Está comprobado, un consumidor pasa tres veces más tiempo en la góndola de vinos que en cualquier otro lugar del supermercado. Y es lógico: duda. Desde que se paró frente a la góndola piensa en cómo maximizar la experiencia por el precio más conveniente y no quiere equivocarse.

Su barrera psicológica a la hora de pensar “qué es un vino barato” ya se ubica en los $50 y le parece difícil encontrar buen sabor por debajo de esa franja. Siente que el sacrificio de su billetera será directamente proporcional al de su paladar.
Y tiene razón, a menor precio las posibilidades de éxito se reducen. Pero no todo esta perdido, todavía quedan vinos, nuevos y clásicos, que resisten por debajo de esa frontera del mercado, cumplen en la mesa de todos los días y hasta se lucen ante otros de precios más altos.

Son los verdaderos buenos, bonitos y baratos que podés comprar sin miedo a equivocarte.

Uma ($30). Línea de varietales jóvenes y sin paso por madera elaborados por Finca Agostinos, bodega especialista en etiquetas low cost. Entre sus tintos ofrecen Malbec, Cabernet Sauvignon, Bonarda y Syrah más dos blancos, Torrontés y Chardonnay, todos 2014. El Syrah es el que se destaca por su impronta frutal y paladar simple, cumplidor para la mesa de entre semana.

Aberdeen Angus ($33). Con presencia ininterrumpida en el mercado desde 1965, estos vinos supieron estar entre los favoritos de los argentinos. Sin embargo durante los últimos años quedaron relegados ante la aparición de miles de nuevas etiquetas. De todos modos permanecen firmes en la góndola a la espera de sus fieles consumidores y de nuevos paladares. Actualmente son elaborados por Finca Flichman y como siempre cumplen un buen acuerdo precio-calidad. La versión Borgoña va de maravillas con pastas y guisos, los varietales tintos, Cabernet Sauvignon y Malbec, cumplen y gustan. Una buena apuesta para paladares jóvenes y curiosos.

Cuesta del Madero ($35). Con más de tres décadas en el mercado, esta marca hoy pertenece al grupo de Bodega Argento, un cambió que le aportó un interesante salto de calidad. Los Clásicos y Varietales, como siempre, son de esos que conviene hay que tener a mano. Por su buen sabor y expresión fresca, la línea joven es ideal para el descorche diario, en especial su Malbec. La línea Roble, con dos varietales, Malbec y Cabernet Sauvignon ($45), son best-buy indiscutidos ya que suman una complejidad difícil de lograr por debajo de los $50. La línea se completa con un Dulce Natural ($45) de reciente aparición que sorprende gratamente.

Tracia ($38). Con sólo cinco años en el mercado, estos vinos sanjuaninos lograron su lugar en el estante más peleado de la góndola. A diferencia de otros nuevos jugadores, Finca del Enlace apostó a una estrategia curiosa para construir su marca: comenzar por el segmento de los vinos para todos los días. Gracias a una buena relación precio-calidad, Tracia ya se destacan entre los varietales jóvenes, principalmente con su Syrah, fiel a su origen sanjuanino así como el Cabernet Sauvignon, frutal y fácil de beber. En blancos cuentan con un Chardonnay, de estilo moderno para el segmento, que vale la pena probarlo.

Pecado ($40). Las estas etiquetas low profile de Finca Quara, salieron al mercado durante los últimos cinco años de la mano de José Luis Mounier. En un segmento donde abundan los vinos sencillos, Pecado ofrece buen sabor y la expresión típica de los Valles Calchaquíes. El Malbec se lleva todos los aplausos, ideal para asados de domingo o carnes al horno. El Torrontés es de los pocos de con buen sabor que aún no supera la barrera de los $50. Vinos para aprovechar.

Novecento ($41). Tintos jóvenes con espíritu moderno ofrece Dante Robino en esta línea de vinos frescos. Entre ellos recomendamos buscar el Cabernet Sauvignon, fragante, de cuerpo amable y perfil gastronómico. El Chardonnay también es para tenerlo en cuenta así como sus espumosos que cada año captan más publico por su propuesta y precio.

Familia Tipo ($45) Es una marca novedosa que llegó al mercado en los últimos años. Ya desde su estética propone algo nuevo y sus vinos están pensados para el consumidor moderno que disfruta del vino sin demasiadas pretensiones. Vinos directos, de buen sabor y a precio prudente. Su Cabernet Sauvignon es el más interesante entre los tintos y su Sauvignon Blanc puede sorprender a varios. No se consiguen fácilmente pero vale la pena rastrearlos.

Santa Florentina ($40). Cooperativa La Riojana Es una de las bodegas más grandes del país y sus vinos se consumen de Ushuaia a la Quiaca. Esta es una de sus líneas más nobles con vinos elaborados a partir de viñedos del Valle de Famatina. Como era de esperarse se lucen con un Torrontés explosivo y sabroso pero también con un Pinot Grigio, variedad de perfil austero pero gastronómicamente versátil. Entre los tintos sobresalen con un Malbec simple y franco y un Tempranillo jugoso, ambos ideales para pastas.

Nampé ($47). Bodega Los Haroldos es una de las líderes entre los vinos de bajo precio con opciones de estilo simple y tradicional. Con Nampe buscan dar un paso hacia vinos actuales con el foco en el público joven. Para esto desarrollaron un porfolio amplio, con nueve varietales francos y expresivos. El Sauvignon Blanc es ideal para los que gustan de vinos frescos pero la vedette es un Merlot de perfil exótico.  La próxima vez que los veas no dudes en probarlos, no te vas a arrepentir.

Vía Blanca ($50). Presente en el mercado desde hace cuatro años, Bodega Iaccarini ofrece un porfolio amplio de vinos francos y accesibles. Con Vía Blanca dan el puntapié a su porfolio, son varietales frescos entre los que se luce su Bonarda, especialidad de esta bodega sanrafelina cuyo gran tesoro son su añoso viñedos. También es para destacar el Malbec, frutado y sabroso, pero atención tanto con el Rosado de Syrah, ideal para picadas y pastas, y su único blanco, un Sauvignon Blanc con buena tipicidad que se destaca entre los del segmento.