Casi ningún rubro comercial salió ileso del covid-19, pero en el universo gastronómico se cumplió a rajatabla esa idea de que todos estaban en el mismo océano, aunque algunos navegaban en yates y otros en balsas.

A los bares les tocó sobrevivir con una tabla de madera. La explicación es simple y tiene que ver con el concepto trillado de “experiencia”. Salir a tomar un trago, ir a un bar con amigos va más allá del cóctel en sí: implica escuchar música, conocer gente o charlar con quien esté detrás de la barra, cuestiones que todavía hoy siguen en piloto automático.
Por suerte, algunos no se dejaron amedrentar por ese contexto adverso e inauguraron nuevos espacios para disfrutar de buena coctelería.

Tres nuevos bares con patio o terraza

La Terraza 

Negresco Bistró era el restaurante que funcionaba en la planta baja del Hotel Palladio y también tenía su respectivo bar en el lobby, pero la pandemia trajo nuevos aires.
Cuando la cuarentena era estricta salieron al mercado con platos envasados al vacío y luego, apenas se habilitó el funcionamiento al aire libre de los bares y restaurantes, llevaron la propuesta gastronómica a la terraza.

Este espacio, donde funciona la piscina, era de uso exclusivo para los huéspedes, pero Covid-19 mediante más algunas reestructuraciones, se puso a disposición del público en general. Se trata de un bar perfecto para disfrutar de una velada en pareja o una charla tranquila entre amigos. La música está de fondo, acompaña sin invadir.
Hay pocas mesas, bien separadas y una barra al aire libre en la que se puede ver al bartender en acción.

bares con patio o terraza

Aunque sea en las alturas y en plan más descontracturado, el sello de gastronomía de hotel se conserva. Ramiro Martínez, Chef Ejecutivo, creó una carta especial que conjuga platos de Negresco Bar y Negresco Bistró, espacios que ya volvieron a funcionar en la planta baja.
Los precios son aptos para locales que ganan en pesos, y aunque son snakcs y small plates, las porciones son de buen tamaño y cuestan alrededor de $450.
Los cócteles tienen una marcada presencia de productos locales. Como el “It´s not Watermelon”, que combina almíbar, pepino, manzana verde y frutillas con una bebida internacional, como el vodka, y una nacional, la Hesperidina. O el “Criollo”, con Amargo Obrero, Gin, jugo de limón, jugo de pomelo, almíbar y menta.
Un lugar para distenderse y sentirse de vacaciones por un rato.

Dónde:
Av. Callao 924, Recoleta.
@negrescobistroybar

PLTZ

Es Platz, se pronuncia Platz, y el público lo aprendió a fuerza de escucharlo. Es que este street pub, que acaba de abrir en los arcos del Rosedal, salió a escena con los tapones de punta. La carta de coctelería lleva la firma de Ia prestigiosa barmaid Inés de los Santos, mientras que el chef Martín Arrieta se ocupa de la de cocina.

Esto último es un punto a destacar, ya que la propuesta gastronómica es tan interesante, rica y accesible, que convierte a PLTZ en un lugar al que cualquier abstemio iría feliz.
“La cocina no podía fallar, por eso pusimos la vara muy alta con una carta sofisticada y con platos de autor comandados por Arrieta; una propuesta gastronómica que está a la altura de un público muy exigente”, cuenta Ignacio Lubschik, uno de los socios del lugar.

bares con patio o terraza

Además, los precios son amigables. Las tapas arrancan en $330 y los principales, en $550.

Imperdibles las vieiras gratinadas y los portobellos con manteca de almendras y queso parmesano; super sabroso y equilibrado en sabores, pone a prueba a quienes no gustan de los hongos.

Siempre toca un DJ en vivo. El estilo musical rota, algunos días suena hip hop y trap, otros, música más bolichera. Esto hace que, a partir del atardecer, PLTZ se convierta en uno de los puntos de encuentro favoritos para los sub 30, mientras que al mediodía el ambiente es más familiar.


Los cócteles de autor salen en canillas, y hay seis variedades; una de ellas es un mocktail. La reversión del Moscow Mule es gloriosa: lleva vodka, ginger ale con un extra de jengibre, cúrcuma –el ingrediente que marca la diferencia– y menta fresca. Combina lo picante y lo terroso, una buena complejidad.

bares con patio o terraza
La reversión del Moscow Mule es gloriosa: lleva vodka, ginger ale con un extra de jengibre, cúrcuma –el ingrediente que marca la diferencia– y menta fresca.


