Desde 2011, cada 17 de abril se festeja el Día Mundial del Malbec. Este año, la iniciativa tendrá más 20 eventos oficiales en los principales destinos de exportación para el Vino Argentino, desde Estados Unidos a Reino Unido, desde Canadá a Brasil y China.
Tanta alharaca busca magnificar algo que de hecho sucede en la góndola argentina: el Malbec es el rey.
Con 46.500 hectáreas (2023) Argentina es el principal productor de Malbec del mundo, seguido bien lejos por Francia, con unas 5.000.
Dentro del país, Mendoza da cuenta del 84,75% (39.463 ha), San Juan le sigue con el 6,10% (2.840 ha), Salta con el 3,61% (1.679 ha), La Rioja con 1,75% (814 ha) y Neuquén con 1,42% (663 ha).
Ya sea porque es la variedad tinta más plantada, la más consumida y también la más versátil, en nuestro mercado se vende, como Malbec, una buena cantidad de estilos y de posibilidades gustativas que incluso parecen contrapuestas.
En plan de ofrecer una pequeña guía de posibilidades para el gran Malbec, en esta nota listamos algunos de sus más destacados estilos:
10 estilos de Malbec
1. Malbec como tintos frutados. Son lo más, ya que la variedad ofrece un perfil claramente frutal, que se asocia a las ciruelas en casi todos los casos. Pero hablar de vinos frutados es más que nada una contraposición a los vinos especiados, de los que también ofrece el Malbec.
2. Malbec especiados. En general se lo encuentra en el norte de Argentina, donde el sol y la altura se reflejan en tintos de cierta estructura y aromas que van desde el ají a la pimienta blanca. En el norte, la mayoría de los Malbec son tintos de riqueza etílica y cuerpo.

3. Malbec florales. Son los menos, pero sí unos de los más interesantes. Recuerdan a violetas y lavandas por sobre la fruta. Ocurren en zonas frías o en añadas frías. Son delicados y expresivos.
4. Malbec con cuerpo. Hay bastantes Malbec en esta categoría. Como los taninos son dóciles y el tenor etílico de muchos Malbec es elevado, hay una buena cantidad de tintos hechos con Malbec que ofrecen buen cuerpo. A veces incluso con estructura tánica, pero no tanto como sucedería con un Cabernet Sauvignon.
5. Malbec ligeros. La magia del Malbec es que también se puede elaborar en estilos ligeros, sin peso y de paso ágil, como sucede con muchos tintos de altura en Mendoza. Se parecen más a un Pinot Noir en textura y agilidad, aunque conservan la ciruela como nota central, junto con los taninos más mullidos. Es un perfil más moderno y suele coincidir con propuestas más crudas.
6. Malbec maderizados. Aunque cada vez hay menos, los Malbec con abundante madera se contraponen a los frutados. En general el roble les ensancha el paladar, los hace más aterciopelados, al tiempo que define un rango aromático marcado por la vainilla o el cedro.
7. Malbec fortificados. Son émulos de los vinos de Oporto pero, a diferencia de estos que se elaboran principalmente con Touriga Nacional, emplean Malbec. Son tintos a los que se les corta la fermentación con el agregado de alcohol y se los convierte en golosinas etílicas: dulces, con energía y sabor frutal pleno.
8. Malbec rosados Si bien es una variedad de elevada intensidad de color, también se lo emplea para hacer rosados etéreos. Buena parte de los rosé del mercado lo tienen como protagonista, donde aporta sobre todo amplitud de paladar, contrario a lo que sucede con rosados de Garnacha o de Cabernet Franc.
9. Malbec blancos. Es la más novedosa de las tendencias y en algunos mercados viene en franco ascenso. Es que el Malbec también se puede elaborar como un vino blanco, sin color, aunque refleje el carácter de fruta roja. Rarezas gustativas, son vinos que vienen creciendo.
10. Espumosos de Malbec Si sirve para hacer rosados y blancos, sirve también para desarrollar burbujas. En nuestro mercado hay un puñado de espumosos que son 100% Malbec, aunque es más frecuente como variedad de corte en espumosos rosados.
Pocas variedades de uva tienen un rango tan amplio de estilos. En eso, el Malbec vuelve a agitar la varita mágica y se ofrece como una uva versátil que siempre da vinos queribles y amables. No son pocas las virtudes por las que brindar en el mes del Malbec.