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La cosecha 2017 de CARO llega al mercado con imagen renovada. Nacida en 1999 a partir de la unión entre Domaines Barons de Rothschild (Lafite) y la familia Catena, Bodegas CARO representa la unión de dos de las familias más importantes del mundo del vino y sus culturas a través de la combinación de dos nobles cepajes: Malbec y Cabernet Sauvignon.

La familia Catena, pionera en la elaboración de vinos de alta gama en Mendoza, aporta más de un siglo de experiencia de trabajo con Malbec, mientras que Rothschild suma su destreza en el arte del assamblage desarrollada durante los últimos cuatrocientos años en Burdeos.

Ubicada en un edificio histórico recientemente restaurado de Godoy Cruz, Bodegas CARO se encuentra en el corazón de Mendoza mientras que su viñedo cubre 8 hectáreas sobre suelos con depósitos calcáreos y de piedra caliza a 1000 metros de altitud en Paraje Altamira, San Carlos, Valle de Uco.

2017, la importancia de un gran año. La temporada 2017 se caracterizó por un promedio de lluvias ligeramente superior a la habitual, en especial durante el periodo de brotación, y por temperaturas cercanas a la media estacional, con excepción de la helada del 21 de octubre que provocó ciertos daños en los viñedos. Hacia el final del verano, las temperaturas nocturnas fueron mayores que lo habitual, lo que sumado a una estación más seca que lo normal aceleraron el ciclo de maduración y, por ende, la cosecha se adelantó dos semanas.

Las uvas cosechadas mostraron un excelente equilibrio entre azúcar y acidez y en el caso del Malbec los taninos lograron una exquisita suavidad. El Cabernet Sauvignon cultivado en los suelos más profundos maduró a un ritmo pausado mientras que en los suelos pedregosos alcanzó un equilibrio óptimo y su característica personalidad especiada.

La creación de un clásico bordelés en Mendoza. CARO es elaborado con extremo cuidado, del mismo modo que los Grands Crus de Burdeos. Actualmente su elaboración es responsabilidad del francés Philippe Rolet quien trabaja junto al equipo técnico de Chateau Lafite Rothschild.

Las uvas, cuidadosamente cosechadas y seleccionadas, una vez despalilladas se depositan en cubas de acero inoxidable con control de temperatura donde se realiza la fermentación alcohólica. Posteriormente se lleva a cabo la maceración, proceso que toma unos 20 días y durante los cuales se realizan remontajes para favorecer la extracción de taninos y fijar el color.

La fermentación maloláctica se produce naturalmente en el interior de las cubas, luego el vino es transferido a barricas de roble francés fabricadas en la Tonelería de Domaines Barons de Rothschild en Pauillac (80% de ellas de primer uso) donde permaneció por un periodo de 18 meses hasta su fraccionamiento definitivo en 2019. La producción total de CARO 2017 fue de 2500 cajas de 9 litros.

De color rojo rubí con reflejos violáceos, CARO 2017 ($5280.-) ofrece una aromática fiel a su estirpe bordelesa con tonos de frutos rojos maduros, especias dulces, violetas y hierbas aromáticas en perfecta armonía con los tonos de una crianza prolija e integrada al vino. En boca es sutil, aterciopelado y sabroso con taninos firmes que no alteran su elegancia. Final prolongado y complejo con un gran potencial de envejecimiento.