Tintos para navidad. ¿Cuáles, si la billetera no tiene aliento? Es cierto, 2018 no será un año recordado por sus bondades: el mundial pasó sin pena ni gloria, la inflación recrudeció con pena y sin gloria como la devaluación y, en este tranco final del año, quedan pocas opciones para darse un gusto. Salvo, claro, la mesa de fin de año, ya que el INDEC no mide los palmitos ni el pan dulce.

En este fin de año devaluado, sin embargo, conviene apuntar un dato: el vino, el viejo y querido tinto y blanco, aumentó mucho menos que la inflación. Según el estudio de la IERAL, mientras la canasta básica saltó casi un 50% el vino apenas trepó el 8% en los básicos y hasta un 17% en los varietales. Y eso sólo puede significar una cosa en este contexto: una oportunidad de redención para el gusto con tintos para navidad.

Así es que en plan disfrutemos lo que nos dejó 2018 y brindemos con ricos tintos para navidad, pongamos en la mesa un par de buenas botellas que, por suerte, aún se puede comprar por menos de una ballena y un Roca a precios oficiales.

La Liga de los Enólogos BT4 (2017, $133). Pensando en el público joven y de bolsillo laburante, a comienzos de este año se lanzó la Liga de los Enólogos, un blend de perfil frutal y sencillo, que suma sabor y sencillez, sin faltar al carácter de un tinto cotidiano. Liga, porque lo elaboran un grupo de amigos. Probalo.

Kadabra Cabernet Sauvignon (2016, $130). Con uvas de Tupungato, Valle de Uco, FeCoVita consigue este tinto de perfil ligero, aromática frutal y rica frescura, perfecto para beberlo apenas refrescado. Uno de los tintos para navidad que además viene con premio: si querés sorprender en la mesa, la etiqueta tiene realidad aumentada y podrás jugar un rato mientras esperás que lleguen las 00 horas.

Rutas de Cafayate Red Blend Elegante (2018, $160). Con uvas de Cafayate, bodega Etchart lanzó este año una serie de blends con perfiles diferentes. Nos gustó el llamado Elegante por la intensidad de fruta, sensación carnosa y boca ligeramente golosa. Un combo que le gustará sobre todo a los nuevos bebedores.

Don Valentín Lacrado ($168). Con un par de décadas en el mercado hay un vino que sigue jugando fuerte a la hora de la relación calidad precio. Así es este Don Valentin Lacrado, tan clásico como singular: tinto ligero y de frescura definida, levantará el ánimo de una cena multitudinaria este 24. Uno clásico entre los tintos para navidad.

Osado Blend de Tintas (2017, $210). Fue lanzado hace diez días nomás, así es que está a precio como para aprovechar. Con uvas de Uco, Osado es una propuesta de Bodega Salentein para consumidores jóvenes: frutal y con una madera evidente, da más de lo que cuesta.

Saurus Pinot Noir (2017, $215). Son pocas las chances de beber un Pinot Noir a precio lógico en el mercado doméstico y este es el caso perfecto: delicado, de frescura chispeante y fruta expresiva, es un tinto ideal para beber refrescado en la tórrida noche de navidad o año nuevo.

Los Cardos Malbec (2016, $230). Doña Paula ofrece en su línea más accesibles un modelo de Malbec aromático y frutal, con paladar sencillo y cordial, de rica frescura. Perfecto para quienes hagan asado el 24 o el 31 y quieran un tinto de ley guardando margen para la carne.

Cepa Tradicional (2015, $242). Los bebedores de vino que carraspean antes de una copa saben que hablamos de un clásico entre los clásicos, poco conocido eso sí, que se elabora en Mendoza en un estilo tradicional que hoy parece vanguardia: ligereza, sabor frutal y de andar ágil, será el vino hipster entre los conocidos esa noche.

Tintillo Malbec Bonarda (2018, $260). Un corte de Bonarda y Malbec elaborados con maceración carbónica es la garantía para conseguir un vino de elevada expresión aromática y paladar suelto, lleno de frescura. Funcionará bien tanto con el vitel toné como el cerdo agridulce y las ensaladas, a la vez que viste la mesa.

La Linda Malbec (2016, $275). Elaborado en mendoza por Luigi Bosca con uvas de Luján de Cuyo, este Malbec ofrece un perfil frutal, con paladar amplio y carnoso, donde manda la textura suave. Ideal para lucir platos de carne y para darle brillo a una mesa bien cuidada.

Chusmea estos vinos:

Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta en formatos y tiene una pluma capaz de desentrañar el secreto áspero del tanino o de evocar el sabor perdido de unas granadas en la infancia. Lleva más de quince años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en importantes medios nacionales, como La Nación Revista, La Mañana de Neuquén, Playboy y JOY, entre otros.