IG Sarmiento

Sin falta conocé Sarmiento, la nueva Indicación Geográfica de vinos en Chubut

Impulsada por la bodega Otronia, la más austral del país, esta IG es la segunda en la provincia y se espera que le dé gran impulso a la región.

ABC del vino, Vinos

En la última frontera para el vino argentino, las cosas están lejos de estar quietas. Mientras que el límite se expande hacia el sur lentamente, el proceso de reconocimiento legal de algunos orígenes le da nueva institucionalidad a ese confín. El último paraje que se suma al rosario de Indicaciones Geográficas (IG) de Argentina llega para darle entidad a la estepa de Chubut.

Se trata de Sarmiento, en el corazón de la provincia patagónica. Aprobada como IG a fines de mayo pasado, este poblado a orillas del lago Musters viene sonando entre los rincones destacados del vino por una sencilla razón: desde 2010 a la fecha se consolidó como el origen más austral para los vinos de Argentina con los viñedos de Bodega Otronia.

IG Sarmiento: frescura y complejidad

Otronia es la casa que impulsó el proceso de reconocimiento de la IG. Con 51 hectáreas plantadas de viña, no sólo es la bodega más importante de Chubut en volumen, sino también la más constante en estilo y calidad de vinos.

Como la define el Gerente de enología del grupo Avinea, dueño de la bodega, Juan Pablo Murgia: “Otronia es un lugar muy especial donde los vinos logran un carácter único gracias a los intensos fríos que forjan la acidez, frescura y complejidad”.

La zona es azotada por fuertes vientos del oeste, conocidos como “40 Rugientes”, al mismo tiempo que alcanza unas 16 horas de luz en pleno verano, con días en donde las temperaturas quiebran la barrera de los 0, mientras que otros superan brevemente los 30.
“Estas condiciones nos inspiran para elaborar vinos que reflejen la esencia de Sarmiento”, comentó Murgia.

La bodega toma su nombre del lago Musters, conocido por los pueblos originarios como Otrón. Los viñedos son orgánicos y están plantados sobre el paralelo 45° 33’ Sur, con variedades como Pinot Noir, Merlot, Chardonnay, Gewürztraminer, Torrontés, Malbec y Pinot Gris. Son todas variedades de ciclo corto, con la excepción de Torrontés y Malbec.

El último paraje que se suma a las Indicaciones Geográficas de Argentina llega para darle entidad a la estepa de Chubut.

Otronia destaca por sus blancos y espumosos elaborados por el método Champenoise de fermentación en botella. No obstante, también ofrece un perfil muy diferenciado en materia de tintos, en particular para Merlot y Malbec, donde el perfume floral y la boca de tensión y frescura son nuevos escenarios en el panorama local.

Chubut en el mapa del vino

La semana pasada se realizó un seminario de vinos de Chubut, en el marco de la Feria Vinos y Negocios, en Buenos Aires. Es que los vinos de la Patagonia austral están haciendo ruido con sus estilos más filosos y de frescura elevada. De hecho, Sarmiento es la segunda IG de la región, después de Trevelin, reconocida en 2020.

Para un pantallazo rápido de los vinos de Chubut conviene tener en mente tres realidades. Por un lado, están los vinos de la Comarca Andina, desde El Hoyo de Epuyén hasta Trevelin, pasando por Cholila, donde se están plantando viñedos esta temporada. Ahí, la cordillera y el clima más húmedo son la clave.

Por otro, se cuentan los vinos de la estepa, desierta, ventosa y extrema en sus temperaturas, donde el valle de Río Chubut, con Sarmiento a la cabeza, y el del río Senguer, con viñedos en Gualjaina, Paso del Sapo, son los más plantados.

El tercer lugar es la costa, igual de seca que la estepa, pero con influencia oceánica para moderar las temperaturas, en donde entre Gaiman y Comodoro Rivadavia, pasando por Bahía Bustamante, hay desde viñedos constituidos a otros experimentales.

Con todo, se estima que en la provincia a la fecha hay unas 80 hectáreas de viña (el dato oficial para INV es 38, pero solo Otronia supera ese número). Comparadas con las 1770 de Neuquén es un número menor.

Se estima que en la provincia a la fecha hay unas 80 hectáreas de viña.

Sin embargo, la diferencia radica en que en la provincia austral los viñedos están llevados a cabo por emprendedores y empresarios que tantean las posibilidades de esta actividad en una región que no tiene historia.

Algunos datos cualitativos parecen marcar el paso. El primero es el éxito de Otronia en la elaboración y comercialización de sus vinos. El grupo Avinea, por su parte, es un grupo empresario fuerte con inversiones en Argentina, Uruguay, Estados Unidos e Italia.
El otro dato es el interés de algunas empresas mendocinas por explorar la zona.

Recientemente se asociaron Bahía Bustamante con la mendocina Ver Sacrum para la plantación de viñedos en la costa, mientras que hay runrún en Trevelin y en Comodoro Rivadavia para la instalación de otros viñedos en sociedad con empresas de la provincia cuyana.

Este verano recorrí la región entre la cordillera y el mar y me sorprendió la cantidad de viñedos pequeños instalados entre Gualjaina, Paso del sapo y Paso de Indios, en el valle del Chubut. En general, son llevados por productores agropecuarios de otras ramas. El reconocimiento de la nueva Indicación Geográfica para Sarmiento debería darle un nuevo impulso a la región.

Autor

  • Joaquín Hidalgo

    Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta con formatos y habla sin rodeos de lo que le gusta y lo que no. Lleva más de veinte años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en medios nacionales, como La Nación y La Mañana de Neuquén. Desde 2019 es el crítico para Sudamérica de Vinous.com (EE.UU.).

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