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Si te dijeran que en una sola noche vas a probar 20 vinos en donde el paso del tiempo es la clave, ¿te prenderías? Si la respuesta es sí, tenés que saber de qué va el 10 Year Wine Challange, un novodesoso evento de cata organizado por Teresa García Santillán y Joe Fernández, con el tapeo de Ezequiel Gallardo. La consigna es bien simple: pasarla bien y saborear los cambios que produce una década en cada botella de vino.

En pocas palabras, se trata de hacer una cata vertical. Pero “Cata vertical” es un término desconocido para la mayoría de los personas. Eso, sin hablar de las complicadas descripciones que sugieren los catadores expertos sobre los vinos viejos: acerca del bouquet, los taninos polimerizados y las texturas sedosas o etéreas de los vinos. Nada de eso es lo que vas a encontrar en el 10 Year Wine Challenge.

Acá manda la curiosidad y la ganas de pasarla bien. Un dato para entrar en tema: es más bien una reunión de amigos, donde hay parejas perdidas en ciertos rincones, tríos de miradas cómplices y observadores solitarios, dispuestos a conocer cómo impacta en un vino el paso de una década. Eso, sin hacer mención de las tapas que el restaurante “30 sillas” ofrece a cada paso.

Cómo es 10 Year Wine Challange

Desde el comienzo de la cata los organizadores advierten que cualquier terminología técnico-vínica está penalizada y es una regla que se mantiene a raja tabla. El día que fuimos, algún incrédulo, bien avanzada la cata y confiado en que el vino ayuda a olvidar, aventuró grafito como descriptor aromático de un vino y fue sancionado con una amarilla por Fernández, que oficia a la vez de anfitrión y referí del encuentro. Además, quedó flotando en el aire la amenaza latente de ser expulsado con una roja por reiterar la conducta. Y si bien todos sabíamos que era un chiste, la noche fría le ponía un condimento especial a la cata.

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Esa es una de las claves para pasarla bien el 10 years wine challenge: descartar el discurso sofisticado para dar paso al placer y la sorpresa por descubrir y que cada cual encuentre su gusto. Con un plus, las mesas mezcladas alimentan la curiosidad: qué le gusta al vecino y por qué; en todo caso qué sabor es el que seduce a tal que a mi no; y así.

El tapeo propuesto por Ezequiel Gallardo es bien sabroso y ayuda no solo a degustar con el estomago lleno, sino que en ocasiones potencia las características de los vinos considerando lo difícil que es hacerlo con veinte botellas diferentes.

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La selección, de paso, propuso varietales y blends, desde la Patagonia hasta Salta pasando por La Rioja, con vinos a contar de la década de 1990. A algunos el paso de una década los había cambiado por completos y otros sostenían el estilo, aunque con otros matices. Podíamos imaginar que aquellos tintos que habían gritado en su juventud llenos de vigor, ahora apenas susurraban en la madurez. Para usar una metáfora musical: como si estuvieran ecualizados de otra manera, transformando un rock clásico en sinfónico.

Los vinos degustados fueron

  1. Finca Sophenia Synthesis Sauvignon Blanc 2008 vs 2018
  2. Perdriel Vineyard Selection 2005 vs 2015
  3. Marcus Gran Reserva Cabernet Franc 2005 vs 2015
  4. Colomé Estate 2005 vs 2015
  5. Nina Gran Petit Verdot 2005 vs 2015
  6. Trapiche Gran Medalla Malbec 2004 vs 2014
  7. Achaval Ferrer Finca Bella Vista 2003 vs 2013
  8. Enzo Bianchi 2003 vs 2013
  9. Alta Vista Single Vineyard Alizarine 2002 vs 2012
  10. Gran Lurton 1999 vs 2009

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10 year wine challange se repite una vez al mes. Y apuesta a que el bebedor descubra el potencial de guarda de los vinos argentinos, con el plus de enterarse qué le gusta de cada uno. Como dijo un compañero de mesa antes de prometer reencontrarnos en la próxima edición: “Ahora sé que me gustan los blends añejos”.

Para más info escribí a [email protected] o via Instagram a @10YearsWineChallenge

 

Emiliano Rodriguez Egaña
Es el mejor cocinero del mundo para los que tenemos el gusto de sentarnos a su mesa. Capaz de cruzar la ciudad por unas ostras o de sudar la gota gorda frente a un caldero durante horas, para el resto de los mortales es un estratega de la comunicación digital, el marketing de contenidos y otros tantos menesteres. Trabaja desde hace más de 12 años en medios digitales. Es el responsable de que no fallen los códigos de Vinómanos (plataforma que fundó en 2013), donde también escribe sobre su pasión culinaria.