Cheval des Andes presenta su cosecha 2015 que se destaca por su frescura y madurez, que resultan del ciclo climático que se generó desde el invierno hasta el verano, dando como resultado un año elegante, discreto y sutil. Esta añada tiene un estilo bordelés distinto y tiene la particularidad de que el assemblage se compone de solo dos cepas (69% Malbec y 31% Cabernet Sauvignon). Desde 2001, que no se elaboraba un Cheval des Andes con estas dos uvas como únicas protagonistas.

De color rojo rubí alegre y reflejos pronunciados, su nariz es elegante y discreta que revela aromas de regaliz, mentol y alcanfor. En boca es nítido, fresco y sutil. Presenta el peculiar equilibrio y el refinamiento de la cosecha 2015. La redondez proviene de las viñas de Malbec en las Compuertas de 1929 de Pie Franco y la estructura, del Cabernet Sauvignon.

 “Esta nueva añada de Cheval des Andes es distinta a las últimas. Enológicamente el 2015 marca un cambio en el manejo de las barricas, ya que se aumentó drásticamente la proporción de tonneaux de 400 a 500lts, que ayuda a preservar aún más los crocantes de la fruta.”, detalló Gérald Gabillet, flamante Enólogo de Cheval des Andes.

Gérald Gabillet se incorporó como Director Técnico de Cheval des Andes en agosto de 2018. Nacido en Bordeaux, con sus 39 años cuenta con una gran experiencia por sus trabajos en Château Destieux (Grand Cru Classé), Château Beauregard y Château Angélus (1er Grand Cru Classé).

Es licenciado en viticultura y diplomado como enólogo en la Universidad de Bordeaux. Reemplaza al italiano Lorenzo Pasquini, quien se sumó a Cheval des Andes en 2015 y contribuyó notablemente al desarrollo de la marca en los últimos años.

Gerald-Gabillet

Las condiciones climáticas

Las altas temperaturas que se registraron desde el invierno hasta el verano del año 2015 presagiaron sobremadurez, pero al año “lo salvó la lluvia” de febrero que trajo buena frescura y una madurez ideal. En general, la añada 2015 es muy elegante, discreta y sutil, con un estilo de Burdeos más marcado que sus predecesoras.

La cosecha tomó 15 días: la última semana de marzo para el Malbec y la primera semana de abril para el Cabernet Sauvignon. Desde el punto de vista vitivinícola, el 2015 marca un cambio en las barricas utilizadas: el equipo aumentó considerablemente la proporción de toneles (tonneaux) de 400 y 500 litros para conservar más la frescura de la fruta.

 

Notas de cata

Color: Rojo rubí alegre con reflejos pronunciados.

Nariz: La nariz es elegante y discreta, y revela aromas cautivantes de regaliz, mentol y alcanfor que acompañan a las notas primarias de frutos silvestres y arándanos. Estos aromas dan paso a un bouquet terciario intenso de anís, cuero, clavo de olor y aceto balsámico.

Boca: En boca es nítido, fresco y sutil. Presenta el peculiar equilibrio y el refinamiento del año. La redondez proviene de nuestras octogenarias viñas de Malbec y la estructura, del Cabernet Sauvignon.

 

Precio: $2.400

El origen de Cheval des Andes

La historia comenzó cuando Pierre Lurton, presidente de Château Cheval Blanc, fue cautivado por la idea de establecer una conexión con el pasado de Saint Émilion, al descubrir en Argentina plantas de Malbec prefiloxéricas de más de 80 años que permiten elaborar uno de los mejores vinos del mundo.

En el año 1999 el sueño de Terrazas de los Andes y Château Cheval Blanc se hizo realidad: nació Cheval des Andes.

Sus viñedos están ubicados en Las Compuertas, un terroir único situado a más de mil metros sobre el nivel del mar, en una de las zonas más prestigiosas y reconocidas de Luján de Cuyo, Mendoza. El viñedo de más de 50 hectáreas está compuesto por cinco variedades. Cuatro de estas cepas todavía son utilizadas en los assemblage franceses: Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot.

La quinta variedad, originaria de Francia, fue traída a la Argentina por Michel Pouget previo a la plaga de phylloxera en Europa: el Malbec.

Cada variedad cumple un rol fundamental en el arte del assemblage que manifesta su filosofía aportando características únicas expresadas en un solo vino: Cheval des Andes. Año tras año, se van seleccionando estas variedades para lograr la mejor expresión y el estilo buscado. Los enólogos degustan pacientemente cada uno de los componentes para crear el assemblage y según las características del año se deciden qué variedades serán parte de ese nuevo corte. A veces se utilizan las cinco variedades, otras tres. Siempre con la filosofía del assemblage preciso que conserva el estilo propio de Cheval des Andes cosecha tras cosecha.

Todos estos factores son los que hacen de Cheval des Andes el más expresivo y refinado vino de los Andes.