Vinos argentinos cosecha 2022

Por qué deberías llenar a futuro las copas con la añada de la Copa del Mundo

Por qué deberías llenar a futuro las copas con la añada de la Copa del Mundo. Por qué deberías llenar a futuro las copas con la añada de la Copa del Mundo. Hay que estar atentos a partir de marzo y atesorar etiquetas cosecha 2022. Primero, por detener el tiempo y atrapar una emoción increíble. Segundo, Francia. Y para alimentar la magia eterna del vino.

Vinos, Notas de vinos

Vinos

El vino funciona como una cápsula del tiempo. Al menos a los que amamos esta bebida nos pasa: cada vez que se chocan las copas se inmortaliza un momento, como si el chin chin fuera el eco real de las cámaras fotográficas, que registran en instantáneas los acontecimientos.

Con el tiempo, al descorchar nuevamente esas botellas conocidas uno se vuelve a asomar al recuerdo, como si decir “Te acordás de aquella vez que bebimos este vino” fuera el mantra justo.

En eso, el vino tiene la magia de los viajes en el tiempo. Es en presente, sí, pero también es en pasado.

El 2022 en que fuimos Campeones Mundiales será algún día pasado no reciente. En la medida en que el tiempo sedimente sus capas de recuerdos como se construyen las estratigrafías de suelos, llegará un momento en que este año ocupe una delgada capa.

Hasta aquí no hay ninguna magia, salvo por un acontecimiento único para 47 millones de espectadores argentinos (y otros millones en Bangladesh): en 2022 la Selección Argentina de fútbol se consagró como la mejor del mundo. Por lo tanto, sería buena idea atesorar los vinos argentinos cosecha 2022 para tener el gusto del Mundial de Qatar en el futuro.

Vinos argentinos cosecha 2022

Vinos argentinos cosecha 2022 en el futuro

Sucederá con toda seguridad para algún desprevenido. Buscando en alguna cava cualquier botella es posible que se tope con un Malbec del 2022. Y la fecha nomás será el indicativo. Al descorcharla, no habrá duda: la charla irá automáticamente a aquella increíble final contra Francia en la que dos animales del juego, Messi y Mbappé, se midieron.

Se hablará de un equipo que pasó a la gloria con la ayuda de Di María, Álvarez y Martínez. Llegará la segunda copa. Y también la tercera. Y volverá con un nuevo brindis la épica de ese partido cuyas jugadas centrales, para entonces, ya habremos visto millones de veces.

¿O acaso eso no sucedió con los vinos de 1986? Mientras se jugaban las semifinales en Qatar, me tocó beber algunos vinos de 1986. El efecto fue delicioso. Como con esas fotos que están un poco desleídas por el paso de los años, mientras servía ese tinto me llegaban los perfumes del pasado, los ecos de aquella locura mundialista de 36 años atrás.

Al beber ese vino –era un tinto de base Cabernet– recordé con toda claridad la tarde de la final infartante contra Alemania, cómo mientras la íbamos ganando yo picaba papeles para el festejo y cómo llegó la desesperación con el empate y el estallido del final. Las bocinas, la alegría. Todo eso estaba encerrado en esa botella de vino.

Vinos argentinos cosecha 2022

Otras cápsulas del tiempo

También por estas cosas del trabajo, caté en la misma semana algunos vinos de 1990 y 1994. El corcho de la botella de 1990 estuvo difícil. Lo fui sacando como por penales, avanzando a lo Goycochea: puro sufrimiento para llegar a un desenlace en el que se rompió justo sobre el final, dejando el vino lleno de esquirlas.

O ese otro Malbec 1994 que también caté y que estaba espléndido, con la energía intacta, plenamente aguerrido como ese grito de Maradona a la cámara contra Grecia antes de que le cortaran las piernas, cuando era un héroe aún.

Hoy es dable probar vinos de 2014 o 2018 en plena forma. Es verdad, no son tan singulares las botellas, porque el tiempo aún no ha discurrido lo suficiente como para cimentar las capas del recuerdo.

Esos vinos aún no consiguen la magia de los más remotos, quizás porque son menos únicos o porque hay menos en esos mundiales para celebrar.

El truco para llegar a buen puerto con la guarda de los vinos argentinos cosecha 2022 es comprar al menos una caja del vino que se quiere conservar.

Así se sortea la ansiedad de encontrar el momento justo, se puede ir bebiendo cada tanto y además se lleva un registro. Y si llegara a fallar la botella, siempre queda un back up.

Por eso, acepten este consejo: desde marzo, antes o después, tampoco importa, comenzarán a llegar a la góndola los 2022 Reserva. Esos son los que hay que guardar. Ya haré una recomendación sobre qué vinos argentinos cosecha 2022 comprar en ese momento.

Lo importante ahora es saber que alguna de esas botellas será en el futuro un abridor de recuerdos. Y esa es una de las magias más lindas del vino.

Autor

  • Joaquín Hidalgo

    Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta con formatos y habla sin rodeos de lo que le gusta y lo que no. Lleva más de veinte años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en medios nacionales, como La Nación y La Mañana de Neuquén. Desde 2019 es el crítico para Sudamérica de Vinous.com (EE.UU.).

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