Gonzalo Aramburu es de los chef argentinos que suben la vara de la escena local. Además de su local homónimo, puesto catorce entre los cincuenta mejores de latino américa, desde hace dos años cuenta con su propio spin off donde ofrece un menú fresco, informal y accesible, comparado con otros restaurantes gourmet. Se llama BIS y queda a solo treinta metros del Aramburu original, en la esquina de Humberto Primo y Salta, en pleno barrio de Constitución.
Esta ochava, enfrentada a un típico cafetín porteño, es una postal en sintonía con el barrio con toques glam. Salón amplio, cocina a la vista y estanterías tipo almacén donde se disponen panes del día, productos gourmet, botellas de vino y vermú. Mesas desnudas, hay una comunitaria ideal para grupos, decoración minimalista y toques vintage definen su espíritu de neobodegón o bodegón chic. Un detalle que sensibiliza a mas de uno es sin dudas la mesita con ruedas donde preparan los aperitivos que ofrecen ni bien uno se sienta, una postal dominguera y bien porteña.
Lejos de los polos gastronómicos de la ciudad, BIS cuenta con un ritmo propio. Y por eso es ideal para un almuerzo entre semana ya que sus platos se valen de una esencia simple a la que el cocinero suma su twist de personalidad que aporta sofisticación. La clave son las cocciones especiales o los ingredientes exóticos. También es un plato fuerte a la hora de una cena romántica o una salida con amigos que disfrutan de la buena cocina pero le escapan a la formalidad de los restaurantes lujosos.
La cocina. Bis es una buena opción para deleitarse con las creaciones de chef de vanguardia a un presupuesto amigable. Si se elige con astucia es posible mantenerse por debajo de los trescientos pesos por persona. Entre las entradas el tartare Bis ($93) es la vedette. Lo preparan con carne de novillo, cous cous y mostaza antigua y, atención, la yema es de codorniz. Otros que se lucen son los langostinos salteados con aceite de dendé y las mollejas selladas que salen con textura de hongos y puerros, $98 cada porción. En cuanto a los principales, hay buenas opciones que no superan los 160 pesos. Para quienes prefieran carne hay dos platos ideales: carrillera ($140) en larga cocción, de las que se desarman en la boca, con ensalada de cebada perlada, albahaca y tomates; u ojo de bife ($140) ahumado con achicoria y texturas de papa. Hay pastas con tinta de calamar, pesca del día y risotto de cebada perlada ($125) con vegetales grillados para los veggie. Entre los postres las propuesta es simple y sabrosa, arroz con leche con crumble de canela ó creme brulee de calabaza con crema de jengibre, $75 cada uno. Hay un menú degustación ideal para la noche que consta de dos entradas, dos principales y dos postres por 440 pesos, con tres maridajes, 550 pesos, pero dos comen de maravillas.
Los vinos. La selección de los vinos es responsabilidad de dos sommelier: Agustina de Alba, consultora de ambos locales de Aramburu, y Juliana Carrique a cargo del salón y el servicio. La carta, ecléctica y variada, ofrece opciones desde los 120 pesos, como Tintonegro Mendoza entre los tintos o Amalaya Blanco y Rosado. Llama la atención la sección de blancos donde se lucen cepas poco tradicionales como Riesling, Semillón, Viognier y Chenin Blanc además del vino elaborado por De Alba y Juampi Michelini, Blanc de Alba ($270), un corte blanco de Sauvignon Blanc, Semillón y Riesling. Entre los tintos las opciones van desde el clásico Saint Felicien Cabernet/Merlot ($298) hasta un modernoso Ji Ji Ji Pinot Noir /Malbec ($211) o un Petit Trez Malbec ($148).
GPS. BIS. Humberto Primo 1207, Constitución | Buenos Aires. Tel: 4304 5697 | Abierto de lunes a sábado de 12.30 al cierre.
Alejandro Iglesias