¿Qué es la dieta keto? Pará, supongamos que sos un alma que adora la precisión. Entonces, una descripción breve de la dieta cetogénica -también llamada Keto- para vos bien podría decir que se basa en el alto consumo de grasas y proteínas y en la reducción total (o casi) de carbohidratos (alrededor de un 5% a un 10% de todo lo que consumís).
La ecuación full keto en tu dieta diaria debería cumplir con 60-75% de grasas, 25-30% de proteínas y 5-10% de carbohidratos. What?
Ahora bien, en el barrio no entendemos un corno. Traduzcamos.
¿Qué es la dieta keto?
¿Por qué querríamos hacer esto? Porque está comprobado que, siguiendo esta dieta, el cuerpo entra en “estado de cetosis” en el que las grasas reemplazan a la glucosa como fuente principal de energía y, entonces, bajás rápidamente de peso. Pará… ¿cetosis? Sigamos.
Los hidratos de carbono son el principal combustible de las células. Cuando no los consumimos, el organismo entra en cetosis: comienza a quemar grasa disponible en el tejido adiposo como una manera alternativa de obtener energía y produce cetonas. Pará… ¿cetonas? Sigamos.
Las cetonas son una fuente de energía calórica del cuerpo (un combustible) que el cerebro, el corazón y los músculos utilizan de la misma forma que la glucosa. Se producen en el hígado como un producto derivado del metabolismo de las grasas cuando, debido a la drástica reducción de los carbohidratos en la dieta, la insulina, el azúcar en sangre y los niveles de glucógeno hepático son muy bajos.
En las dietas keto, pasado un tiempo, los músculos consiguen energía quemando sobre todo grasa, mientras que el cerebro utiliza de forma prioritaria las cetonas que produce el hígado. So, el resultado inmediato es la baja de peso a medida que se produce el “reajuste metabólico” o, en términos técnicos te “ketoadaptás”.
Dicen los que saben que con 21 días alcanza para que el cuerpo se acomode y entonces, todo fluye. Quienes llevan esta alimentación por un tiempo dicen que se sienten más vitales, menos nerviosos, más livianos.
Para lograr la ketoadaptación hay que tomar en cuenta varias cosas. Nunca te olvides que tu norte es eliminar los carbohidratos todo lo posible. Entonces, no azúcar (el enemigo principal), no hidratos (harinas, papa, batata, legumbres, cereales), no alimentos ultraprocesados, no bebidas azucaradas, cerveza, frutas y jugos. Ohh my god!
Los expertos recomiendan un límite estricto de 50 gramos diarios de carbohidratos para las personas activas y de 20 g para las que llevan una vida sedentaria. Pensá esto: una banana, un tomate, una papa, superan los 50 g de carbohidratos. Y comer por encima de los porcentajes permitidos te hace salir del “estado de cetosis”. Tonces, podés estar haciendo un esfuerzo grande, te clavaste una papa y chau cetosis.
¿Qué conviene comer?
Aquí entramos sin culpa al reino de las grasas y proteínas ¡todas permitidas! Carne (todas), huevo, palta, leche entera y sus derivados enteros (crema, manteca, quesos grasos. Ojo, la leche deslactosada tiene menos grasa y más azúcar, no está permitida), coco (y sus derivados como leche, aceite, harina), frutos secos (pocos), semillas. Aceite de oliva, gracias a Dios, sí.
También hay vegetales keto: todos los verdes (las verduras de hoja, brócolis, pepino, zucchini), coliflor, espárragos, berenjenas, aceitunas, hongos. Poquito tomate, poquito morrón. Una nada. Pocas frutas, las que tienen menos azúcar, como los arándanos, las frutillas, las frambuesas.
Agua, todo lo que quieras; café y té, también.
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Pros y contras
Los amantes de esta dieta (promocionada por muchos actores de Hollywood) aseguran que nunca más en tu vida volvés a ganar peso. Pero, pero, pero. La comunidad médica mundial pone reparos. El principal: que puede ser el origen de un rebote y aumento de peso mayor, con las consabidas dificultades que genera la obesidad en el organismo.
Un estudio publicado en la revista científica The Lancet en agosto de 2018 analizó la cantidad de hidratos de carbono que consumían más de 15.000 adultos estadounidenses y su relación con la mortalidad. Se descubrió que tanto las dietas con alto contenido de carbohidratos (más del 70%) como las de bajo consumo de carbohidratos (menos del 40%) acrecientan el riesgo de muerte.
Algunos de los riesgos de las dietas keto que mencionan los especialistas consultados son: déficit nutricional, colesterol alto (ojo con el corazón); tránsito lento, mal funcionamiento del hígado por el exceso de grasa, cálculos renales, gota, osteoporosis, cansancio, mal aliento.
Por lo general no pueden hacerla niños ni adolescentes en crecimiento, embarazadas ni lactantes. Tampoco personas de edad avanzada. Si vas a querer encontrar todas las respuestas a qué es la dieta keto y la vas a hacer, que sea con acompañamiento de un nutricionista y por un plazo controlado.
Te contamos qué es la dieta keto. Vos elegís.