El Cabernet Sauvignon es uno de los vinos amados por los argentinos. Desde siempre. Incluso dominó la categoría de los grandes vinos nacionales mucho antes que el Malbec se convirtiera en el rey indiscutido.

Gracias a esto, los winemakers locales desarrollaron una habilidad especial para elaborar vinos de Cabernet Sauvignon de alta gama en condiciones muy desafiantes. Así, cada una de las regiones vitivinícolas del país desarrolló un perfil propio para el Cabernet, del mismo modo que se logró con el Malbec.

Todo esto ayuda a comprender por qué Argentina hoy cuenta con un segmento de lujo para los Cabernet Sauvignon con propuestas que no se achican ante ningún fine wine del planeta.

Si sos un fanático de los Cabernet y te gusta darte un gusto cada tanto o querés tener lo mejor en tu cava, sin dudas tendrías que descorchar al menos una vez alguno de estos vinazos.

Escorihuela Gascón Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2016 ($1050).

Elaborado por el histórico Gustavo Marín con uvas de la finca que la bodega posee en Agrelo, Luján de Cuyo, este Cabernet Sauvignon es criado por 12 meses en barricas francesas y logra tipicidad varietal nítida y con tonos herbales frescos, frutos negros y especias. En boca es expresivo, con cuerpo medio, taninos jugosos y sabor prolongado. Un vino de perfil clásico con el guiño moderno que caracteriza a la bodega.

12 Cabernet Sauvignon de lujo para darse un gusto 1
Los winemakers locales desarrollaron una habilidad especial para elaborar estos vinos.

Cadus Appellation Tupungato Cabernet Sauvignon 2017 ($1144).

Santiago Mayorga es el encargado de Cadus Wines, bodega donde interpreta las diferentes expresiones de los varietales en el Valle de Uco. Su Cabernet Sauvignon 2017 proviene de un viñedo de altura que define su color profundo y una aromática intensa de buen caudal herbal, con tonos balsámicos y de especias, junto a aromas de montaña, cassis y arándanos. En boca es dócil, tenso y de final prolongado. Muy intenso con regusto frutal y herbal.

Fabre Montmayou Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2017 ($1170).

Elaborados con uvas de Luján de Cuyo, los vinos de Fabre Montmayou ofrecen una expresión nítida del terroir con la elegancia de los clásicos. Fabre Montmayou Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2017 es un varietal con una crianza integrada a los atributos de la cepa. Se destaca por su perfil sofisticado con color rubí profundo y aromas que recuerdan al pimentón dulce, con tonos de morrón asado que se repiten en boca. Las especias y las hierbas aromáticas se funden con los frutos negros confitados, mientras que en boca es jugoso y fluye envolvente y equilibrado. Fabre Montmayou Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2017 ofrece taninos redondos de grano fino que se afirman en su final prolongado.

Terrazas de los Andes Grand Cabernet Sauvignon 2017 ($1250).

Para este Cabernet Sauvignon el equipo enológico de Terrazas de los Andes recurre a cinco diferentes parcelas de los viñedos Los Aromos de Luján de Cuyo y El Pedregal, Valle de Uco. De color rojo rubí profundo y de buen brillo, propone un perfil elegante de aromas especiados y de frutos negros como cerezas, ciruelas y cassis. Buen soporte de un roble que suma ahumado sutil y paladar opulento, tiene medio de boca firme con taninos jugosos y expresión frutal. Largo e ideal para atesorar en la cava.

Serie Fincas Notables Cabernet Sauvignon ($1890).

Alejandro Pepa es el responsable de elaborar este vino a partir de una selección de parcelas de los viñedos de El Esteco en Cafayate. Como todo Cabernet de altura, es un vino potente de perfil herbal y una rica cuota de piracina y pimienta recién molida. Se destacan sus frutos negros maduros y especias de la crianza. Paladar opulento y sabroso con buen vigor y final largo.

Primus Cabernet Sauvignon 2015 ($2400).

Pepe Galante es uno de los magos del Cabernet en Argentina, y en este vino lo demuestra con claridad. Provenientes de Tunuyán, sus uvas dan cuenta de una cosecha precisa donde la tipicidad varietal es nítida, al igual que las condiciones frescas del terroir. De color rubí profundo, es elegante y expresivo con buen caudal frutal aunque ciertos trazos de grafito aportan a la complejidad. En boca es brioso con buen cuerpo y una frescura que abona a un balance extraordinario. Un gran vino para atesorar y disfrutar en ocasiones especiales.

Rutini Single Vineyard Altamira Cabernet Sauvignon 2016 ($2500).

La bodega liderada por Mariano Di Paola hace unos años lanzó esta línea que representa su exploración por los diferentes rincones del Valle de Uco. Para el Cabernet se decidieron por Paraje Altamira (hay otro de Gualtallary), terruño que asegura intensidad y un volumen de paladar con taninos finos, polvorientos. Aromáticamente es complejo, con elegante tipicidad y buen caudal frutal. Un vino para quienes quieren afinar su paladar con el mejor GPS.

Trapiche Terroir Series Finca Laborde Cabernet Sauvignon 2015 ($2900).

Una antigua finca de La Consulta, Valle de Uco, es el origen de este vino que rinde homenaje al rol de los viticultores que proveen de uvas de calidad a Bodega Trapiche. En este caso puntual se trata de uno de los vinos más esperados por los seguidores del trabajo de Sergio Case y se trata de un tinto de buena expresión varietal que saca provecho del perfil especiado y herbal de la cepa. En boca es caudaloso, franco y de buena estructura y potencial.

Primeras Viñas Cabernet Sauvignon 2014 ($3250).

Mendoza cuenta con viejos viñedos de Cabernet que son verdaderos tesoros. Uno de ellos está en Perdriel y con sus uvas Juan Roby crea este ícono de Bodega Lagarde. Elaborado para conservar el carácter del lugar, es criado por un año y medio en barricas y logra un perfil tradicional típico de la bodega y la región. Los frutos negros se funden con los tonos de especias dulces y realzan los de hierba y pimientas, que en boca se aprecian nítidos. Es envolvente y sabroso, con buena tensión y final largo.

Bramare Marchiori Vineyard Cabernet Sauvignon 2017 ($6340).

El viñedo Marchiori es una pieza clave en la historia de Viña Cobos. Allí nació el vino fundacional de la bodega de Paul Hobbs en 1999, y hoy no solo da vida al ícono de la casa sino también a este Cabernet Sauvignon que ofrece el perfil clásico de Perdriel con frutos negros, especias y un dejo terroso, casi mineral. En boca es seco, amplio y carnoso con taninos finos y redondos. Largo y complejo.

Zuccardi Finca Los Membrillos 2016 ($8.000).

En Paraje Altamira, Sebastián Zuccardi produce algunos de los mejores Malbec del país y este maravilloso Cabernet Sauvignon. Criado en cemento y barricas de roble, ofrece una expresión compleja con frutos negros, hierbas de montaña, especias y ahumado leve de fondo. En boca es amplio e intenso con textura aterciopelada pero de taninos firmes. Una botella indispensable para coleccionistas.

Noemía 2 Cabernet Sauvignon 2017 ($13.500).

Un parral de 40 años reinjertado por el mismo Hans Vinding Diers da origen a este Cabernet Sauvignon patagónico producido únicamente en 2007, 2010 y 2013. La de 2017 es la cuarta edición y son menos de mil botellas de un tinto de concepción bordelesa, súper fina y compleja. De perfil frutado con cassis, moras y arándanos, suma trazos especiados. Es sobrio, aterciopelado y muy equilibrado con tanino fino y jugoso.

Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.