Ir a la plaza con los amigos del barrio o del colegio es una experiencia bastante universal. Y nada mejor que coronar la tarde con un algodón de azúcar: esa nube de colores y textura esponjosa que algunos también llaman copo de nieve, y que se deshace con el calor de la boca. Una sensación inolvidable.
¿Y por qué no volver a vivirla? Si creías que el algodón de azúcar había quedado en la infancia, estabas equivocado. La vida adulta también se puede permitir placeres, de la mano de cafés, tragos y algunos postres. Quedate que te contamos.
Sweet Little Rain: un café viralizado
Todo comenzó en una cadena de café china, Mellower, que presentó en su menú la posibilidad de pedir una bebida acompañada por una nube de algodón de azúcar. “Sweet little rain” (Pequeña lluvia dulce) es el nombre que le pusieron a esta creativa forma de endulzar las infusiones.
La idea es innovadora pero bastante sencilla. Cuando el vapor de la bebida -que puede ser té o café- sube, el algodón de azúcar se derrite y endulza el líquido. Eso sí, no es una experiencia apta para amantes de edulcorantes o sabores amargos.
La lluvia de azúcar se hizo mundial
Mellower tiene locales distribuídos en varios países de Asia y su nube de azúcar ha generado tanto revuelo en redes sociales que varios cafés de otros países reprodujeron la idea.
Por ejemplo, en México, Petit Gateau Café incorporó la lluvia de azúcar a su carta. Y va muy bien con la oferta del lugar, que se caracteriza por su creatividad.
Postres servidos en una pequeña bañera con patitos de goma, figuras caricaturescas divertidas y hasta un corazón anatómico de chocolate blanco son parte de la carta. Quizás el café con lluvia es de lo menos llamativo del local.

En Chile, El Bar Rosa también se copó con la Sweet Little Rain. Y no se quedaron ahí. En su carta, hay varios tragos que incluyen algodón de azúcar y parece que ninguno se sirve en una copa tradicional: vasos que parecen tikis, bañeras de plástico y ositos de peluche transparentes son tan solo algunas opciones.
Café Lab de Ecuador tiene su propia versión, que se llama “café de la nube”. En el mismo lugar vas a poder encontrar también infusiones con estampas en la espuma de la leche, café helado -pero helado de verdad- con una paleta de chocolate y crema americana sumergida, y envases que te hacen sentir en un laboratorio científico.

Algodón de azúcar en casa
Lamentablemente, todavía no encontramos ningún café de Argentina que se haya animado a jugar con algodón de azúcar en sus bebidas. Pero hay solución. Si la idea te interesa y no tenías planes de salir del país, te presentamos algunas opciones para probar en casa.
En internet, ese lugar mágico donde todo es posible, se venden bolsitas con pequeñas cantidades de algodón de azúcar, de distintos colores.
Art of sucre es una página donde vas a encontrar sobres con infinidad de versiones de estas nubecitas dulces. Y además hay distintos sabores y variedades: jengibre, pimienta, galletitas con crema, torta de cumple, sandía, y hasta uno inspirado en el trago Manhattan.
El local está en Estados Unidos, pero hace envíos a Argentina.
Signature Drink Lab también vende pequeñas cantidades de algodón de azúcar para agregar a tus bebidas, pero además incluyen glitter. En este caso, el producto no altera tanto el sabor de la bebida sino es más bien un efecto visual.
Y si no querés comerte el garrón de tener que justificar en Aduana por qué estás entrando una nube de azúcar al país, andá hasta la plaza más cercana y comprale tu propio copo de nieve al señor del carrito de dulces.

El arte de endulzarlo todo
Ok, ya sabemos dónde conseguirlo. ¿Pero qué hacemos con esto?
Como ya vimos, es una gran forma de endulzar el café. No hace falta que diseñes un artefacto para montarlo como nube sobre la taza. También podés meterlo dentro del recipiente y con la bebida se va a ir disolviendo.
De más está decir que podés aplicar esta técnica en un té, un mate cocido o un submarino. ¿Y el mate? Habría que probar…
Los tragos y bebidas alcohólicas también pueden tener su versión endulzada. Por ejemplo, una cerveza con algodón de azúcar sabor jengibre o un gin tonic con un toque de pimienta. Puede funcionar.
En muchos países, algunos comercios sirven el helado con algodón de azúcar, así que otra buena alternativa es darle una chance al dulce de leche granizado o la banana split.
Y si sos valiente, cualquier comida puede convertirse en un pico de glucosa: medialunas, sánguche de jamón y queso, hasta una hamburguesa agridulce.
Los límites ya no existen. Es hora de que esos sabores de la infancia (y esos cachetes y el pelo pegoteados por el copo de nieve) vuelvan a tu vida.
