En Buenos Aires, los hoteles dejaron de ser solo espacios pensados únicamente para dormir. Muchos son también destinos gastronómicos y forman parte de la experiencia de “vivir” una ciudad. En este plan el Loi Suites Recoleta abre las puertas de Jardín de Invierno, su restó ubicado en un jardín muy amplio, con luz natural producto de su gran techo vidriado hacia donde trepa el verde de este frondoso bosque urbano.
Cómo es el «Jardín de Invierno»
De día, en Jardín de Invierno sirven desayunos, almuerzos y el tradicional Té Jardín: una selección de infusiones, jugos, espumante y bocados, tanto dulces como salados. Por la noche, las luces tenues y el sonido del agua que cae desde una fuente hacia la piscina, genera intimidad. Cómodo y con espacio entre mesas, tiene capacidad para 60 cubiertos.
La cocina está a cargo del chef ejecutivo Darío Galizia, con una propuesta basada en productos de estación y técnicas artesanales.
Mollejas con papas españolas, echalotes y tomates asados como entrada, sumando ravioles de cordero con salsa española de portobellos y un toque de menta, o salmón con crema de curry y wok de vegetales como plato principal, suelen ser algunas de las recomendaciones de la casa.

El menú incluye pastas caseras, carnes, pescados y pastelería. La carta de vinos no es muy extensa, pero los precios son sumamente razonables. Además, no cobran servicio de mesa.
Un destacado del lugar: la barra abierta todos los días de 12 a 23:30, que ofrece opciones como el ‘Irish Man’, que combina whisky, jengibre y limón, y el ‘Baileys Frozen’, con crema, licor de café y chocolate rallado.
Jardín de Invierno es un oasis urbano donde la gastronomía y el entorno se combinan para ofrecer una experiencia distinta en pleno corazón de Recoleta. Ideal para una cita, un té con amigas o un almuerzo en clave gourmet, este rincón del Loi Suites invita a redescubrir el hotel como destino en sí mismo. Porque a veces, el mejor plan es el que te hace olvidar que estás en la ciudad.

