En el ring de la vorágine cotidiana, no se puede tirar la toalla. Para sostenernos en pie buscamos placeres sin golpes bajos en la gastronomía, el arte, la cultura, la amistad, los vínculos. Y en ese rincón, un bar en casa puede ser el espacio ideal para pelearle a la vida incluso sin tener el espacio físico: basta con elegir algunas botellas y las herramientas adecuadas para preparar tragos simples y reconfortantes hasta que suene la campana. 

Botellas básicas
En épocas de presupuestos limitados, es útil decidir estratégicamente las materias primas de los cócteles. “Lo mejor es tener diferentes aperitivos – Campari, vermut rosso y dry, Aperol, Cynar– porque son versátiles para crear distintos tragos. Con esas botellas, que son accesibles, se puede empezar y hacer un Mi To, un Americano y varias opciones más”, explica el bartender Seba Atienza, uno de los dueños de Tres Monos.

“Podés armar una barra básica con tan solo cuatro botellas de lo que más te guste beber y algunos mixers”, coincide Fede Cuco al hacer sus recomendaciones a los lectores del libro Bartender de entrecasa, recientemente publicado por Monoblock.

Los mixers son bebidas no alcohólicas, como el agua tónica y los jugos de frutas. Siempre es conveniente que estén fríos para sumarlos en la elaboración de tragos.

En su manual de coctelería para bartenders aficionados y bebedores exigentes, Cuco despliega una lista de imperdibles entre los cuales elegir. Menciona vodka, bitter Angostura, vermut Torino o rosso, bitter rojo, Aperol, Cynar, Cointreau, absenta.

Para agrandar el equipo, Atienza sugiere sumar dos espirituosas a los aperitivos: “Elegiría una o dos botellas de destilados según las preferencias de cada uno. Yo compraría un whisky y un gin. Con eso ya se puede hacer variaciones de Negroni, sours y demás cosas ricas”, explica.

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Caja de herramientas
Si te interesa armar un kit básico de bar para tu casa, seguramente ya estuviste acodado en una barra y observaste cómo los bartenders y barmaids manejaban con maestría una infinidad de utensilios que nunca habías visto en otro lado, como el jigger, que se usa para medir. 

La buena noticia es que el aficionado casi no requiere de esas herramientas, al menos para comenzar (leé más abajo). “Se pueden reemplazar por objetos que hay en una casa. En lugar de un jigger, por ejemplo, podés usar un shot de tequila; si no tenés coctelera, puede ir bien un tupper”, explica Atienza, quien el 21 de febrero estará contando estos y otros secretos en el taller “Mezclar en casa”, que dictará en Tres Monos Estudio.

Ahora, si te decidiste a dar el paso de gastar, un jigger es un must, ya que permite manejar las proporciones exactas para que el cóctel no falle.

Si vas a preparar combinados batidos, como el daiquiri, la coctelera también es una buena inversión. Las opciones son innumerables, tanto en diseño como en material, pero, a grandes rasgos, hay tres tipos de cocteleras: la Cobbler, que tiene tres partes; la Boston, esa que parece dos vasos, uno metido dentro de otro, y la Francesa, cuya parte superior tiene una forma semi curva.  

La carta made in casa
El recetario de clásicos incluye un montón de cócteles y tragos aptos para el hogar que no piden manos entrenadas ni insumos carísimos. Algunas opciones son el gin tonic (gin, tónica, garnish a elección), el Americano (Campari, vermut rosso, soda y rodaja de naranja) y el Negroni (gin, Campari, vermut rosso y rodaja de naranja).

Una vez que elegís entre estas opciones infalibles, hay pequeños secretos que ayudan al aficionado a parecer experto. Atienza recomienda “exprimir las frutas en el momento porque hacer jugos naturales y frescos siempre va a hacer la diferencia a la hora de agasajar o disfrutar”.

Saber cómo conservar las bebidas también es clave. Según explica Cuco en su libro, “las espirituosas como whisky, gin, vodka, pisco o coñac pueden permanecer sin refrigerar una vez abiertas. La graduación alcohólica de al menos 40% de una bebida destilada hace que sea seguro tenerla a temperatura ambiente”.

No sucede lo mismo con los aperitivos, como el vermut. “Para que mantengan sus propiedades y estén a buena temperatura hay que guardarlos en la heladera”, aclara Atienza, quien también aconseja hacer lugar allí para “la cristalería, y sacarla a la hora de servir los tragos”.

Elsie`s restyled cocktail cart
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Usá lo que tenés
Hasta que compres un set mínimo de herramientas de coctelería, podés empezar con:

Copón de vino: para preparar un Gin Tonic
Vaso de agua: para armar un Old Fashioned
Pocillo o shot de tequila: medidor casero
Frasco con tapa o tupper: coctelera improvisada
Jarra: sirve como vaso de composición

María Paula Bandera
Periodista especializada en gastronomía y lifestyle con más de diez años de trayectoria. Publica en medios nacionales e internacionales, Elle, Ohlalá, La Nación, Forbes Argentina; Bleu&Blanc (México), iN (Chile) y Escala (México), entre otros. En 2015, fue finalista del Premio Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a la Excelencia Periodística, en la categoría “Crónica”. Colabora regularmente con Clarín, Brando y Apertura. Su especialidad es el “trabajo de campo” para saber qué se agita las cocteleras porteñas. Si la buscan, la encuentran en las barras.