Choquemos copas, y leé. Porque estamos seguros: escuchaste, bailaste y cantaste una canción muy de moda entre mediados y  fines de los ’80, dedicada al vino tinto. Una banda británica de reggae, macerada en la ciudad de Birmingham, la grabó en 1983, dentro de su disco Labour Of Love, y enseguida trepó a la cima de los principales rankings ingleses.  UB40 conquistó fama mundial con ese tema que habla de un amor perdido y del vino como compañía, y que el grupo creyó de origen jamaiquino, aunque había nacido de la inspiración del estadounidense Neil Diamond.  

Los UB40 tenían la peculiaridad de ser una banda mixta, formada por blancos y afrodescendientes, con el pálido y pelirrojo Ali Campbell como voz principal. Cuando su carrera daba sus primeros pasos, se toparon con la canción Red Red Wine,  en la versión interpretada por el jamaiquino Tony Tribe,  radicado en Gran Bretaña y muerto en un accidente de tránsito en Canadá en 1970. 

Sumergidos en la cápsula del reggae,  averiguaron quién era el autor y al leer que estaba firmada por un tal N. Diamond supusieron que eran Negus o Neville Diamond, otros artistas de Jamaica. Poco después se dieron cuenta de que se trataba de Neil, fértil compositor e intérprete neoyorquino,  que la había compuesto y grabado en 1967 como una balada melancólica.  

Red red wine: la curiosa historia del hit que fue botella de vino con los años 1

“Red red wine / go to my head / make me forget that I / still need her so”, dice la canción en su primera estrofa, que concentra el corazón de la letra: olvidar con la bebida una pena de amor. El vino es un protagonista, al que el cantante le pide ayuda, como a un amigo: “Red red wine / stay close to me / don’t let me be alone”. 

Cuando la grabaron los UB40, la repercusión fue inmediata en Europa, pero demoró cinco años en montarse a los charts de Estados Unidos. Ese delay hizo que la sed por la canción se prolongara por bastante tiempo, reactivada por el impulso desde América del Norte.

Si bien UB40 generó varios hits, como Kingston Town, Can’t Help Falling In Love  o Here Am I,  ninguno dejó la marca de Red Red Wine (el video oficial en Youtube tiene 129 millones de vistas), aquel sombrío tema de Neil Diamond destilado en los ’80 por estos británicos. 

Tal fue la huella de la canción que Campbell, junto a otros dos miembros de la banda, el saxofonista Terence “Astro” Wilson y el tecladista Mickey Virtue, lanzaron su propio vino, llamado “UB40 Red Red Wine Bordeaux Supérieur 2015”, una iniciativa de la empresa  Eminent Life. Notas frutales y un tono rojo oscuro le dan cuerpo a este tinto “encantador y elegante”, como lo definió la London Wine Competition 2020. 

Red red wine: la curiosa historia del hit que fue botella de vino con los años 2

La influencia de la canción no solo derramó ventas de discos para la banda y hasta su propio vino. Su título en un punto se independizó del grupo, ya que hay bares que así se llaman en ciudades tan distantes entre sí como Annapolis, en Estados Unidos,  Zagreb, en Croacia, y Valencia, en España. Hoy, Campbell y “Astro” mantienen a flote una formación de UB40 con varios cambios respecto de la original. 

Pero si algo no cambió es la presencia de Red Red Wine en sus shows.  “No creo que hayamos dado algún recital sin tocarla. De hecho, creo que nos lincharían si no lo hacemos”, reconoció “Astro” en una entrevista a la revista Billboard en 2018, a 50 años de que Neil Diamond grabara la primera versión del tema y 35 de que la reflotara la banda de Birmingham. Una canción que hoy mantiene el mismo o mejor sabor, como un tinto bien conservado.

Es redactor freelance en Ñ y editor de la revista Tercer Sector. Además, coordina la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Moreno, donde da clases en la asignatura Taller de Práctica Preprofesional. En la UBA dicta la materia Diseño de la Información Periodística, en la carrera de Ciencias de la Comunicación, de la que es graduado. Escribió notas para Página/12, Todo es Historia, Caras y Caretas, Brando y Miradas al Sur, y trabajó como productor de radio y tv. En 2015 publicó el libro "Fuera de juego. Crónicas sociales en la frontera del rugby". También se desempeñó en el área de comunicación institucional del mundo editorial. Prefiere el Malbec.