“Mirá de quién te burlasteeeeee”. Esa frase revanchista, cargada del placer de enrostrarle a algún fastidioso que ya no somos el pelagatos que éramos, que dejamos de ser la parte burra de la expresión diamante en bruto y ahora brillamos, tiene en esta larga cuarentena del coronavirus el perfecto sostén: la Universidad de Harvard liberó 67 cursos online. Y dentro de esa lista, hasta el 29 de mayo podés tomar uno curso de cocina en Harvard, precioso y gratis.

Se llama “Science & Cooking: From Haute Cuisine to Soft Matter Science (chemistry)”. Y es lo que promete: renombrados chefs e investigadores académicos muestran cómo la cocina de todos los días y la gourmet se vinculan con ciencias como la química, la física y la ingeniería. Permite aprender sobre los procesos que afectan la textura y el sabor de los ingredientes y las comidas.

Quién te iba a decir, a vos, tomar un curso de cocina en Harvard. Pero prestá atención.

El curso tiene una duración de un mes y medio, y demanda una dedicación de entre 5 y 7 horas por semana. Pero cada alumno lo toma a su ritmo. Se cursa en inglés y todos los videos están subtitulados en ese idioma, como para ayudar a los que les cuesta un poco. 

Si bien el curso es gratuito, aquellos que quieran obtener un certificado pueden hacerlo a cambio de u$s 49 (temporariamente, a u$s 41).

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Entre los contenidos del curso, se incluyen:

  • Conceptos científicos en la cocina de los todos los días y en las técnicas de la alta cocina.
  • Cómo aplicar principios de física, ingeniería y química al cocinar.
  • Cómo convertirte en un científico experimental en tu propia cocina.
  • Cómo pensar tus platos como un chef y como un científico a la vez.

Los chefs revelan sus secretos detrás de sus creaciones más famosas, las que deslumbran en sus restaurantes. Y luego el equipo de científicos de Harvard explica la ciencia que se esconde en esos platos. Por ejemplo, cómo influyen las moléculas en los sabores, el rol de la cocción en la cocina, el fenómeno de la esferificación y las técnicas pioneras del célebre Ferran Adrià que sólo podés estudiar en este curso de cocina en Harvard.

Es tu oportunidad de cambiar el delantal de cocina por el blanco de un laboratorio, y hacer cosas raras. “Después de todo –invita y tienta la Universidad- ¿en qué otro curso de ciencia podés comerte tus propios experimentos?

Curso de cocina en Harvard

Como instructores, la capacitación cuenta con Michael Brenner, Profesor de Matemática y Física Aplicada; David Weitz, Profesor de Física y Física Aplicada, y Pia Sörensen, experta en Ciencia y Cocina.

El curso se compone de seis módulos, uno por semana. En el primero, se habla de moléculas, sabores, moles, PH y una famosa salsa de pato. En el segundo, de energía, temperatura, cocciones y la forma perfecta de cocinar un huevo. En el tercero, de transiciones: Joan and Jordi Roca, del renombrado El Celler de Can Roca, explican cómo manipular las fases de cocción a través de técnicas como sous vide y rotovapping

Luego, en el cuarto modulo, se habla de Difusión y Esferificación, esas técnicas medio ciencia ficción que deconstruyen ingredientes hasta llevarlos a otro estado. José Andrés, chef y dueño del minibar Jaleo y del restó The Bazaar, revela algunos secretos, igual que Dominique Crenn, de Atelier Crenn. 

En el quinto módulo de este curso de cocina en Harvard, se toca la temática de las cocciones. Carme Ruscalleda, chef y propietario del restaurant Sant Pau, cocina un bife y la rompe mostrando por qué los grandes maestros de las hornallas le prestan mucha atención a cómo encarar los fuegos. A su vez, America’s Test Kitchen enseña los tips para hacer papas fritas celestiales.

Finalmente, se llega a la parte de los postres en esta carta tan particular. Y Harvard mete la cuchara en las golosinas y los chocolates. Joanne Chang, de Flour bakery, habla de los estados del azúcar, Enric Rovira, de Xocolaters, da pie a creaciones irresistibles al explicar todo sobre las diferentes fases del cacao.

Así que ya mismo te inscribís acá

Dale, ponete el gorro de chef, y en un mes y medio lo cambiás por el de la toga.