Dejá esa lata de atún, te lo pido por favor. Date un gusto, es una vez al año. Comprá un filetito de pescado ahumado y hacete esta receta flan de trucha patagónica para servir como entrada en la mesa de Navidad.

¿Qué lleva? Huevos, crema y unas tiritas de trucha patagónica ahumada. Un poquito apenas y ya ganás sabor, originalidad y le das vuelo a este flan tremendo. 

La trucha ahumada es como un fiambre. La podés reemplazar por salmón ahumado o por cubitos de lomito de cerdo ahumado. Recordá que todo lo que se ahúma tiene potencia, no pasa desapercibido; entonces ojo, controlá las cantidades y andá chequeando si hace falta sal o no.

Este es un flan grande, lleva mucho huevo. Sí, no te pongas a protestar. Un flan es un flan.

Veamos la receta que es muy básica y vas a quedar genial.receta flan de trucha patagónica

Receta flan de trucha patagónica

  • 200 g de filetes de trucha patagónica ahumada 
  • 18 huevos (no, no es un error de tipeo. Son 18)
  • 200 cc de crema de leche 
  • Sal, pimienta y nuez moscada
  • 1 cda de azúcar
  • 2 cdas de ciboulette
  • 1 cda de ralladura de limón

Procedimiento

Cubrí la base de una budinera con papel film cuidando de que no queden burbujas.

Cascá los huevos y rompé el ligue. Condimentalos con las especias, la cucharada de azúcar y las dos de ciboulette (también podría ser perejil, cilantro o un poquito de jengibre rallado).

Agregá la crema de leche y los filetes de trucha cortados en tiritas o en cubos. Integrá todo.

Con cucharón y cuidado, volcá la preparación en la budinera (despacito, se puede manchar toda la cocina).

Poné la budinera dentro de una bandeja de horno alta. Ya dentro del horno precalentado, llena con agua hasta cubrir ¾ de la budinera. Cocinar a baño de María en el horno por espacio de 30 o 40 minutos, hasta que coagule bien el huevo.

Ojo, el agua no tiene que hervir a borbotones, tiene que ofrecer un calor tranquilo y parejo, para que después el flan no tenga burbujas.

receta flan de trucha patagónicaCon qué acompañar la receta flan de trucha patagónica

El flan de trucha se degusta mejor frío, recién salido de la heladera. Lo podés servir de entrada, acompañado por una ensaladita y un vino rosado bien fresquito.

Truchas de la Patagonia

Las truchas arcoíris, típicas de los lagos y ríos de la Patagonia argentina, se sembraron en esas aguas tras una iniciativa del Perito Francisco Moreno con el fin de promover la pesca deportiva a principios del siglo XX. 

Con el tiempo, las huevas de trucha fueron transportadas en barco desde Estados Unidos, de donde son originarias, para luego ser trasladadas en carreta al sur del país. Rápidamente se adaptaron y formaron parte del ecosistema y hoy en día la Patagonia es uno de los lugares destacados del mundo para la pesca de trucha arcoíris con mosca. Pero no sólo eso: también se convirtió en un bocado emblemático de la región. Quien haya viajado a la Patagonia seguro habrá comido trucha ahumada, en paté, conservada en aceite y más.

Una receta emblemática con esta carne que es igual de naranja que la del salmón, pero en boca resulta más elegante y untuosa, es la trucha confitada en aceite de oliva, aunque también se puede curar en sal (como si fuera un gravlax), a la plancha, a la parrilla con piel (que queda crocantita) y se la encuentra mucho en escabeche, una forma sabrosa de conservarla todo el año.

Es una carne sutil, magra, firme y vistosa. Ya te lo dijimos, es Año Nuevo, ¡date un gustito ahumado! Salud, trabajo y amor para todes.

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