El gin tonic también se gana todos los aplausos. Saborizan el agua tónica con ciprés, eucalipto, limón y pimienta de Sichuán; bien cítrico y con un toque herbal.

Todos se pueden probar en shots degustación, un gesto muy valorado por los clientes. “Queremos que el público descubra estos tragos tan especiales y, de paso, es una especie de mimo”, asegura Lubschik.

Entre los clásicos, figuran los que conocen todos: Negroni, Margarita, Caipiroska, Penicillin, muy bien ejecutados, bajo la mirada atenta de Emanuel Dobryden, el bartender a cargo del servicio.
Como todo nuevo bar, PLTZ tiene su punto instagrameable: pregunten dónde está el baño y descúbranlo.

Dónde:
Av. Del Libertador 3883, Palermo.
@pltzstreetpub

Rooftop Bar Casa Sur Palermo

Cuesta encontrarle algo positivo a la pandemia que desató el Covid-19, pero cuando de bares se trata, la búsqueda lleva a Palermo Hollywood, en concreto a la terraza del Casa Sur Hotel, un espacio que antes era exclusivo para eventos y huéspedes.

Jochi Pereira Del Campo estaba a cargo de coordinar las actividades sociales y corporativas que se realizaban en los distintos salones y en el rooftop, pero cuando la situación obligó a cerrar, la agenda se desplomó.

Además, estaba claro que cuando pudieran abrir, los eventos serían lo último en reactivarse, así que con ese panorama en mente pensó en darle una nueva vida a esta terraza. “El espacio es divino y era una pena que no lo aprovechásemos. Por eso diseñamos una propuesta gastronómica con la vara bien alta”, cuenta.

Convocaron a Lucas López Dávalos para diseñar la propuesta de coctelería y a la hora de los platos apostaron todo a las brasas para darle protagonismo a la parrilla que ya funcionaba en ese espacio.

La mayoría de los cócteles son clásicos infalibles, desde los refrescantes, como el Gimlet y el Gin Tonic hasta aperitivos (Americano, Cynar con mix de cítricos y menta) y Negroni.
Además, hay algunos de autor, como el Passion Lovers, que salió como edición especial por el Día de los Enamorados y se quedó a pedido del público. Combina maracuyá, Aperol, vodka, limón y pomelo.

Todos cuestan $550 y están muy bien ejecutados por el jefe de Barra, Diego Aguinsky, quien también está dispuesto a asesorar a la hora de elegir qué beber.

La terraza es super espaciosa, totalmente descubierta, con diferentes sectores: gazebos con sillones en hierro, mesas con sillas Acapulco, mesas con sillas tradicionales; en fin, alternativas para todas las situaciones.

Esa variedad a nivel espacial también tiene su correlato en lo que hace al público. Para usar un término de moda, podría decirse que se trata de un bar inclusivo. El promedio de edad ronda los 40 años, pero los de 60 no desentonan, y los de 25 tampoco.

Lo mismo en materia de planes. Se puede ir en pareja, con amigos y hasta en familia; esto último aporta un gran diferencial, ya que es uno de los poquísimos buenos bares de la ciudad a los que se puede ir a escuchar música y a disfrutar de un cóctel en familia.

Ese espíritu también se entrevé en la carta de comidas: hay opciones para veganos, vegetarianos y también para quienes tienen algunas intolerancias alimenticias. Como explica Pereira Del Campo, no se trata de una casualidad sino de la cintura que adquirió tras trabajar durante años en organización de eventos.


Ahora bien, la ciudad ganó un
rooftop bar increíble y aquel que lo conozca se resistirá a perderlo, pero ¿qué pasará cuando termine el verano? “Todavía no lo tenemos del todo definido, al ser un espacio tan abierto, creemos que vamos a invertir los horarios y abrir a la hora del brunch, para cerrar luego del atardecer”, anticipa Pereira Del Campo. Será cuestión, entonces, de beber más temprano. 

Dónde:
Costa Rica 6032, Palermo.
@casasurhotel

Periodista especializada en gastronomía y lifestyle con más de diez años de trayectoria. Publica en medios nacionales e internacionales, Elle, Ohlalá, La Nación, Forbes Argentina; Bleu&Blanc (México), iN (Chile) y Escala (México), entre otros. En 2015, fue finalista del Premio Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a la Excelencia Periodística, en la categoría “Crónica”. Colabora regularmente con Clarín, Brando y Apertura. Su especialidad es el “trabajo de campo” para saber qué se agita las cocteleras porteñas. Si la buscan, la encuentran en las barras.