Pistacho: todos los secretos del snack

Pistacho: todos los secretos del crack del snack

Favorito de heladeros y pasteleros top, este fruto seco pelea por llegar a la picada y hacerle sombra al maní. Pero no todo lo que cruje es oro verde: acá, claves para reconocer calidad (y entender por qué es tan caro). Además, el boom del pistacho sanjuanino que va por todo.

Gastronomía

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En formato helado, en tortas y macarons, solo o saborizado como snack de culto en la picada, el pistacho pisa fuerte (¿le embarra la cancha al maní? Eso pretende). Pero, como pasa con todo boom foodie, no falta el pistacho medio pelo, el que te deja con la boca seca y el corazón roto.

Porque, aunque parezca obvio, no todo lo que cruje es pistacho de buena calidad. Hay detalles que hacen la diferencia y que está bueno saber para evitar pagar de más por un fruto seco que no está a la altura de su fama.

Aquí, la pregunta del millón: ¿Cómo identificar al pistacho premium? Veamos primero los sí:

  • Color: la semilla debe ser verde intenso, típica del fruto. La cáscara, siempre clara, sin manchas ni colores sospechosos.
  • Aroma limpio y natural: Nada de olores rancios, húmedos o químicos.
  • Textura crocante: Ni blando ni piedra. Al morderlo tiene que crujir elegante, como una cookie bien horneada.
  • Sabor dulce-amargo balanceado: Mantecoso, con notas herbáceas y de frutos secos. Si sentís gusto metálico, humedad o detergente, descartalo.
  • Apertura natural: El pistacho de buena calidad se abre solo cuando está en su punto justo de maduración. Ojo, los cerrados van para la industria o muchas veces llegan al consumidor final, pero nadie te aclara que no son buenos.
  • Tamaño parejo: Lo ideal sería que el paquete que compres tenga pistachos con el mismo calibre. ¿Te vino uno más chiquito? No pasa nada.

¿Cómo identificar al pistacho premium?

Defectos que gritan «dejalo ahí»

  • Sin abrir: Cáscara cerrada con la semilla dentro. Te obliga a romperlo con un martillito de nuez. Olvidalo.
  • Vacío: Cáscara abierta o cerrada sin semilla. El chasco total.
  • Sin madurar: grano chico, blando, insípido. Pasá de largo.
  • Atenção: si la semilla verde tiene un toque apenas morado significa que fue cosechado fuera de término. En la industria es un defecto, en la vida diaria, cero problema.
  • Dañado por insectos: Agujeros, marcas raras o presencia de bichos. Chau.
  • Mohoso o podrido: Olor a humedad, manchas negras o blancas, sabor a tierra o madera vieja. Irrecuperable.
  • Sabores extraños: Si sentís notas a cartón, detergente o químicos, desconfiá. Mala conservación o contaminación.

Algunos datos que suman puntos extra:

  • Origen y variedad: Irán, Turquía y California (USA) son los productores top mundiales, pero ojo con los argentinos que vienen ganando su lugar en la góndola gourmet.
  • Envase sellado y de primer uso: Cuidado con los pistachos a granel o en bolsas recicladas.
  • Rotulado claro: Siempre chequeá fecha de vencimiento, origen y productor. Si tiene el sello «Alimentos Argentinos, una elección natural», tenés un plus asegurado.

¿Por qué son verdes?

Ese tono verde que enamora no es magia ni colorante. Es clorofila pura, la misma que le da color al apio, la lechuga o las manzanas verdes. Además de darle ese color instagrameable, la clorofila es la encargada de la fotosíntesis. Ciencia pura.

¿Qué tipo de fruto es?

El pistacho es una drupa. O sea, un fruto con semilla alargada comestible recubierta por una piel fina y carnosa, de color verde.

¿Y por qué son tan caros?

Primero, porque el pistachero es un cultivo lento, que recién da frutos de calidad entre los siete y diez años desde plantado. Segundo, porque casi toda la producción mundial (97%) se concentra en tres países: Estados Unidos, Irán y Turquía. Sumale la creciente demanda global y tenés la ecuación perfecta para que el precio vuele. Acá son importados (estamos esperando la gran producción de San Juan).

