Tarta de acelga con masa especial. La harina integral + granos ancestrales de Chacabuco ofrece nuevas posibilidades a tu clásica tarta de cada semana. Más nutrientes, más sabor y un rico relleno, la ecuación perfecta. ¡Manos a la masa!
Una receta de tarta de acelga y queso es un básico de la cocina de cualquier casa. Fácil, económica, con pocos ingredientes, la receta de tarta de verduras siempre está. Sin embargo, es buen momento para aprender trucos y tips para hacer esta receta todavía más nutritiva y con diversos atajos de sabor.
Con masa casera, relleno bien rico y todos los consejos para el horneado perfecto, la tarta de acelga no falla. Pero, claro, como en todo, hay tartas y tartas de acelga.
¿Hablamos de esa tarta que tiene el relleno negruzco pasado de cocción? No, no. Vamos por partes y veamos la receta de tarta de acelga y ricota, aquí, en versión integral con harina enriquecida con granos ancestrales, como el trigo sarraceno, la quinoa y el amaranto.
Receta de Tarta de acelga con masa especial con harina integral + granos ancestrales Chacabuco
Ingredientes para la masa
500 g de harina integral + granos ancestrales Chacabuco
1 huevo
100 cc de aceite de oliva (o si preferís un sabor más neutro, usá aceite de maíz o girasol)
250 cc de agua
1 cdita sal
Para el relleno
2 atados grandes de acelga
Queso parmesano, a gusto
250 g de ricota seca
Sal, pimienta y nuez moscada c/n
6 huevos
Primero, la masa casera
En un bol grande, mezclá la harina integral + granos ancestrales Chacabuco con todos los ingredientes salvo el agua, que conviene ir volcándola a medida que vaya pidiendo la masa. Cuando esté armado el bollo, espolvoreá más harina sobre la mesada y amasá con ganas, hasta lograr una masa suave y tierna, igual que si estuvieras haciendo un pan.
Tip 1: usar la masa tal cual está
Podés dividir el bollo en dos partes (una apenas más pequeña) y dejar descansar en la heladera cubiertas con papel film.
Luego estirá los bollos hasta lograr un espesor fino (el más grande para la base y el más chico para la tapa) para que no quede una masa pesada.
Forrá con la masa un molde con borde alto previamente aceitado o rociado con aceite vegetal y reservá hasta rellenar en la heladera. La tapa, lo mismo.
Tip 2: falso hojaldre
Si sos de los que te encanta probar recetas distintas, vamos por más. La receta de tarta de acelga (mejor dicho, la Pascualina), puede tener una masa más hojaldrada y para eso no hace falta someterse al yugo del hojaldre, que es delicioso, pero lleva mucho trabajo. Acá te enseñamos un plan B, fácil y rápido.
Cuando termines de armar el bollo grande, dividilo en 8 pequeños del mismo tamaño y dejalos descansar una hora en la heladera cubiertos por film.
Luego, con bastante harina en la mesada, estirá 4 bollos y superponelos unos con otros intercalando un chorrito de aceite de oliva en cada capa. Con palote pesado, estirá todos juntos y lograrás una masa de base que, ya en el horno, se despegará como un hojaldre.
Hacé lo mismo con los otros 4 bollitos para armar la tapa de cierre de la tarta.
El relleno
Se suele blanquear la acelga o cocinarla al vapor, pero lo cierto es que se corren varios peligros:
1. Quedará un relleno muy líquido, que humedecerá la masa.
2. Se puede pasar de cocción, y en ese caso las hojas quedan negras y amargas porque la clorofila se pone amarga con el calor.
Lo mejor es picar la acelga (es muy tierna, incluí las pencas cortadas chiquitas) y saltealas apenas en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
Mezclá con la ricota seca, el huevo, el queso parmesano, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Integrá bien y el relleno para esta receta de tarta de acelga estará listo.
Armado
Una vez que hayas dispuesto el relleno dentro del molde forrado con la masa, hace 4 o 5 huecos con la cuchara para disponer los huevos. Pueden estar crudos o duros, es igual. Cerrá la tarta con la tapa de masa reservada y estirada. Hacé un repulgue en los bordes, como si fuera una empanada.
Horneado
Precalentá el horno antes de poner la tarta de acelga. Va a necesitar unos 50 a 55 minutos de cocción a 180°C, porque es una tarta alta y tiene que cocinarse bien la masa.
¿Por qué harina integral con granos ancestrales?
harina integral + granos ancestrales Chacabuco propone una combinación de harina de granos como el sarraceno, la quínoa o el amaranto. Todas son un grupo de semillas consideradas pseudocereales, que no han sido alterados o modificados genéticamente durante los últimos milenios y que no contienen gluten, por lo que son grandes aliados de personas con intolerancia.
El trigo sarraceno, además de su alto contenido de fibras solubles e insolubles, es rico en hidratos de carbono complejos, proteínas, magnesio, potasio y fósforo.
Por su parte, las distintas variedades de quínoa (hay blanca, roja, negra) ofrecen diferentes intensidades de sabor y numerosos nutrientes. Tanto que en 2013 la Asamblea de Naciones Unidas lo declaró como el Año Internacional de la quínoa por ser un grano que garantiza la seguridad alimentaria de los pueblos.
El amaranto también posee alto contenido de hierro y proteínas y 8 de los 9 aminoácidos esenciales. Se sabe que aporta el doble de calcio que la leche, es rico en magnesio, vitaminas, ácido fólico y es fuente de fibra.
Breve historia de la tarta Pascualina
De origen genovés (igual que la fainá y la focaccia), la trajeron los inmigrantes italianos que llegaron a estas costas, hasta convertirla en patrimonio de nuestra cultura gastronómica.
