coffee rave

 La evolución de las coffee raves porteñas: nuevos menús para los bailarines diurnos

Con música, café y mucho más que medialunas, las fiestas taza en mano tomaron Buenos Aires. Ahora, los fans de la luz natural pueden desayunar platos australianos, magrebíes y hasta de bodegón.

Novedades

Novedades

Las coffee raves ya están instaladas en Buenos Aires y demuestran que fiesta, vida diurna y comer rico no se contradicen. Pero en su camino de evolución, ahora van por los menús creativos para seguir sorprendiendo a los que, como antivampiros, le escapan a las sombras de la noche.

¿Coffee qué?

El origen de este fenómeno es incierto. Hay quienes dicen que nació en Londres, en 2016; pero otros aseguran que la primera coffee rave que merece describirse como tal se hizo el año pasado en Denver, Estados Unidos. 

Sin embargo, de lo que no quedan dudas es que las coffee raves ya son tendencia en Buenos Aires y están conquistando la ciudad donde los cafés de especialidad brotan de las baldosas. 

Si bien cada lugar tiene sus particularidades, estos eventos comparten algunas características: se hacen de día, suena música techno y se baila con un rico café en mano.

En Vinómanos hicimos un relevamiento de los mejores lugares para bailar sin luna ni estrellas, y te contamos por qué deberías darles una oportunidad.

Un evento para desafiar el status quo bolichero

Espresso Club Radio es “un movimiento cultural que fusiona música, arte y comunidad en un espacio alternativo”. Así lo define Lucas Othar, uno de sus fundadores. 

Othar es uno de los responsables de gran cantidad de coffee raves que se realizan actualmente en Buenos Aires y una de las particularidades es que nunca son en el mismo lugar. 

El proyecto nació con la idea de desafiar los estereotipos que giran en torno a la cultura de los boliches tradicionales, para encontrar nuevas formas de disfrutar la música electrónica.

“Durante años, la cultura del club estuvo relacionada a la noche y la exclusividad, pero en muchas partes del mundo los lugares alternativos están cobrando protagonismo”, destaca Lucas.

En cada jornada de coffee rave, el equipo de Espresso Club Radio arranca el día llegando temprano al café de turno para desayunar con los DJs que estarán a cargo de encender la pista. 

A medida que pasan las horas, se acercan distintos tipos de ravers a bailar o simplemente disfrutar la música: personas solas, en pareja, con amigos, con perros y hasta en familia.

Como cada rave es en un café diferente, el menú y la zona va variando según la fecha. 

Surry Hills, en el barrio de Cañitas, es una de sus más recientes locaciones: un menú con inspiración australiana, que este año quedó seleccionado dentro de las 100 mejores cafeterías del mundo por voto popular. 

Además de contar con café de especialidad, en su menú se destaca el Aussie Bowl, que lleva quinoa, kale, huevos, espinaca, arvejas, palta, atún y un dressing de frambuesas. También ofrecen varias opciones de sanguches, su propia versión de brunch y algunos clásicos como yogur con granola y avocado toast.

Otro lugar donde los Espresso ya realizaron una rave fue en Dingo, en Palermo, donde podés arrancar el día con un desayuno polenta: panceta y huevos, mini shakshuka, mini granola bowl, medialuna, pan de masa madre, dip de frutos rojos, dip de queso crema, jugo de naranja y café o mocktail a elección. Todo en el mismo plato.

Si preferís algo más tranqui para poder bailar después, también tienen una avocado toast mejorada, que incluye queso provolone grillado, papines crocantes, palta, tomate confit, gremolata y hierbas frescas sobre pan de masa madre con salsa ocopa.

¿Y la próxima fecha? Entérate en la página web de Espresso. Si te copa la idea, pero el lugar te queda lejos o te da pachorra madrugar, podés armar tu propia coffee rave en tu casa, en pijama, porque los chicos suben sus sesiones a su canal de YouTube

YouTube video

Una salida para gente a la que no le gusta salir

Eso dice Brico Spoliansky cuando le preguntan cómo nació Gancho, el café que abrió junto con su amigo Emiliano Román. 

Brico es actor y le gusta hacer eventos culturales. Emiliano es interiorista y trabaja en gastronomía. Ambos crearon el lugar al que siempre quisieron ir. “La idea era hacer eventos en un espacio que tuviera todo lo que nos gusta a nosotros”, explica Spoliansky.

Por ejemplo, les gusta la música electrónica pero no salir de noche. Conclusión: armaron su propia fiesta de día. 

“Elegimos la estética y la comida. Funciona porque a la gente también le gusta de dónde viene”, dice.

