En 2020 las barras desembarcaron en la costa atlántica para proponer mucho más que cervezas y caipis. De la mano de renombradas figuras de la coctelería local, muchos paradores de playa ofrecen originales listas de cocktails de verano con clásicos aggiornados para la temporada y propuestas de autor con una plan claro: saciar la sed. Una tendencia que además impone cocktails de baja graduación alcohólica para que cualquiera se anime a disfrutar las creaciones que salen de las cocteleras.

Enterate qué pedir en las mejores barras costeras.

Barras de Pinamar

Los amantes de los cocktails de verano que vayan a la costa argentina tienen cita obligada en Nómade, el parador que montó el reconocido bartender Seba García. Ubicado en La Frontera, allí donde no hay carpas y los médanos roban la escena, Nómade aparece como un oasis en medio del desierto. “Todo el menú está inspirado en la playa, así que hay muchos cócteles a base de frutas de temporada, ron y vodka”, cuenta García.

Además de una gran variedad de clásicos, ofrecen cinco de autor, o signature cocktails de verano. El más pedido es el Nómade Cup, que mezcla Rutini Malbec con jugo de limón, almíbar de jengibre, berries y menta.

Quienes vayan a Nómade tendrán, además, la posibilidad de ver a Seba García usando licuadora, una herramienta que en Presidente, el bar que comanda en la Ciudad de Buenos Aires, no existe; pero se sabe, la playa pide frozen. Todo lo que sea helado combina con el mar y el sol.

Para García la clave de los cócteles playeros es que sean “livianos de alcohol”, aunque aclara: “Si el cliente pide que sea más potente, se lo hacemos, pero tratamos que la gente beba con menos graduación y remarcamos la importancia de tomar mucha agua”.

Los que buscan combinados alcohólicos como el Negroni pueden elegir variantes playa friendly, como el sbagliato, que sustituye el gin por vino espumoso y, así, baja unos cuantos grados al alcohol.

Queda poco tiempo para visitar este oasis coctelero, ya que permanecerá abiertos hasta que finalice Carnaval.

Mar del Plata on the rocks

Si alguien quiere beber bien en Mar del Plata, un nombre se erige como referencia: Matías Merlo. Su Tiki Bar ya tiene diez temporadas encima, por eso puede asegurar “que las elecciones del público suelen ser similares verano tras verano”. Los elegidos son los “cocktails que soportan la carga de mucho hielo, ayudados con aguas carbonatadas, espumantes o jugos livianos”, cuenta el bartender marplatense.

Por supuesto, la coctelería tiki -a la que hace referencia el nombre de su bar- también está presente. Se trata de un estilo en el que priman los cócteles complejos en sabor, con bastantes ingredientes, frutas y ron como destilado de preferencia. Dentro de lo que es coctelería clásica, el más pedido es el gin tonic, Merlo sugiere darle diferentes perfiles a partir de combinar distintas variedades de tónicas y gins. Cada marca tiene su impronta.
“El gin y los aperitivos, con aromáticas o pieles están a la orden”, cuenta. Y en relación a los recipientes, lo que manda es el copón, “se usan mucho los copones para Soft Cocktials, Tonics, Spritz y similares”, finaliza.

También en Punta del Este

Si alguien sabe qué se bebe en Punta del Este es Ciro Tarquini, el Head Bartender del beach club La Susana. Desde hace siete años, prepara cócteles para refrescar los atardeceres esteños. En su barra la estrella es el clericó, que sigue una receta muy sui generis. “Nuestro clericó es súper refrescante distinto a los tradicionales. Usamos Vodka Christiania (Noruega) y agregamos maracuyá, frutos rojos, pomelo, naranja, limón y menta”, explica Tarquini.

Al clásico Aperol Spritz también lo reversiona con un toque simple, fácil de replicar en el hogar: en lugar de utilizar solo espumante y Aperol le agrega pomelo machacado con azúcar y la clásica rodaja de naranja la reemplaza por una de refrescante pepino.

A la hora de diseñar una carta de cócteles playeros, Tarquini asegura: “No pueden faltar tragos con baja graduación alcohólica para que la gente pueda disfrutar bajo el sol, la idea siempre es que sean frescos, con frutas de temporada”.

En el parador Ovo Beach, del restort Enjoy Punta del Este, entre los cocktails de verano icónicos está el gin tonic. Le sigue de cerca el clericó mientras el Aperol Spritz completa el top 3.

Todo lo que terminé con la palabra “spritz” es ideal para consumir durante la época veraniega, ya que se trata de combinados de vino espumoso más soda, es decir que son de baja graduación alcohólica, algo muy valorado cuando se trata de consumir al rayo del sol.

Bonus track, Buenos Aires

En pleno cemento también se puede disfrutar de cócteles veraniegos, es decir, bajos en alcohol, refrescantes y livianos. Además, cada vez son más los bares que trabajan el concepto de estacionalidad, y en esos lugares fallar en la elección es imposible.

El bar de Casa Cavia es uno de ellos donde acaban de presentar una carta veraniega inspirada en series televisivas. Si bien todos son apto verano, se destacan Sex and the City -una reversión del Cosmopolitan con licor de naranjas, sandía clarificada y cordial de sandía- y el Sense 8, con Aperol, gin, frutas frescas y leche clarificada.

El bar de Casa Cavia es un spot imperdible en Buenos Aires durante el verano.

“Lo fundamental para un cóctel veraniego es que se use fruta de temporada y que sea fresco, ligero y fácil de beber en todo sentido”, explica la barmaid Flavia Arroyo, a cargo de la barra del lugar y cocreadora de la nueva carta junto a Lucas López Davalos.

Claro que los fundamentalistas de los Negronis, Manhattan y otros cócteles de esa índole también tienen alternativas para darle un toque de verano a sus favoritos. “Si son cócteles de mucha graduación alcohólica sugiero pedirlos en las rocas, eso lo hace más amable y mantiene el frío durante todo el periodo en el que se va a beber. También se puede jugar con los aperitivos para bajarle la graduación sin perder la complejidad ni lo robusto del cóctel”, señala Arroyo.

Ahora sí, que siga el calor, total hay cócteles de sobra para bajarle unos grados.

María Paula Bandera
Periodista especializada en gastronomía y lifestyle con más de diez años de trayectoria. Publica en medios nacionales e internacionales, Elle, Ohlalá, La Nación, Forbes Argentina; Bleu&Blanc (México), iN (Chile) y Escala (México), entre otros. En 2015, fue finalista del Premio Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a la Excelencia Periodística, en la categoría “Crónica”. Colabora regularmente con Clarín, Brando y Apertura. Su especialidad es el “trabajo de campo” para saber qué se agita las cocteleras porteñas. Si la buscan, la encuentran en las barras.