Hace unos días se llevó a cabo en Buenos Aires la tercera Feria de Vinos de San Rafael. Sus ediciones anteriores permitieron descubrir nuevos vinos y bodegas pero este año se pudo experimentar algo más: su futuro.

San Rafael se renueva a partir de su historia y ahora, las bodegas sacan provecho de viejos viñedos y cepajes que desde hace décadas definen la identidad de este terruño. Lo curioso y osado del caso es que muchos productores corren del centro de la escena al Malbec y apuestan por Bonarda, Syrah y Cabernet Sauvignon a la hora de los tintos, mientras que en blancos, Chenin, Tocai y Sauvignon Blanc ganan protagonismo.
Si querés conocer cómo es esta nueva imagen de los vinos del sur mendocino te contamos cuáles son las diez bodegas que reescriben la historia de San Rafael.

Jean Rivier. A contrapelo de la industria, esta bodega hace culto de las cepas blancas representativas de San Rafael: Tocai, Chenin Blanc y Sauvignon Blanc. Por ejemplo, Jean Rivier Sauvignon Blanc (2015, $90), franco y muy vivaz, es ideal para los amantes de los blancos ligeros, mientras que Jean Rivier Reserva Tocai (2013, $140) ofrece un paladar amplio y semi seco que lo hace gastronómico. De esos que hay que tener a mano. Como novedad proponen Jean Rivier Tributo Chenin Blanc (2013, $350), en el que la crianza justifica el precio y aporta estructura y aromas de frutos secos. Los matices varietales tiran hacia lo floral y vegetal. Un vino que puede sorprenderá a la creciente tribu de amantes de de los blancos.

Algodón. Con el enólogo Marcelo Pelleriti como asesor, la bodega busca consolidarse como referente de la alta gama sanrafaelina. Su línea Estate ofrece un buen deal precio-calidad. Se destacan Algodón Estate Bonarda (2011, $155) con buena tipicidad herbal y balsámica, nervio y estructura. Dentro de la misma categoría cuentan con un Pinot Noir (2012, $155) que gusta a los que buscan Pinot intensos, va con carnes rojas grilladas por su estructura. La vedette de al bodega es Algodón Malbec/Bonarda (2011, $275), Complejo, sabroso y expresivo, un alta gama para aprovechar.

Iaccarini. Es de las bodegas más jóvenes de la región aunque su nombre carga mucha historia, ya que ocupa la antigua bodega escuela de la zona. Emplazada en Las Paredes, en la entrada de San Rafael, hoy es un modelo a la hora de hablar de tecnología en elaboración. Y sus vinos dan cuenta de ello. Modernos, destacanBonarda, Syrah y Semillón. Vía Blanca Syrah (2013, $50) es un best buy para incorporar a asados concurridos o para tener en la alacena. Iaccarini Reserva Semillón (2014, $115) reivindica la elegancia de este varietal que en San Rafael cuenta con varias hectáreas.

Goyenechea. En manos de la quinta generación familiar esta antigua firma apuesta a vinos frescos y fáciles de beber en busca de paladares jóvenes. Su novedad es Euforia (2014, $70) un Merlot con 15% Malbec y un dejo de azúcar final que lo hace indicado para quienes se inician en el consumo de vinos. Sin embargo, entre los nuevos se luce Lorenza (2013, $235), un Bonarda dedicado la bisabuela de quienes hoy timonean la bodega y quién se hizo cargo de la firma durante algunas décadas. Con doce meses de crianza resulta un tinto sabroso de buen cuerpo pensado para quienes disfrutan de vinos intensos.

FOW. Al proyecto del enólogo sanrafaelino Fabricio Orlando hay que seguirlo de cerca. Su familia siempre estuvo en el negocio de las uvas de calidad y gracias a esto cuenta con excelente materia prima. Efusivo Sauvignon Blanc (2015, $105) sube la vara al varietal blanco de Burdeos por estas latitudes. Es híper fresco y expresivo con perfil tropical, cítrico y herbal. Además el precio es para aprovecharlo. En la línea Castizo ($145) ofrece dos varietales, Malbec y Cabernet Sauvignon. El último, de cosecha 2014, se luce por su armonía, tensión y fluir envolvente. Vinos para agendar.

Funckenhausen. Con cinco años en el mercado los vinos del alemán Kurt Heinleim escalaron rápido en la góndola local. De la mano del enólogo Mauricio Lorca, el Syrah resulta mascarón de proa de la casa. La Espera Syrah (2014, $80) es un tinto para no dejar pasar. Con un aporte mínimo de crianza resulta gastronómico gracias a su perfil frutal, vivaz y ágil en boca. El Reserva (2013, $130) sigue la misma línea y a pesar de una mayor presencia de roble es muy fácil de beber. El ícono de la casa es La Espera Blend (2011, $260), moderno y de estilo internacional es el indicado para amantes de la estructura y los vinos con potencial de añejamiento.

Alfredo Roca. Aunque la familia Roca profesa el perfil bajo sus vinos los ubican en la  primera plana de la zona. De punta a punta su porfolio ofrece buena opciones tanto en blancos como en tintos y siempre a precios amigables. Hoy la enología esta a cargo de Alejandro, hijo de Don Alfredo, con vinos de estilo tradicional. Entre los blancos hay dos que se deben buscar, Alfredo Roca Tocai 2014 y Chenin 2015, ambos $98. Austeros, refrescantes y frutales son ideales para frituras, pesca y ensaladas. En cuanto a los tintos el trabajo que hacen con el Pinot Noir es para destacar. Alfredo Roca Fincas Pinot Noir (2014, $130) se luce entre sus pares por tipicidad y precio mientras que el Reserva de Familia (2011, $325) es para un cita ineludible para los fundamentalistas del varietal.

Casa Bianchi. La bodega más grande de San Rafael es también un faro en la región. Principalmente en materia de burbujas, la especialidad de la casa desde hace dos décadas. Además de su ya clásico Extra Brut ($115), verdadero best buy local, ofrecen una versión Rosé ($115), 100% Pinot Noir, que roba suspiros en cada sorbo. El porfolio de burbujas se completa con el un Extra Brut Premium ($220) de método tradicional, 70% Charonnay y resto Pinot, que puede hacer poner colorado a mas de un espumoso de segmentos más altos.

Lavaque. Apellido relacionado con los Valle Calchaquíes, sin embargo, la familia cuenta con una gran bodega en San Rafael. Allí elaboran vinos de consumo diario que por pocos pesos aseguran buen sabor. Entre las rarezas con la que hoy hace ruido la bodega están Don Rodolfo Pinot Noir (2014, $98), un homenaje al fundador de la bodega, que ofrece un estilo singular que saca provecho de la delicadeza de la uva. Para paladares más modernos está Pampa Estate Moscato (2014, $98) que nació para los mercados internacionales donde los blancos dulzones están de moda. Dulzor acertado y buen equilibrio, ideal con pizzas o picadas.

Finca Dinamia. El proyecto biodinámico de Alejandro Bianchi se convirtió en bodega de culto entre los amantes de la sustentabilidad y el medio ambiente. Ofrecen dos etiquetas de Malbec, Buen Alma (2013, $115) y Buen Alma Rosé (2014, $95). El primero es un tinto de buen volumen y estructura y tipicidad notable. Expresivo y sabroso es un tinto que da cuenta de las cualidades de la región para la producción orgánica y bio.

Alejandro Iglesias

Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.