El pistacho es una drupa.

Pistacho argentino

Aunque el pistacho argentino todavía es pequeño en volumen, su crecimiento es notable. En los 90, con los diferimientos impositivos, comenzó su cultivo en la provincia de San Juan. En los últimos cinco años, la zona núcleo del pistacho, que abarca el sur de San Juan y el norte de Mendoza, creció más de un 500%.

En este contexto, Solfrut –la empresa del grupo Phronesis que también produce aceite de oliva virgen extra (Oliovita)- se la juega. Desde 2019, la firma apostó fuerte al pistacho y ya lleva plantadas 1.100 hectáreas de la variedad Kerman, la que mejor se adaptó a estas tierras.

Las primeras 100 entrarán en producción en 2027 hasta alcanzar la plenitud en 2035 (el árbol tarda entre 8 y 10 años hasta que da fruto de calidad, explica el ingeniero agrónomo a cargo del proyecto, Alberto Aguilera).

Cada año sumarán nuevas parcelas con la mirada puesta en consolidarse como referentes del sector (hay otros actores, como Frutas del Sol, Pisté y más, aunque producen volúmenes menores).

De las 7.500 hectáreas productivas del país, 6.500 están en San Juan, donde Solfrut ya es un actor clave. Su proyecto combina tecnología de punta —gran parte desarrollada en Argentina, como las cosechadoras Colossus— con manejo agronómico de precisión y kilómetros de riego por goteo monitoreados con software propio. 

Según José Chediack, CEO de la compañía, la inversión es de unos U$30.000 por hectárea, con rindes que podrían alcanzar los 3.000 kg por hectárea. La expectativa es alta: que el pistacho argentino sea un boom.

José Chediack, CEO de Solfrut.


Plus pistacho

Y si después de toda esta data te dieron ganas de probar cosas con pistacho, va aquí un breve recorrido que no falla. 

En Obrador Florida, la maestra heladera Mecha Román armó lo que llama su Universo Pistacho, disponible todo el año: una barra helada de pistachos de San Juan, tostados, salados y rebozados en más pistachos, que se sirve con ganache de chocolate caliente (hay opción para llevar o al plato), además de un alfajor helado de pistacho con masa cítrica y baño de chocolate blanco. 

También podés encontrar helado de pistacho en versión fina y elegante en Raggio Ostería (elaborados por Darío Gualtieri); en el icónico El Preferido de Palermo (los diseñó Guido Tassi), o en la tentadora Panadería de Anchoita, donde el helado de pistacho la rompe. 

Obvio, macarons, alfajores, tortas, lingotes y más en @betular.patisserie , Mada Pattiserie, García Nordelta (y más!).

Plantas de la variedad Kerman.

GLOSARIO

  • Ganache: emulsión suave y brillante de chocolate y crema, utilizada comúnmente para rellenar, cubrir o glasear postres como trufas, tortas y bombones.
  • Macaron: galleta clásica de la gastronomía francesa hecha de clara de huevo, harina de almendra, azúcar y azúcar glas. Se sirve a modo de alfajor, con dos tapas y diferentes rellenos como ganache, jaleas y otros.
  • Riego por goteo: sistema que aplica agua directamente a las raíces de las plantas, con una distribución eficiente y precisa gota a gota.

Autor

  • Laura Litvin

    Es periodista especializada en gastronomía desde 2006. En Vinómanos escribe sobre restaurantes, entrevista a cocineros y productores, investiga sobre productos y está en permanente contacto con los protagonistas de la escena culinaria nacional. Es editora de libros de cocina en Editorial Planeta y también colabora en distintos medios como La Nación, Forbes, eldiario.ar y Wines of Argentina, entre otros. Trabajó en la producción de Cocineros Argentinos, en la revista El Gourmet, en El Planeta Urbano y fue la editora del suplemento de cocina del diario Tiempo Argentino.

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