Quiero emborrachar el corazón de mi alfajor, parafraseando el tango, bien podría ser el inicio de este texto sobre los discos dulces que son elaborados con algún tipo de alcohol: vino, whisky, ron, Baileys, fernet, mojito, moscatel, cerveza y la lista sigue. Sí, estimado lector, estimada lectora: además de las maravillas clásicas de dulce de leche y frutas, hay alfajores para el escabio. Los antecedentes son antiguos. Los apreciados bombones con licor, por ejemplo, lideran el ranking de golosinas “alcohólicas”. Pero desde hace un tiempo, el fenómeno se replica también en formato alfajor.
Todos sabemos que el alfajor es un ícono de la cultura gastronómica argentina: no hay región que no tenga su versión ni goloso que no sepa cuál es su preferido. Los hay regionales, artesanales, industriales, con frutas, dulce de leche, con chocolate, glaseados, con nueces, maní y más. Muchos pueden ser la alegría misma, otros son mediocres o pésimos. Todo dependerá de varios factores: la calidad de los productos que se utilizan como materia prima, claro (no será lo mismo el chocolate genuino que el baño de repostería); la cantidad justa de dulce; la consistencia del relleno; la humedad de la masa, la estructura general del alfajor y la armonía de sabores en boca, solo para empezar.
Aquí, enfocados en los que en su envoltura se indica que llevan algún tipo de alcohol, nos sorprendió encontrar varios que se elaboran en todo el país.
Así las cosas, vamos primero con los alfajores rellenos de vino, que es nuestra materia:
La Goulue de Malbec (Buenos Aires)
Entre los alfajores rellenos de vino, este aporta además dulce de leche y va cubierto con cobertura de chocolate belga. Esta empresa familiar de Ciudad Jardín invirtió dos años en investigar la fórmula perfecta para asociar chocolate y alcohol. También tienen chocolates rellenos de Malbec, Cabernet, espumantes y más.
Portal del viento, Mendoza
La empresa mendocina se dedica a la elaboración de distintas golosinas (cubanitos, conitos y alfajores) y también fabrican dulce de leche saborizado con Malbec, que venden como postre. Hace unos años, envalentonados con desarrollar alfajores rellenos de vino, desarrollaron su alfajor con Malbec y fueron premiados en la Fiesta Nacional del Alfajor, en 2018. Luego lanzaron otros, como el de Moscatel y el de pasas al ron con uvas mendocinas. En los últimos años sumaron a su portfolio de alfajores con Baileys, cerveza y fernet, entre otros.
Mamazza Emilia, Concordia, Entre Ríos
Emilia Mazza es chef profesional y amante de la pastelería. Entre sus creaciones, no podían faltar alfajores rellenos de vino, en este caso Merlot, que mezcla con una ganache de chocolate amargo, dulce de leche, baño cremoso y ralladura de naranja. Usa productos locales, salvo el cacao y el chocolate. “Pesa 35 g, pero tiene la potencia de uno de 100”, dice @catadordealfajores. Los que viven en ConcorCity, como dice Emilia, de parabienes.
Salud lectores golosos. Levanten su copa, y su alfajor.