Durante la última década un nuevo género cinematográfico ha nacido, las wine movies. Así se conoce a la decena de películas rodadas en viñedos y bodegas con la pasión por el vino como excusa. Claramente los escenarios naturales de las viñas y el romanticismo que encierra la bebida son un combo ideal para contar historias.
Documentales o ficción, las películas de vino lógicamente se disfrutan más con una buena copa al lado. Y en esta nota, te contamos cuáles ver y con qué vino acompañarlas.
El Camino del Vino. Con el trotamundos y sommelier Charlie Arturaola en el rol protagónico, este film de Nicolás Carreras narra las aventuras que debe afrontar un experto en vinos para recuperar su olfato y paladar perdidos como producto del stress que genera su agitado ritmo de vida. La búsqueda obliga a Arturaola a realizar un viaje a las raíces del vinos para reencontrarse con la pasión por los tintos y blancos. Rodada íntegramente en Mendoza, El camino el vino, cuenta además con la participación de protagonistas de nuestra vitivinicultura como Susana Balbo, Jorge Riccitelli y hasta el cocinero italiano Donato De Santis, quien oficia de consejero y confidente del sommelier caído en desgracia. Original y divertida, la película además lleva el mensaje del vino argentino y los paisajes mendocinos a todos los rincones del planeta. Un film ideal para ver con un buen Malbec de compañía.
Mondovino. Film de culto para los enófilos del planeta, este documental del cineasta estadounidense Jonathan Nossiter invita a recorrer el mundo del vino mientras pone en evidencia los riesgos de la globalización del sabor. Estrenada en 2004, hoy está disponible en varias paginas de streaming y mantiene la vigencia de su planteo gracias a una mirada crítica sobre la industria del vino, cada día más influenciada los wine gurús y los flying winemakers que lo mismo elaboran en Australia que en Francia o Argentina, sin conocer el detalle de cada región. Un documental para ver con atención y sacar conclusiones mientras se bebe algún vino curioso, de estilo atípico y en la vereda de enfrente al mainstream de negocio.
Bottle Shock. Con la actuación de Alan Rickman en el rol de Steven Spurrier, editor de la revista Decanter en la década de 1970, este film cuenta los entretelones de la mítica cata de 1976, conocida con los años como el Juicio de Paris. En aquella ocasión Spurrier organizó una cata en el que enfrentaría algunas de las mejores etiquetas francesas con los mejores emergentes vinos de California. El resultado, contra todo pronóstico, fue que los vinos gringos ganaron ampliamente y eso generó un movimiento de legitimidad sobre los vinos del nuevo mundo, insuflando un nuevo viento de confianza en los productores de todo el planeta. Para esta ocasión te sugerimos un buen Chardonnay o Cabernet Sauvignon, si preferís los tintos, ya que fueron las variedades de uva que protagonizaron aquella contienda histórica.
Entre copas (Side Ways). Fue realmente curioso el éxito de este film. Más allá de la memorable actuación de Paul Giamatti en la piel de un desafortunado escritor y enófilo que espera sus quince minutos de fama, la película transcurre entre los viñedos californianos, bodegas y desgustaciones de vinos. Una temática que solo interesaría a enófilos, si no fuera por que la trama logra empatar algunas escenas de puro vino con la historia de sus protagonistas. Todo se dispara cuando este fracasado escritor invita a su mejor amigo, Jack (Thomas Haden Church) a pasar un fin de semana entre viñedos para su despedida de soltero. La historia lentamente se le va de las manos a Giamatti para dar lugar a una comedia clásica de enredos, con un original epicentro en el vino. Como dato de color, el film causó un boom por el Pinot Noir en Estados Unidos, por lo que te sugerimos que la mires con una copa de alguno de los Pinot locales que aportamos en éste link.
Somm. Disponible desde hace unas semana en Netflix, este documental aborda la elite sommelleril en Estados Unidos y cómo sus profesionales entregan su vida a los exámenes de la Court of Master Sommeliers con el fin de obtener el máximo titulo posible: al glardón que les permite colgar la cucarda de MS (Master Sommelier) en sus chaquetas. El film cuenta con la actuación de algunos de los profesionales más destacados del planeta y sorprende al espectador con el nivel de exigencia al que son sometidos en la búsqueda del diploma, un título alcanzado por apenas unos 300 profesionales durante los últimos cuarenta años. Una peli, sin dudas, para ver en compañía de un gran vino.
Vino para robar. El séptimo arte nacional también dedicó su tiempo al vino en este film protagonizado por Valeria Bertuccelli y Daniel Hendler lanzada en 2013. La trama cuenta cómo esta pareja de ladrones profesionales buscan robarse una costosa botella de vino argentino del siglo XIX, pronta a salir a subasta en la provincia de Mendoza. Una comedia entretenida para ver con una picada por medio y ricos descorches.
Red obssesion te va a poner los pelos de punta. ¿Por qué? En algo más de una hora, este documental aborda la fiebre del mercado chino por los vinos franceses más costosos y exclusivos, botellas cuyos precios experimentaron en solo cinco años un crecimiento superior al 400%. Con testimonios de los principales referentes del negocio global, la película muestra la cruda obsesión de los asiáticos por comprar solo lo más caro. Quizás no tengas un Petrus para acompañar esta película pero con algunos de éstos te va a ir muy bien.
Avant Premier: El Duelo del Vino. Charlie Arturaola y los hermanos Carreras volvieron a rodar. Ahora con una ficción protagonizada por Charlie sommeleir y personalidades de la industria del vino de Argentina, Italia, Francia, Estados Unidos y el País Vasco. Esta vez Arturaola debe enfrentarse con el renombrado sommelier italiano, Luca Gardini, para recuperar la credibilidad del mundo del vino que en el film anterior, El camino del vino, lo vio caer en desgracia. Presentada a la prensa el miércoles 3 de diciembre, la película se estrenará recién a comienzos de 2015.
Alejandro Iglesias