¿Parrilla con vinos ligeros? Se puede. Nada más hay que dejar la carne roja de lado y poner el ojo en algún otro bicho, como calamares a la parrilla, por ejemplo. Tiene muchas ventajas: es fácil de conseguir fresco, el precio es accesibles y resulta sabroso. De forma que hacer un plato simple con el que lucirse es sencillo. Tiene una única desventaja: limpiarlo bien es trabajoso. Pero tampoco es para tanto, ya que el tiempo invertido en ello se recupera después en una receta que no toma más de 10 minutos.

Qué se necesita:

•    Tantos calamares medianos como personas van a comer.
•    Un puñado de cilantro –puede ser perejil, si no te gusta-.
•    Un diente de ajo.
•    El jugo de un limón.
•    Cucharadita de aceite de oliva.

¿Cómo limpiar un calamar?

Tirando de los tentáculos y sujetando el tubo, se separan ambas partes.  Luego del tubo, hay que sacar la pluma –una especie de celofán semirígido, que es la columna vertebral- y lo damos vuelta como una media y retiramos todos los tejidos; tiene que quedar completamente limpio. Se voltea nuevamente y pellizcando la piel, se retira como si fuera una lámina hasta dejarlo limpio. Lavar todo con abundante agua. Por su parte, los tentáculos se cortan debajo de los ojos y del centro del racimo hay que retirar el pico –se saca apretando la base, haciendo pinza entre el índice y el pulgar-. Al final te tienen que quedar los tubos limpios y los tentáculos por separado.

La preparación

Ya limpio el calamar, se le pone una pizca de sal y con un cuchillo se le practican cortes transversales al tubo, sin llegar a separar en anillos. Practicarles un par de cortes a las aletas también. De esta forma el calamar no se dobla durante la cocción. Al cabo, pintarlos con aceite de oliva junto con los tentáculos y reservar.
Mientras tanto, picá el cilantro y el ajo finamente, para sumarle el jugo de un limón y un chorrito de oliva.

Cuando está lista la brasa –podés hacerlo a la plancha o la sartén, también- se desparrama uniforme bajo la parrilla. Se colocan los calamares con los cortes mirando hacia arriba junto con los tentáculos sobre los hierros calientes. A los dos minutos hay que darlos vuelta, treinta segundos después, se le suma el preparado de cilantro y al cumplirse el minuto se retira todo.

Una guarnición ideal son papas al plomo con oliva y pimentón. Como su cocción lleva más tiempo, hay que tenerlas listas cuando se ponen los calamares. Cuando está todo listo, se emplata el tubo con los tentáculos dentro –para que semeje al animal- y  la papa partida al medio condimentada

Ahora, ¿qué vinos ligeros irían bien con este plato? A modo de guía, los Sauvignon Blanc funcionan muy bien en plan frescura pura; con aromas frutales y chispa fresca los rosados funcionan son la opción indicada. Pero si se quiere un poco más de intensidad y estructura sin opacar a los calamares, un Pinot Noir sería perfecto.