Con más de 130 años de historia, Finca La Celia es una de las bodegas más antiguas de Argentina y pionera en el Valle de Uco. La historia da cuenta de que fue el mismo Eugenio Bustos, padre de la fundadora de la bodega, quien plantó las primeras vides de Malbec en San Carlos, departamento más al sur en el Valle de Uco, que actualmente cuenta con importantes indicaciones geográficas como Paraje Altamira, La Consulta y Eugenio Bustos.
En el marco de una nueva edición del Malbec World Day, fecha que celebra al varietal más cultivado en Argentina, repasamos la historia de Finca La Celia y sus vinos de la mano de su creadora, Andrea Ferreyra.
El Malbec según la enóloga de Finca La Celia
¿Cómo nace el vínculo entre Finca La Celia y el Malbec?
Los comienzos de Finca La Celia son parte de la historia del Malbec argentino en Valle de Uco. A mediados del siglo XIX, Eugenio Bustos se instala en San Carlos, departamento de la región sur del Valle de Uco, y comienza un emprendimiento agropecuario y de cría de caballos hasta convertirse en una personalidad muy importante (de aquí que uno de los distritos de San Carlos hoy lleve su nombre). Muchos de sus negocios los concretaba al otro lado de la Cordillera de los Andes, donde sus caballos eran muy codiciados y en una ocasión –por el año 1860–, recibe como parte de pago estacas de Malbec, que planta en su propiedad. Más tarde, cuando el intercambio comercial con Chile comenzaba a complicarse, la familia Bustos decide migrar su actividad hacia la vitivinicultura, aprovechando aquellas plantas que habían dado inicio a sus viñedos. En 1890, Celia Bustos, hija de Don Eugenio, finalmente funda la primera bodega del Valle de Uco. Y aquellas primeras vides de Malbec plantadas por Eugenio Bustos sirvieron para que otros productores desarrollen sus viñedos en la región.
¿Qué representa actualmente el Malbec para la bodega?
El Malbec es y será nuestra cepa emblemática, más allá de los buenos resultados y del éxito que podemos lograr con nuestros Cabernet Franc o Chardonnay. Principalmente, porque la experiencia acumulada durante todos estos años nos demuestra que es una cepa con una importante plasticidad y capacidad de adaptación a diferentes condiciones.
Hoy Finca La Celia posee una propiedad de 500 hectáreas en San Carlos, de las cuales 380 están cultivadas en un 55% con Malbec. Estamos en lo que denominamos la triple frontera, ya que la finca cubre superficie de Eugenio Bustos, que es la zona más baja, La Consulta y Paraje Altamira, donde hay más altitud. Esto nos permite contar con una interesante diversidad de perfiles de Malbec, que nos dan la oportunidad de elaborar distintos vinos de esta cepa.
Tenemos muchos vinos Malbec diferentes en La Celia ya que los elaboramos de manera diferenciada, de acuerdo a la parcela o los polígonos que identificamos en los últimos años.
¿Qué ventaja tiene elaborar tantos tipos de Malbec?
Principalmente que nos permite comprender mucho mejor a la variedad, cómo manejarla en el viñedo y cómo vinificarla. Aprendimos a reinterpretar al Malbec. Los vinos que elaboramos hoy no son los mismos que hacíamos hace 15 años.
Podés plantar Malbec del mismo modo en diferentes lugares, cuidarlo siguiendo un único protocolo, cosechar todos juntos y elaborarlos igual, pero vas a obtener resultados muy diversos. Es una cepa con una gran plasticidad.
Hoy, al trabajar con mayor precisión en cada región de acuerdo al clima y tipos de suelos, por mencionar algunos parámetros que debemos tener en cuenta, obtenemos diversidad con una altísima calidad.
Pero lo que más me entusiasma es que nos queda mucho por aprender. El futuro del Malbec es enorme en muchos sentidos. Es imposible imaginarnos cuál es el techo al que podemos llegar con estos vinos.
A partir de todo este trabajo, ¿hoy qué ofrecen los Malbec de Finca La Celia?
Tenemos grandes exponentes de Malbec muy celebrados dentro y fuera de Argentina.
Desde La Celia Reserva Malbec, que es la base de la pirámide del portafolio, hasta La Celia Terruño Paraje Altamira Malbec, que es el ápice, hay un hilo conductor que nos lleva por el lado del frescor, con perfiles aromáticos florales y frutales, textura suave y taninos como columna vertebral. Además, todos son elaborados con uvas de nuestra finca donde si bien el origen de los suelos es el mismo, aluvional y calcáreo, al estar en distintas alturas y tener composiciones diferentes, nos permite lograr vinos de una misma variedad con expresiones muy diversas.
Por ejemplo, para La Celia Reserva Malbec combinamos uvas de La Consulta y Eugenio Bustos, donde el suelo es pesado, semi profundo a profundo, con texturas muy variables, que van desde el franco arenoso a franco arcillo limoso. El Malbec de estos lugares suele tener un perfil aromático muy fresco, que nos recuerda a la fruta roja, y muy floral. En boca es de textura suave, con fluidez y con taninos de granulometría fina.
Luego, La Celia Pioneer Malbec lo elaboramos con uvas de La Consulta y Paraje Altamira. Si bien la finca es una sola, trabajamos las parcelas destinadas a la línea Pioneer diferenciando ventanas de madurez y tratando de que al final podamos tener distintos componentes aromáticos: fruta negra, fruta roja y florales. El Malbec de estos lugares es elegante, con persistencia aromática y siempre nos va a recordar el origen, al encontrar mineralidad, frescor, fruta nítida.
Y para La Celia Elite Malbec ya pasamos a una selección de parcelas de Paraje Altamira, donde el suelo es aluvional y calcáreo, otorgando a los vinos características refinadas. Son vinos delgados, con una marcada presencia tánica que es la columna vertebral, fruta fresca con dejos herbales y la constancia de mejorar con el tiempo.
A partir de aquí ya buscamos cada vez más precisión, como es el caso de La Celia Heritage Single Vineyard Malbec. Para este vino que me tocó crear en 2006, seleccionamos la parcela que nos brindaba la mejor expresión de Malbec de Paraje Altamira, de acuerdo a nuestra interpretación del terroir. Se trata de la parcela #49, cuyo perfil de suelo es bastante heterogéneo, con poca profundidad y material rocoso. De aquí salen las características de tiza para los componentes tánicos del vino y la mineralidad tan particular del Heritage.
Por último, en nuestra Línea Terruños contamos con Finca La Celia Paraje Altamira Malbec, una edición limitada que obtenemos a partir de un polígono de 1,2 hectáreas del viñedo de Paraje Altamira y es nuestra mejor expresión del lugar. Es un vino de color rojo con matices púrpura. A nivel aromático, el vino logra la máxima expresión de refinamiento, marcada por sutiles notas florales. En boca tiene entrada elegante, con presencia de taninos reactivos tipo tiza, en equilibrio con la madurez y acidez. Es un vino que nos impresiona por su gran potencial de envejecimiento.