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En la construcción de una reputación en vinos, el paso de los años es uno de los factores clave y, al mismo tiempo, el más difícil de conseguir junto con la consistencia. Bodegas Bianchi puede jactarse de contar con ambos atributos: en 2028 cumplirá sus primeros 100 años y llega con un porfolio de vinos consolidado en la alta gama, de la que ahora presenta a sus fieles consumidores las nuevas añadas.
El ejemplo perfecto es Enzo Bianchi Gran Corte. Fue uno de los primeros vinos íconos de Argentina cuando se lanzó en 1994, punta de lanza de una avanzada hacia un estilo más bordelés que ya cumplió un cuarto de siglo. Pocos vinos de esa categoría suman tantos años de vigencia.
Pero al mismo tiempo Bodegas Bianchi no se queda en el pasado y afina sus vinos hacia el futuro. Mientras que es pionera en el desarrollo de los grandes tintos de San Rafael, empujada por el espíritu de superación y búsqueda de excelencia, también apuesta por los terruños de Valle de Uco desde que en 2017 adquirió una finca y bodega en Los Chacayes, Tunuyán. Ese pequeño salto geográfico es un gran paso para la bodega, que hoy completa su porfolio con otro terroir.
La gran operación se concentra ahora en San Rafael, mientras que la alta gama tiene el tratamiento al detalle que requiere en esta pequeña y tecnificada bodega. Un ajuste de precisión que hoy se nota en los vinos, desde Enzo Bianchi Gran Corte a líneas con más de 15 años de vigencia como Particular, sin contar los vinos de Uco, como el flamante IV Generación Gran Corte y Gran Malbec.
Silvio Alberto, chief winemaker & viticulture, apunta a este trabajo de precisión: “Desde que empezamos a elaborar en la bodega de Valle de Uco podemos pulir detalles, tanto de la fermentación como de la crianza, con más meticulosidad en cada vino. Estamos orgullosos del trabajo que estamos haciendo con nuestras líneas íconos”, dice.
Bodega Bianchi nuevas añadas
Enzo Bianchi Gran Malbec 2019 ($12.000). “Este Malbec es un verdadero single vineyard & single parcel, ya que proviene de un lote específico con una maduración polifenólica perfecta”, describe Silvio Alberto. Violeta oscuro, fruta roja fresca y notas florales lo convierten en un Malbec icónico. “Expresa perfectamente las cualidades y atributos que Los Chacayes puede ofrecer”, dice el enólogo.
María Carmen 2020 ($6.000), por su parte, son sólo 6267 botellas elaboradas con uva de Las Paredes, San Rafael, y representa un tributo a la compañera de vida de Don Enzo Bianchi, enólogo mayor de la bodega. Con 12 meses en barricas de roble francés de primer y segundo uso, los trazos a vainilla y miel dan complejidad a este blanco, que destaca por sus notas de pera, manzanas verdes y duraznos blancos. Refrescante y de paso untuoso, resulta complejo y de muy buena estructura. Se puede adquirir en la tienda de la bodega: www.bodegasbianchi.com.ar.
Particular es una línea presentada en 2005, compuesta por varietales premium que, desde 1967 y hasta su lanzamiento, formó parte de la exclusiva cava privada de la familia Bianchi. La nueva añada, la 2019 ($3200), va en la misma sintonía fina de la casa. Tanto Malbec como Cabernet Sauvignon provienen de San Rafael y ofrecen tintos con identidad de ese terroir.
Bianchi Particular Malbec 2019 resulta elegante y sensual, con una nariz que ofrece fruta negra, con ciruela madura y especias, chocolate negro, vainilla y ahumados obtenidos de su crianza en roble. De gran estructura y volumen en boca, es elegante y equilibrado, con persistente final.
En tanto, Bianchi Particular Cabernet Sauvignon 2019 despliega pimienta negra y roja, con pimiento rojo y trazos de frutos negros, ensambladas con vainilla y chocolate propios de la crianza en roble francés nuevo. Soberbio y de gran estructura, en boca es complejo y lleno de sabor.
Por su parte, en Bianchi Particular Cabernet Franc 2019, con uvas de Los Chacayes, se destaca la tipicidad de Valle de Uco, cuya nariz abre cassis y grosellas maduras, ensambladas con especias dulces sobre una nota de ceniza, vainilla y humo. De estructura y volumen en boca, los taninos dulces contrastan con la acidez equilibrada y su armónico final.
Así, Bodegas Bianchi nuevas añadas encara la nueva década nutriéndose de su propia historia y visión de futuro. Pronto cumplirá un siglo desde que fue establecida en 1928 y será momento de festejar el paso del tiempo. Tanto porque rubrica el rumbo establecido a lo largo de casi 100 años como porque la bodega los encara con una mirada atenta sobre la reputación construida y la constancia que ella requiere.
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