En el país del cuentapropismo, hablar de Gestión del Capital Humano parece algo remoto. Pero en Argentina –como en cualquier país del mundo– las empresas que crecen, toman empleados. Y la gestión de ese recurso pasa a ser una de las claves en materia de sustentabilidad. Para decirlo de otra manera: que una organización pueda crecer y desarrollarse en el tiempo requiere de un desarrollo del capital humano que es vital y a veces invisible en materia de contabilidad.

Gestionar ese recurso es clave. Entonces: ¿de qué hablamos cuando hablamos de gestión del capital humano? Conocida en inglés como HCM (siglas de Human Capital Management), esta práctica concibe al personal como algo más que el costo que supone a las empresas; lo considera un activo esencial, cuyo valor puede maximizarse mediante iniciativas estratégicas de inversión y gestión.

Bodega Trivento, alineada con los objetivos de sustentabilidad de la ONU, considera la gestión del desarrollo de sus colaboradores de vital importancia, al organizar sus acciones en cuatro áreas principales: educación, familia, bienestar y comunidad. “La generación de acciones de valor debe dejar huella primero en los que somos parte de la compañía y luego en la sociedad. Así nos comprometimos hace más de una década con la educación, herramienta poderosa y multiplicadora. Y más recientemente complementamos esta mirada con un programa de inclusión”, comentó Fernanda Bertinatto, jefe de Desarrollo Organizacional.

La educación es el elemento transformador de la sociedad. Por lo que el acceso a ella, tal como lo proclama Naciones Unidas en su Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 (art.26), debe ser de calidad y global.

En cuanto a proyectos educativos, Bodega Trivento fue pionera. En 2008, con el aval de la Dirección General de Escuelas de la provincia, implementó en sus instalaciones un aula escolar que funciona como satélite del así denominado TES (Programa de Terminalidad Educativa semi-presencial). El objetivo es que los colaboradores completen sus estudios secundarios, con tres ciclos concluidos y el cuarto en marcha, 73 colaboradores obtuvieron su título secundario y 3 el primario. Asimismo, la bodega ha entregado más de 80 becas de estudio para sus colaboradores e hijos, a través de una importante alianza con el Fondo de Becas para Estudiantes (FonBec), que hizo extensivas estas becas a niños de la comunidad mendocina.

En el área familiar, el programa Calidad De Vida – Familia, busca acompañar a los trabajadores en el logro del equilibrio familiar-personal. A lo largo del año, la compañía realiza diversas acciones como el festejo del día del niño para los hijos de los colaboradores (con la participación de más de 200 chicos), o la entrega de mochilas escolares y zapatillas. Paralelamente, el programa Creciendo Juntos busca alentar a los colaboradores en sus roles de padres y madres, mediante la extensión de las licencias por paternidad a 5 días con horario especial reducido, o brindar a las madres un régimen horario especial donde la vuelta al trabajo es paulatina durante el primer año de vida del bebé.

Respecto al bienestar, diversos programas –Calidad De Vida, Vida Saludable, Flexibilidad– acompañan a los empleados en más de 15 celebraciones anuales, los concientizan en buenos hábitos de salud para llevar una vida plena (cuentan con un equipo médico para consultas y chequeos) y procuran que logren un adecuado balance de su tiempo laboral a través de distintos días de flexibilidad horaria (viernes cortos, medio día libre en cumpleaños, etc.).

Finalmente, la relación de la empresa con la comunidad se expresa en los programas Lazos X Huellas y Acción Social, que buscan involucrar a los colaboradores en actividades que trasciendan las fronteras de la empresa y generen un impacto multiplicador. En 2018 Trivento recibió una distinción por sus prácticas creativas, inclusivas e innovadoras en materia de Capital Humano por el Programa de Acción Social, otorgado por PwC Argentina; la Bodega compartió el podio con Cencosud y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Por supuesto, estos son apenas los primeros pasos: “Quedan muchos procesos por mejorar y metas por cumplir. Hemos iniciado un camino de cambios en nuestro comportamiento como personas que implica un irrevocable cambio cultural. Los compromisos que la empresa ha tomado tienen metas a largo plazo y somos responsables por el impacto que generamos en la comunidad y el ambiente”, concluye el flamante Gerente General de Bodega Trivento Marcos Jofré.