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Llega Vinos y Bodegas, la feria de vinos organizada por Bodegas de Argentina y La Rural. Más de 40 bodegas y otros tantos expositores se darán cita en el Pabellón Frers del predio ferial entre el 30 de octubre y el 1º de noviembre próximos. En esos tres días podrás probar novedades, vinos curiosos y volver a degustar los vinos que más te gustan y a los que rara vez tenés acceso.
El asunto con las ferias es precisamente ese: la cantidad de vinos que se pueden probar y cosas para hacer es apabullante y al fin uno queda como aturdido, sin saber por dónde empezar. Pero que no cunda el pánico ni el enredo. En Vinomanos sabemos de esto. Así es que te pasamos un decálogo con nuestros consejos para que Vinos y Bodegas sea más un paso por los caminos del vino antes que un riesgo tropezón en la largada.

#1, Organizar un recorrido. Es ideal tener en claro qué queremos probar antes de comenzar la visita. Para esto lo mejor es conseguir un plano de la feria y trazar un recorrido. ¿Qué bodegas queremos visitar? Como en cada parada nos van a contar algo, es clave pensar cuáles son las casas que no querés perderte, así entre charla y copa, no te olvidás de pasar por tus stand favoritos.

#2, Comparar es la calve. Una de las formas más útiles de recorrer una feria de vinos es proponerse un tema: probar Pinot Noir, Malbec o Blends, por citar tres ejemplos posibles. Y partir con esa hoja de ruta, a fin de sacarle más provecho al recorrido, ya que al comparar vinos con similitudes (y con diferencias) se hace más sencillo recordar luego cuáles son los que gustaron. Eso, sin mencionar que se aprende mucho más por contraste.

#3, Preguntar todo. Pensá que todo el evento está armado para que vos puedas acercarte y consultar. Por lo tanto a no hay que tener vergüenza a la hora de consultar y sacarse dudas, por más que al lado tuyo te toque un típico Libro Gordo de Petete que pondera en voz alta lo que sabe. No amilanarse es un buen consejo: enólogos y sommeliers están allí para evacuar tus dudas y tener una buena conversación, tanto con los especialistas como los que no.

#4, Tomar nota. No sólo se deben tomar vinos en la feria, llevar un libreta de catas para apuntar cuáles fueron nuestros preferidos es el modo para acordarnos al día siguiente de todos. Un buen tip es que uses los favoritos de Vinómanos, cada vez que encuentres una botella que te gusta, la buscás en la guía y le das al botón de favoritos. Listo, te quedó agendada.

#5, Aprovechar la agenda del evento. Siempre hay carteleras que proponen degustaciones guiadas o presentaciones de productos exclusivos. Y en el caso de Vinos y Bodegas, entre la música de Phonse, Los Chefferson y Joe Fernández, además de la barra de tragos del Único Bar, podrás acercarte al stand de Vinómanos y participar de las catas temáticas que haremos a lo largo de los tres días.

#6, No ir en auto. Partimos de la base que es una feria de vinos. Y unas copas le cambian la percepción y los reflejos a cualquiera. Después de probar unas cuantas muestras, no hay nada más despreocupado que salir caminando para conseguir un taxi y llevarse el sabor del buen vino en la boca.

#7, Panza llena… No hace falta leer estas líneas para saber que el alcohol actúa diferente en un estomago vacío. No haber comido nada un par de horas antes de visitar una feria de vinos puede ser un grave error. El alcohol se asimila de inmediato y como le gusta decir a la gente: “Se sube a la cabeza”. Por lo tanto la recomendación número dos es comer antes de visitar estos eventos.

#8, No hace falta beber para probar. Por más que parezca de bárbaros, la recomendación principal es escupir el vino. Cada expositor suele tener algún recipiente donde tirar el vino una vez que se lo ha probado. Para disfrutar de un buen vino con todos sus atributos no es indispensable tragarlo, con sólo olerlo y mantenerlo unos segundos en el paladar, el vino se presenta tal cual es. Esta es la clave de todo profesional a la hora de catar muchas muestras y es algo muy valorado en el ámbito.

#9, Beber bastante agua. Hidratarse a medida que uno recorre una feria es otra recomendación. El hecho de ingerir agua sacia la sed y esto ayuda a la hora en que nos tentemos con beber más vino del que podemos soportar. Por otro lado, una feria insume al menos 3 horas en las que estamos caminando, algo sin dudas agotador, que sumado al alcohol puede ser un combo soporífero. El agua en este sentido es la aliada número uno.

#10, No elegir la inauguración ni el cierre. Siempre las ferias son más cómodas de recorrer a primera hora y los días menos populares. Muchos de estos eventos se convierten en una especie de after office los viernes o sábados por lo tanto visitarlos fuera de esas fechas es lo ideal. O bien, ir temprano, ni bien abren, es decir, desde las 18 horas.
Más información:
http://www.expovinosybodegas.com.ar/

Alejandro Iglesias
Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.