Las coffee raves de Gancho son un domingo al mes. “Es un día que anda muy bien porque es el día previo a arrancar la semana, medio aburrido. Y el nuestro es un evento divertido, pero no terminás cansado como si hubieses salido a bailar”, explica Brico.

Lo resume en pocas palabras: es bailar con un café y una torta en la mano. O en la boca, ja.

Lo que más se pide en estos eventos es el especial de la casa, el Nutellatte: un café con leche y Nutella, como su nombre lo indica. “No es un café que salga tanto en general, pero en las raves funciona espectacular”, destaca.

Como toda la esencia de Gancho, el menú está pensado a gusto de sus dueños, con una estética trash y bajo la premisa de “traer un bodegón a un café”.

Emiliano, la pata gastronómica del dúo, crea los productos y Brico los prueba. ¿Cuál es el resultado? Chipa bien grande con mermelada, un sándwich de bondiola con café y papas fritas, que lo llaman San Gancho, y la posibilidad de mojar la medialuna en el café de especialidad. 

“Tenemos sillones para sacarse las zapatillas y sentirse en casa. Nos gusta eso, la comida casera, mezclar lo que quieras, mojar todo en el café, lo agridulce, bien burdo”, cuenta Brico.

A cada coffee rave le ponen una impronta particular: fiesta temática de stickers, con cotillón, del orgullo. “Siempre intentamos meter algo que le dé una chispa más”, dicen. Para sumarte el próximo domingo y conocer la temática, fijate acá.

Una embajada cultural

Consulado es un espacio creativo en el barrio de Balvanera donde “pasan cosas”. Su fundador, Hernán, reacondicionó un recinto que funcionó como fábrica textil durante 12 años para crear un lugar donde puede hacer todo lo que le gusta: customizar motos, eventos sociales, un estudio de fotografía, showroom de emprendedores, una productora musical y hasta un café.

Los jueves hay eventos artísticos, y los viernes organiza el formato Divino Debate, en el que se establece una temática para compartir opiniones. Los sábados hay joda tipo boiler room y los domingos club de lectura y viajes en moto. 

“Buscamos que en cada evento sucedan cosas, que no sea un lugar de reviente. Invito a pasarla bien, pero que siempre haya un porqué”, explica Hernán.

En octubre planea hacer la primera coffee rave de Consulado. “Aunque probablemente se llame de otra manera”, aclara, pero sosteniendo el horario y la búsqueda de pasarla bien de una forma saludable. 

“Queremos juntar contenidos del estilo tiny desk de los DJs residentes de Consulado. No quiero salir en búsqueda de gente, sino que la gente quiera venir, hacerlo más exclusivo y que el lugar no esté explotado”, proyecta.

La carta será la misma que tiene actualmente el espacio gastronómico de Consulado: “panificados de todo tipo, medialunas, avocado toast, todo lo que entre en un brunch de moda”, enumera. Y café de especialidad (que Hernán llama “café de origen”).

No te pierdas su primera fecha de coffee rave o chequeá la agenda para conocer sus otros eventos acá.

[email protected]

Dancers iluminados por una ventana al cielo

Solar es el formato diurno de Deseo, el boliche under de Chacarita que marca tendencia. “Es un espacio de encuentro para bailar y gozar los domingos por la tarde, para empezar la semana recargadxs de energía solar”, dicen sus creadores.

La idea de realizar este ciclo nace de la claraboya que hay en el techo de este centro cultural, a través de la cual la luz del sol inunda la pista de baile. La jornada festiva empieza a las dos de la tarde, con música, poesía en vivo y actividades en la Galería Húmeda, además de propuestas gastronómicas. 

“Es una propuesta pensada para los dancers”, invitan. “Bailar de otra forma, con otros formatos, que la excusa sea solo bailar y cerrar la semana de una forma especial”.

Para comer, tienen café de especialidad, una selección de vinos, mesa dulce y opciones gourmet saladas, que van cambiando en cada edición en colaboración con distintos proyectos gastronómicos de Buenos Aires, como las típicas tortas de ricota de Gino El Capo.

Este mes tienen una nueva edición de Solar, pero quiénes estarán colaborando con la gastronomía todavía es un secreto. Habrá que ir para saber, con anteojos oscuros para enfrentar tanta luz.

Autor

  • Vera Lauckner

    Licenciada en Comunicación Social de la UBA. Periodista de política, moda, tendencias y algo más. Co-fundadora del portal digital Miniteando. En su tiempo libre, teatro, cine y farándula. Prácticamente adicta al mate.

    Ver todas las entradas

Deja un comentario