Mosto Vinazzi no necesariamente tiene la impronta de un restaurante, depende de la hora en que uno llegue. Si es cuando recién abre -a las 18 hs.-, puede ser un bar para tapear y tomar un vermut en la vereda o dentro del salón, en la amplia barra que invita a la charla para compartir con amigos o desconocidos . Para los que vayan de noche, la iluminación destaca el estilo industrial y otro tipo de mesas, con buen espacio entre sí, proponiendo una experiencia más de cuchillo y tenedor.

Un lugar donde saciar el hambre, pero con trazos gourmet, es el eje en el que trabajan Kurt Wilhelm Helmfeld y Bianca Inga, sus dueños. Claro que el origen germánico de él e italiano de ella, sus historias personales y la obsesión de ambos por la calidad de las materias primas delinea la carta, ofreciendo platos tradicionales de todo el mundo con manufactura casera.

Si se sale del trabajo con apetito, existen una decena de sándwiches de autor, todos hechos con pan a base de masa madre. Uno de cordero, queso de cabra y cebolla morada ($150); otro en versión veggie con batatas, choclos y hongos ($100); o el clásico alemán, una wienerwurst –salchicha de Viena- con chucrut y aderezo ($95), cualquiera de ellos son una gran elección. Tampoco faltan las arepas con queso de cabra, tomates confitados y olivas negras ($105).

Más cerca de la cena, otra opción pueden ser las entradas. La carta propone un puñado en donde destacan las empanadas de osobuco con locoto ($30) o unas crocantes mollejas con Dijón y ensalada ($110).

Para los que vayan a cenar, algunos de los platos principales tienen aroma a niñez: como los chorizos a la pomarola con papas asadas y croutons ($100). Otros dedicación; es el caso de la tapa de asado ahumada en cocción larga con coleslaw y papas ($140). También nos llamó la atención la bondiola braseada con chutney y frutas de estación, manzana fresca y puré de batatas ($160), por deshacerse en la boca.

La carta de vinos ofrece algunas perlitas para los curiosos -Kurt es sommelier- pero lo mejor de todo es que los precios son muy amigables.
Un lugar ideal para relajarse con amigos o en pareja, pero sobre todo para explorar sabores caseros del mundo y beber etiquetas raras al alcance del bolsillo.

GPS: Gorriti 3972, Palermo / Tel.: 4867 – 3388

Es el mejor cocinero del mundo para los que tenemos el gusto de sentarnos a su mesa. Capaz de cruzar la ciudad por unas ostras o de sudar la gota gorda frente a un caldero durante horas, para el resto de los mortales es un estratega de la comunicación digital, el marketing de contenidos y otros tantos menesteres. Trabaja desde hace más de 12 años en medios digitales. Es el responsable de que no fallen los códigos de Vinómanos (plataforma que fundó en 2013), donde también escribe sobre su pasión culinaria.