Cabernet Franc

12 tintos ideales para brindar por el Día Mundial del Cabernet Franc

Escaso y de paladar particular, tiene cada vez más fans. Para los que ya lo aman, y para los que deberían conocerlo, un listado de las etiquetas argentinas imprescindibles.

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El 4 de diciembre se celebra el Día Mundial del Cabernet Franc porque se conmemora su llegada a Burdeos, proveniente del Loir y a manos de Armand Jean du Plessis, cardenal-duque de Richelieu.

Cualquier similitud con la historia del Malbec y su Día Mundial no es mera coincidencia, ya que la Argentina fue la primera nación en establecer un storytelling parecido para celebrar una uva.

Las razones de la fecha, sin embargo, las dejamos para otra oportunidad. Porque lo importante, al menos desde el punto de vista del bebedor de vinos, es saber cuáles elegir para descubrir una variedad que está con estrella ascendente en el mundo.

Cabernet Franc “slim fit”

Si hay una virtud en esta variedad es la de ofrecer un tinto con expresión atractiva. Menos encorpado que el Cabernet Sauvignon, el Franc se distingue por tres elementos clave:

  1. Ofrece una nota de ceniza de puro (en algunos, llega a la nota de jalapeño y morrón asado).
  2. Propone un perfil frutal claro como telón de fondo.
  3. Y por sobre todas las cosas, trae una boca con intensidad de sabor y un talle que podríamos describir como slim fit: siempre queda ajustado al paladar, aun cuando se trate de tintos con volumen.

En algunas regiones, como el Loire que lo vio nacer en Francia, el clima frío y nublado le imprime un carácter delgado y complejo.

El el Loire que lo vio nacer en Francia, el clima frío y nublado le imprime un carácter delgado y complejo.

En Burdeos, en cambio, pero también en Mendoza y otras zonas más cálidas, ofrece un tinto de cuerpo y de una complejidad herbal notable. Sea cual fuere el origen, no pierde la talla slim fit.

Los estilos argentinos

En nuestro medio hay dos grandes vertientes de Cabernet Franc, aun cuando solo se cultivan unas 1600 hectáreas en todo el país, de las que Mendoza concentra 4/5 partes.

Están aquellos que provienen de Luján de Cuyo (25% del total mendocino), donde la nota de ceniza y jalapeño es marcada, junto con una sensación más encorpada.

En nuestro medio hay dos grandes vertientes de Cabernet Franc

Y también los que provienen de Valle de Uco, 75% del Franc en la provincia, donde algunos son delgaditos y vibrantes y otros un poco más robustos, con la fruta siempre al frente en ambos casos.

La novedad, sumada a la escasez y a un paladar tan particular, han hecho del Cabernet Franc un favorito de muchos. Es el tipo de vino que se bebe y se ama y se odia sin medias tintas, aunque son más los que sucumben a sus encantos que los detractores.

Para aquellos que aún no están del lado del Franc, en el listado que sigue puede esconderse su próximo romance tinto. Con una advertencia final: difícil volver del Franc toda vez que uno se enganchó con el calce justo.

De los cortes que se hacen en Argentina, las mezclas de Cabernet Franc y Malbec ofrecen un paladar moderno.

De los cortes que se hacen en Argentina, las mezclas de Cabernet Franc y Malbec ofrecen un paladar moderno.

Sea que domina uno u otro, las uvas son complementarias: donde el Malbec es aterciopelado, el Franc es ceñido; si ofrece fruta roja, el otro propone mayoría de fruta negra; uno es flojo en aromas herbales, el otro manda.

Los recomendados

Autor

  • Joaquín Hidalgo

    Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta con formatos y habla sin rodeos de lo que le gusta y lo que no. Lleva más de veinte años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en medios nacionales, como La Nación y La Mañana de Neuquén. Desde 2019 es el crítico para Sudamérica de Vinous.com (EE.UU.).

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