Para los argentinos verano es igual a parrilla. Pero si vamos a pasar unos días en el mar, el pescado fresco se impone como una opción perfecta, algo que suele ser más difícil en las capitales. Así que para darse el gusto, conviene apuntar a un pez emblemático de la costa bonaerense: la corvina rubia.
Todos la hemos comido alguna vez. Sin embargo, prepararla tiene sus secretos. Y en esta receta simple y deliciosa a la parrilla, ofrecemos algunos trucos para sacarle mejor provecho a la única rubia corvina.
¿Qué necesitas?
- 1 Corvina entera sin viseras.
- 2 limones
- 1 cebolla pequeña
- Unos penachos de hinojo
- 1 cucharada de mostaza
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Cómo hacerlo
Lo ideal es cocinar la pieza entera directamente en a parrilla para que quede realmente asado. Para esto es mejor dejarle las escamas y cocinarlo limpio con un corte en el abdomen. Encender el fuego y hacer brasas, el calor no debe ser excesivo; para medirlo, acercar la mano a la parrilla y contar hasta sentir que nos quemamos, si se puede contar hasta diez en el proceso, está perfecto.
Untar la parrilla con un poco de aceite para evitar que se pegue. Con el mismo fin, mezclar la mostaza con el oliva y untar todo el pescado. Cortar la cebolla en pluma, picar el hinojo y exprimir un limón. Rellenar en interior de la corvina con los vegetales y el jugo del limón, agregarle una rodajas de limón bien delgadas cortadas en cuartos y salpimentar.
Cocinar a temperatura media diez minutos por lado aproximadamente, esto va a depender del tamaño del pescado; un buen indicador es mirar dentro, si la carne se rompe fácilmente y tiene un tono opaco está a punto.
Para acompañar este plato es ideal aprovechar las brasas y asar unas verduras en laminas como papas, batatas y zapallo anko rociados con aceite de oliva. Y para beber, nada mejor que estos vinos.