La tierra es mucho más que el suelo. Es el fruto de la superficie que se pisa y es la gente que la labra. Con esa concepción amplia, bodega Santa Julia, de Familia Zuccardi, elabora sus vinos de manera sustentable y lidera la actividad al trabajar de forma amigable con la naturaleza y con cada eslabón de la cadena productiva.

Estamos convencidos de que el vino no es sólo el resultado de la tierra, del clima o de la variedad que se cultiva, sino fundamentalmente la expresión del conjunto de personas que intervienen en su elaboración”, explican en esta bodega nacida en 1996.

De hecho, bodega Santa Julia fue la primera en Argentina que ha logrado la certificación de “Fair For life”. Este reconocimiento le permite comercializar sus vinos en el exterior con la garantía de que cumplen con estrictos estándares de calidad y que los trabajadores de toda la cadena productiva gozan de buenas y justas condiciones laborales.

Además, un porcentaje del precio pagado por el consumidor vuelve directamente a los trabajadores, a través de una comisión de empleados que decide el mejor uso de esos fondos.

Entre sus hitos más recientes, la bodega presentó El Burro Santa Julia, su primer vino natural y orgánico. Es 100% Malbec, proveniente de viñedos certificados orgánicos de Maipú, Mendoza, sin sulfitos adicionados como antioxidantes y con levaduras indígenas, es decir que carece de proceso de clarificación.

Santa Julia presenta El Burro, su primer vino natural

“Los vinos naturales son los menos intervenidos por el hombre, pero también son los que requieren el mayor cuidado durante todo su proceso, especialmente en su elaboración al quedar desprotegidos ante bacterias y oxidantes. El Burro es un reflejo de nuestro entorno, completamente natural y agreste”, dijo Rubén Ruffo, Gerente de Enología de Bodega Santa Julia.

Liderazgo orgánico

Para conocer al detalle todas las iniciativas en materia de sustentabilidad ecológica y social entrevistamos a Nancy Johnson, embajadora de la marca Santa Julia.

Desde la producción sustentable, ¿qué acciones distinguen a la bodega?

Para Bodega Santa Julia cuidar el medio ambiente y trabajar de manera orgánica y sustentable han sido desde el inicio sus pilares fundamentales. Para producir vinos de la manera más natural posible se inicia el proceso de certificación en el año 1999 y se logra el primer vino elaborado a partir de uvas orgánicas en la cosecha 2004. Desde entonces, no utilizamos productos de síntesis química, apostando a una viticultura natural. Además, el viñedo se protege de las enfermedades haciendo un uso racional de los recursos naturales, manteniendo la diversidad biológica.

Bodega Santa Julia
Cosecha manual en los parrales orgánicos de Bodega Santa Julia.

“Los vinos naturales son los menos intervenidos por el hombre, pero también los que requieren el mayor cuidado durante su elaboración al quedar desprotegidos ante bacterias y oxidantes. El Burro es un reflejo de nuestro entorno, completamente natural y agreste”, dice Rubén Ruffo, Gerente de Enología de Bodega Santa Julia.

¿Cómo se da ese uso racional?

Se realizan siembras de cebada, centeno, avena, vicia y sorgo, entre otros cereales. También se plantan flores amarillas, blancas y violetas, que atraen distintos tipos de insectos, mejoran la infiltración y oxigenación de los suelos, reciclan los nutrientes y aumentan la cantidad de carbono.

Y en materia de desechos, ¿de qué modo trabajan?

La bodega cuenta con elaboración propia de compostaje, del orden de las 6.000 toneladas por año. El compost es un fertilizante natural elaborado en base a todos los residuos orgánicos y subproductos de bodega. La materia orgánica se somete naturalmente a una fermentación microbiana que, luego de un proceso térmico, inactiva las semillas de malezas y aporta nutrientes y aire al suelo. Además, se producen unas 50 toneladas anuales de humus de lombriz. La lombriz se alimenta de la materia orgánica y genera una descomposición biológica, lo que otorga una estabilidad excepcional a los suelos.

Son los principales productores orgánicos de la Argentina en función de la superficie cultivada. ¿Cuál es el detalle de ese despliegue?

Sí, Santa Julia es el productor orgánico número 1 de la Argentina con, 305 hectáreas orgánicas propias certificadas por Letis, 175 en Maipú y 130 en Santa Rosa. Pero cuenta con más de 800 hectáreas cultivadas en distintos departamentos de la provincia de Mendoza, y en todas las fincas se trabaja de manera sustentable.

Compost, clave de los viñedos orgánicos de Bodega Santa Julia¿Qué respuesta reciben de parte del mercado local a esta clase de iniciativas?

La respuesta tanto de clientes como de consumidores finales es positiva acerca de todas nuestras prácticas de sustentabilidad. Se sorprenden y las valoran. De todas maneras en Argentina hasta el momento sigue habiendo mucho desconocimiento en cuanto a qué significa que un vino sea orgánico o a qué nos referiremos en cuanto a sustentabilidad. Si bien la política de ser sustentables es apreciada, todavía la gran mayoría de los consumidores no está dispuesta a pagar un plus por un vino orgánico o sustentable.