enológica de la bodega. “En el mundo hay cuatro tipos de suelos responsables de los mejores vinos del mundo y uno de ellos es el de Otronia”, comenta Antonini.

Las viñas fueron plantadas en diferentes etapas desde la primavera de 2011 hasta 2015, de acuerdo a un diseño de plantación creado a medida por el consultor experto en suelos, Pedro Parra. En 2017 se obtuvo la primera cosecha y en la actualidad la bodega cuenta con dos líneas de vinos: una es Otronia Bloques III & VI Chardonnay 2017 y Otronia Bloque I Pinot Noir 2017 (ambos al precio de $ 4500), que expresan la máxima pureza e identidad de este micro terroir, y la otra está compuesta por 45 Rugientes Corte de Blancas 2017 y 45 Rugientes Pinot Noir 2017, vinos que nacen a partir de la combinación de diferentes bloques seleccionados por sus características particulares (ambos a $ 1800). La bodega se prepara para salir oficialmente a la venta a fines de este diciembre, y sus productos estarán en cartas de los principales restaurantes, hoteles y tiendas de vinos. Para 2021, la idea lanzar su primer espumante orgánico creado por método tradicional y manteniendo su estilo más extremo. Más data hacé click acá.