Cuenta la historia que la Pascualina era un plato de la Pascua, por eso se llama así. Según Elena Kostiukóvich, la autora del libro “Por qué a los italianos les gusta hablar de comida: un itinerario a través de la historia, la cultura y las costumbres”, esta tarta es “un pastel de hojaldre (antiguamente tenía 33 capas, por la edad de Cristo) relleno de acelgas y espinacas hervidas, leche descremada y tres tipos de queso (en honor a la Trinidad): ricota, parmesano y pecorino, más cuatro huevos duros que simbolizan a los cuatro evangelistas”.
Y si bien es bastante común encontrar versiones de esta receta de tarta de acelga que llevan morrón, ajo y cebolla, la receta original no tiene nada de esto. De todas maneras, ¡la tarta de acelga siempre es riquísima!
Hay quienes creen que el buey solo bien se lame, quienes dicen que para bailar el tango se necesitan dos, quienes defienden el tocar el piano a cuatro manos. Y también estamos los que creemos en el trabajo colaborativo entre quienes compartan objetivos y propósitos. Es el caso de Vinómanos, porque desde nuestros inicios, en 2013, nos propusimos generar contenidos atractivos, con buena información y formatos descontracturados.
Pero para eso se necesitan los saberes y los esfuerzos de un equipo ampliado, capacitado y motivado. Lo tenemos. Por eso hay materiales que los firmamos así, con rúbrica colectiva y pasión multiplicada.
Somos Vinómanos, el sitio (argentino pero con alcance global) líder en bebidas, gastronomía y lifestyle.
¡Adelante, están invitados a sentarse a la mesa! ¡Es hora de disfrutar!
Receta de tarta de acelga: la harina integral + granos ancestrales de Chacabuco ofrece nuevas posibilidades a tu clásica tarta de cada semana. Más nutrientes, más sabor y un rico relleno, la ecuación perfecta. ¡Manos a la masa!
Tipo:
Tarta
Cocina:
Italiana
Palabras claves:
Tarta de acelga, harina integral, recetas básicas
Rendimiento de la receta:
4 porciones
Calorías:
270 kcal.
Tiempo de preparación:
PT1H30M
Tiempo de cocinado:
PT00H30M
Tiempo total:
PT1H30M
Ingredientes de la receta:
500g de harina integral + granos ancestrales Chacabuco
1 huevo
100cc de aceite de oliva (o si preferís un sabor más neutro, usá aceite de maíz o girasol)
250cc de agua
1 cdita sal
2 atados grandes de acelga
Queso parmesano, a gusto
250g de ricota seca
Sal, pimienta y nuez moscada c/n
6 huevos
Instrucciones de la receta:
1:
En un bol grande, mezclá la harina integral + granos ancestrales Chacabuco con todos los ingredientes salvo el agua, que conviene ir volcándola a medida que vaya pidiendo la masa. Cuando esté armado el bollo, espolvoreá más harina sobre la mesada y amasá con ganas, hasta lograr una masa suave y tierna, igual que si estuvieras haciendo un pan.
Tip 1: usar la masa tal cual está
Podés dividir el bollo en dos partes (una apenas más pequeña) y dejar descansar en la heladera cubiertas con papel film.
2:
Luego estirá los bollos hasta lograr un espesor fino (el más grande para la base y el más chico para la tapa) para que no quede una masa pesada.
3:
Forrá con la masa un molde con borde alto previamente aceitado o rociado con aceite vegetal y reservá hasta rellenar en la heladera. La tapa, lo mismo.
4:
Tip 2: falso hojaldre
Si sos de los que te encanta probar recetas distintas, vamos por más. La receta de tarta de acelga (mejor dicho, la Pascualina), puede tener una masa más hojaldrada y para eso no hace falta someterse al yugo del hojaldre, que es delicioso, pero lleva mucho trabajo. Acá te enseñamos un plan B, fácil y rápido.
5:
Cuando termines de armar el bollo grande, dividilo en 8 pequeños del mismo tamaño y dejalos descansar una hora en la heladera cubiertos por film.
6:
Luego, con bastante harina en la mesada, estirá 4 bollos y superponelos unos con otros intercalando un chorrito de aceite de oliva en cada capa. Con palote pesado, estirá todos juntos y lograrás una masa de base que, ya en el horno, se despegará como un hojaldre.
Hacé lo mismo con los otros 4 bollitos para armar la tapa de cierre de la tarta.
7:
Se suele blanquear la acelga o cocinarla al vapor, pero lo cierto es que se corren varios peligros:
Quedará un relleno muy líquido, que humedecerá la masa.
Se puede pasar de cocción, y en ese caso las hojas quedan negras y amargas porque la clorofila se pone amarga con el calor.
Lo mejor es picar la acelga (es muy tierna, incluí las pencas cortadas chiquitas) y saltealas apenas en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
8:
Mezclá con la ricota seca, el huevo, el queso parmesano, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Integrá bien y el relleno para esta receta de tarta de acelga estará listo.
9:
Una vez que hayas dispuesto el relleno dentro del molde forrado con la masa, hace 4 o 5 huecos con la cuchara para disponer los huevos. Pueden estar crudos o duros, es igual. Cerrá la tarta con la tapa de masa reservada y estirada. Hacé un repulgue en los bordes, como si fuera una empanada.
10:
Precalentá el horno antes de poner la tarta de acelga. Va a necesitar unos 50 a 55 minutos de cocción a 180°C, porque es una tarta alta y tiene que cocinarse bien la masa.
0 comentarios en «Tarta de acelga con masa especial»