La góndola se puso picante. Ya sea en el chino, el súper o la vinoteca los precios de casi todos los vinos tienen tres dígitos. Por suerte aun quedan algunas etiquetas que aseguran buen sabor, frescura y originalidad por debajo de los cien pesos. Y entre vinos blancos argentinos, más aún, sólo que hay que prestar atención. Aprovecha este top ten y date un gusto primaveral sin que resulte salado.

Tracia Viognier (2015, $60). Los varietales de Finca del Enlace son ideales para tener a mano cuando la lista de invitados es larga. Entre sus blancos el Viognier es ideal para aquellas ocasiones en las que el plan es descorchar un vino de sabor diferente. Fragante, con aromas de damasco y manzanas, llena bien el paladar con sabor goloso. Es un blanco para la mesa, con una costillitas de cerdo grilladas y verduras asadas.

Elegido Chardonnay (2016, $65). Pocas bodegas tienen la habilidad de Norton para ofrecer vinos accesibles sin sacrificar sabor y expresión. Con Elegido logran satisfacer a los paladares más conservadores pero también a aquellos que buscan vinos francos de buena tipicidad varietal. Rico para la media cotidiana cuando el menú es una suprema grillada o alguna pesca al horno.

Postales del Fin del Mundo Sauvignon Blanc-Semillón (2015, $75). Bodega del Fin del Mundo no solo penetró en el mercado local en tiempo record sino también en la mente del consumidor. Sus vinos, hoy disponibles en cualquier rincón del país, aseguran buen sabor y frescura. Entre sus blancos, destaca este por su sencillez y versatilidad a la hora del maridaje. Un palto que le hace justicia es un pescado a la plancha con unas alcaparras.

Marló Dulce de Bianchi (2015, $79). El segmento de vinos dulces no detiene su crecimiento. Ahora es tiempo para los que ofrecen dulzura amable sin empalagar. De este modo se convierten en vinos ideales para la hora del aperitivo y no necesariamente con postres sino con tapeos. Incluso resisten unas buenas rocas de hielo para hacerlo aun más fácil de beber durante una tarde soleada.

Cafayate Torrontés (2015, $80). Durante los últimos años muchos blancos de Torrontés ascendieron en la góndola para instalarse en el segmento de alta gama. Por suerte Bodega Etchart ofrece este clásico por debajo de la frontera de los cien pesos. Un Torronto para fundamentalistas de la expresión calchaquí. Excelente compañero de empanadas de carne picante cortada a cuchillo pero también de quesos intensos y ensaladas.

Imago White Blend (2015, $85). Los blancos de corte son una de las apuestas fuertes de 2016. Son vinos que buscan aggiornar la escena local a partir de mezclas poco tradicionales. En este caso es un vino que apunta a los paladares más jóvenes, incluso desde su imagen. Corte expresivo de Sauvignon Blanc y Semillón con aromática cítrica intensa y notas herbales. Ataque fresco y dócil con buen sabor. Un blanco todoterreno que se puede disfrutar con mollejas y hasta con una burrata fresca.

Santa Julia Innovación Fiano (2015, $85). Cuando se quiere sorprender a alguien con un vino curioso parece inevitable tener que desembolsar unos cuantos pesos. Para esos casos es ideal tener presente esta línea de cepas no tradicionales de Santa Julia. El Fiano es un blanco sutil y expresivo ideal para frituras de mar como rabas.

Portillo Sauvignon Blanc (2016, $90). Con el Valle de Uco como nueva cuna para los grandes blancos argentinos vale destacar que esta marca de Bodega Salentein está elaborada íntegramente con uvas de Tunuyán, uno de los departamentos más preciados del valle. A pesar de su precio amigable este Blanc destaca aun cuando se los compara con otros que hasta triplican su valor. Compañero ideal para ceviches y diferentes platos peruanos a base de frutos de mar.

Novecento Raices Chardonnay ($99). Pensar en un Chardonnay high class por debajo de los cien pesos puede sonar a quimera. Sin embargo Dante Robino lo logra con blanco que reúne uvas de Los Arboles, Valle de Uco, y Agrelo, Luján de Cuyo. Es franco y sabroso, ideal para paladares entrenados que buscan buen sabor para todos los días. Un pollo al disco con crema de verdeo puede ser su mejor compañía.

Circus Juno White Blend (2014, $100). Con perfil bajo este vino llegó a la góndola en 2016 y no tardó en llamar la atención de los consumidores que celebran las novedades. Es una propuesta moderna tanto en imagen como en sabor que apunta a quienes gustan de blancos austeros y gastronómicos. Corte de Chardonnay y Viognier que aborda el paladar con frescura y centro de boca sabroso. Ideal para fiambres y picadas.

Alejandro Iglesias
Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.