“Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña”, promete el refrán, y si mahoma fuera un coctail –qué herejía doble– el asunto está en ir o armar el bar en casa. Cuarentena mediante, los bares y restaurantes bajaron las persianas, pero aun así es posible beber un cóctel hecho por expertos en tu living de clausura, desde donde el único pico visible es el de la canilla.

Algunos bares de la ciudad ofrecen, a través de servicios como Glovo y Rappi, coctelería a domicilio o el bar en casa, para decirlo de otra manera. Tres Monos, por ejemplo, cuenta con una carta especial desarrollada para la ocasión, la Carta Covid 19, en la que se encuentran cócteles de autor y otros clásicos. Entre los primeros, hay cuatro opciones: Milkicilin (whiksy, jengibre, miel, especias, limón clarificado y humo); No te Hinojes (gin, lima, menta, hinojo y espumante); Hojattan (bourbon de hojas de higo, vermut rosso y bitter de naranja) y Grosera (vodka, grosellas blancas, vermut bianco, limón y sidra de pera).

A la hora de los clásicos para el bar en casa, las alternativas se amplían hasta llegar a nueve nombres, como Old Fashioned, Gimlet, Bloody Mary y Dry Martini, entre otros.
“Desde lo económico esto no nos va a salvar, pero en momentos tan feos como estos lo importante es adaptarse, ser creativo y seguir llegando a nuestros clientes de alguna manera”, señala el reconocido bartender Seba Atienza, uno de los dueños de Tres Monos, el bar palermitano que, en poco tiempo, se consagró como de culto.

Los cócteles vienen embotellados y envasados al vacío, pero hay que estar atento porque la producción es limitada. “Solo salen los lunes, miércoles, viernes y sábados, de 17 a 21, para estar lo menos posible en la calle”, explica Atienza.

bar en casa

Tragos para pertrecharte

Otro que se sumó al bar en casa es Mito Mercato. De su barra salen embotellados en growlers de medio litro cuatro cócteles clásicos: Negroni, Boulevardier, Penicillin y Manhattan. Podés stockear sin drama. “Salvo el Penicillin, que lleva jugo de limón y se oxida, los otros duran un montón porque son mezclas de alcoholes, no tienen jugos que se echen a perder. Una vez abiertos podrían durar meses en la heladera”, indica Maxi Salomón, bartender y uno de los propietarios del bar.

La oferta de bar a domicilio incluye insumos para quienes prefieran apelar a la creatividad y jugar al bartender hogareño. A partir de $1100 se pueden adquirir almíbares y cordiales de diferentes sabores: coco, lavanda, manzanilla, pomelo, lima, frambuesa, etc.
También hay destilados en botella –gin, mezcal, diferentes marcas de whisky, bourbon–, vinos y picadas.

En breve, piensan sumar otra iniciativa que ya implementaron varios bares a nivel mundial para poder sobrevivir: la venta anticipada de cócteles. Consiste en ofrecer tragos a precios más bajos que los de la carta para que las personas puedan ir a beberlos al bar una vez que se levante la cuarentena.

Hace pocos días, Mito subió un post a su feed en el que pedía la ayuda de sus clientes: “Hoy es importante que te quedes en tu casa, pero también lo es que la economía no se derrumbe para nadie. Por eso te pedimos que nos ayudes hasta que todo vuelva a la normalidad. Será muy difícil solventar los gastos fijos del bar si no tenemos ingresos”, escribieron. Más claro, hechale hielo: el bar en casa está a un llamado de distancia.

Apps para cócteles de autor

Nadie sabe cuánto durará la cuarentena, pero algunos especialistas, como Spiros Malandrakis, analista Senior de Bebidas Alcohólicas de la consultora Euromonitor International, creen que el impacto del coronavirus en la industria irá más allá de la esperada caída económica.

“Cuando salgamos de nuestros bunkers, en tres o seis meses en el mejor de los casos, el mundo que habrá afuera ya no será el mismo que vimos antes”, señaló en una entrevista que concedió a la revista inglesa Harpers, y agregó: “Se reacomodarán los valores (…) y lo hiperlocal crecerá masivamente en tanto sentido de comunidad”.

Por eso, la movida de comprar con el fin de ayudar a los bares vecinos es una de las primeras iniciativas que siguen ese camino.

Y si esta cuarentena promueve las ganas de poner manos a la obra, nada mejor que descargar apps como Drinxer, con recetas de coctelería curadas por la periodista Lorena Marazzi.

“Estos días creció el uso de la app y la gente se inclina más por los cócteles de autor”, indica Marazzi. Es que se pueden encontrar tragos creados por grandes bartenders argentinos como Seba García (Presidente Bar), Seba Atienza (Tres Monos), Guillermo Blumenkamp (Doppelgänger Bar) y Oscar Chabrés (Chabrés Bar), entre otros nombres.
Queda claro: la cuarentena impedirá muchas cosas, pero no protegerse con alcohol.

María Paula Bandera
Periodista especializada en gastronomía y lifestyle con más de diez años de trayectoria. Publica en medios nacionales e internacionales, Elle, Ohlalá, La Nación, Forbes Argentina; Bleu&Blanc (México), iN (Chile) y Escala (México), entre otros. En 2015, fue finalista del Premio Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a la Excelencia Periodística, en la categoría “Crónica”. Colabora regularmente con Clarín, Brando y Apertura. Su especialidad es el “trabajo de campo” para saber qué se agita las cocteleras porteñas. Si la buscan, la encuentran en las barras.