Diciembre siempre es más largo que el aguinaldo. Está comprobado. Y para colmo, después de un mes de farra, en el que hacés after con los compañeros de laburo, cena con los amigos de la facultad y meeting familiar con la parte que no viene el 24 ni el 31, llegás con lo último de lo último a comprar el vino para las fiestas. Ahí es cuando un buen dato, un vino que garpa holgado y que se consigue con ir al supermercado –chino o no– permite estirar los últimos pesos para no bajar las expectativas. Ahí van: 15 vinos para las fiestas hasta 150 pesos.

5 TINTOS PARA EL CALOR

Para muchos las llegada del verano no necesariamente implica cambiar el color del brindis. Eso sí, buscá vinos que se ajusten a las comidas y que logren una mejor expresión unos grados por debajo de lo habitual. Por ejemplo:

Aimé Red Blend (2015, $110). Bodega Ruca Malen se lanzó a la conquista de lo paladares más jóvenes con tres nuevos vinos de imagen moderna y fáciles de beber. El Red Blend de Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvignon y Merlot corta diferentes zonas de Mendoza. Profundo y brillante a la fiesta, despliega aromas de frutos rojos frescos y especias dulces, con una boca jugosa y amplia y con dejo dulzón. Versátil y fácil de beber, es ideal para reuniones de after office y tapeos.

Eugenio Bustos Malbec (2016, $115). Finca La Celia vuelve al mercado argentino con algunas novedades. Entre ellas la línea Eugenio Bustos, vinos con estilo propio. Sin paso por madera y con claro sabor de La Consulta, Valle de Uco. Rojo violáceo con aromática frutal y trazos herbales, en boca es simple, jugoso y fresco. Perfecto para descorchar con picadas, pizzas y empanadas.

La Poderosa Pinot Noir (2015, $140). Bodega del Fin del Mundo acaba de sumar a la línea de vinos inspirada en la famosa moto del Che Guevara, La Poderosa, este primer varietal de Pinot Noir. Fiel al estilo de la línea, ofrece buena expresión frutal acompañada de tonos ahumados de roble. El perfil del Pinot se aprecia en los tonos terrosos y las cerezas maduras. Paladar envolvente de rica tensión en medio de boca. Perfecto como aperitivo.

Acordeón Cabernet Sauvignon (2015, $149). Finca Ferrer es una extensa propiedad en Gualtallary, Tupungato, que pertenece a Freixenet. La línea Acordeón de varietales jóvenes se elabora con uvas de allí. Destaca este Cabernet Sauvignon de color rojo rubí con reflejos violáceos y perfil herbal, que ofrece frutos negros y especias. De ataque ligero, a medida que avanza gana peso y volumen. Un Cabernet fácil de beber por su frescura, perfecto para descorchar al pie de la parrilla.

Finca La Colonia Malbec (2015, $150). Entre las novedades resonantes de este año se encuentra este vino de Bodega Norton. Elaborado con uvas de la Finca La Colonia –la más grande de agrelo, donde viven más de 40 familias–, este Malbec ofrece un perfil cordial y frutado, perfecto para la gastronomía del mes de diciembre. Recuerda a ciruelas, con un trazo herbal, y al paladar es suelto y jugoso. Ideal para cenas informales y asaditos de despedida entre semana.

NAVIDADBLANCA5 BLANCOS FUERA DE SERIE

Con los primeros calores, los blancos ganan en preferencia pero pocos saben cuáles buscar. Ligeros y delicados, que refresquen y mariden con una charla o con platos frugales, son:

Ciento Cuarenta Torrontés (2016, $115). Novedosa etiqueta de Bodegas Chakana, con un twits twittero, le habla a los usuarios de las redes sociales. Original en su estética, llamará la atencion de todos en la mesa. El Torrontés, típico y de frescura elevada, seduce con aromas de flores blancas y frutos cítricos, pero también por su paladar vivaz. Compañero de quesos y ensaladas, lucirá bien con un cocktail de camarones.

Killka Chardonnay (2015, $130). Killka, inspirada en el centro cultural de Bodega Salentein, se luce en un segmento complejo gracias al alto impacto y buena relación calidad precio de sus vinos. Este Chardonnay, que logra mejor definición varietal y elegancia con cada cosecha, resulta expresivo, con buen caudal frutal y tonos melosos. Fluido al paladar y envolvente, la acidez alta y balanceada. Blanco para paladares clásicos.

Séptima Sauvignon Blanc (2016, $145). Bodega Séptima es reconocida por sus tintos y burbujas, aunque este Sauvignon es un hit para tener en la heladera por si acaso. Elaborado con las uvas de Agrelo y Valle de Uco, combina frescura y acidez con una aromática cítrica, herbal y de frutos tropicales. El paladar es tenso y vibrante. De final prolongado, es ideal para acompañar frutos de mar o tablas de quesos.

Durigutti Viognier (2016, $146). La bodega que ganó se consagró como productora de tintos de la mano del enólogo Héctor Durigutti, hoy abre el juego a los blancos, responsabilidad de Pablo Durigutti, hermano menor. Con uvas de Gualtallary, Tupungato, ofrece color amarillo pálido, con aromas de frutos blancos y de carozo frescos, paladar amplio y paso tenso en medio de boca. De final largo y franco, es perfecto para arroces o ceviches y tiraditos.

Humberto Canale Old Vineyard Riesling (2016, $150). Esta etiqueta de Río Negro es un lujo original y accesible. De aromática compleja y frutal, recuerda a duraznos, peras y limas. Al paladar su ataque es seco y caudaloso, con volumen inusual para un blanco sin madera. Ofrece una tirante y delicada frescura, en un raro y rico vino para acompañar frituras, quesos y patés.

5 ROSADOS JOVIALES

El amante del rosé está de parabienes con la diversidad que ofrece el mercado. Eso, sumado a que esta es la temporada justa para beberlos. Si todavía no sos fan, probá con estos:

Santa Julia R-Osado (2016, $88). Bodega Santa Julia relanza su clásico rosado como un vino de edición limitada. El de este año, R-Osado –la imagen de la etiqueta es la de un oso aviador– renueva el Syrah rosé de la casa, con un color tan etéreo como atractivo. De aroma frutal intenso, boca ligera y chispeante, ofrece un trazo de acidez málica (se siente en las encías) que lo transforman en el vino ideal para tapeos y picadas o bien para el infaltable vitel toné.

Portillo Rosé Malbec (2016, $90). Entre los responsables que abrieron el camino a la nueva tendencia rosé se encuentra este vino simple y sabroso de precio amable. Color guinda, presenta aromas frutales de intensidad media, con una rica nota de cerezas. En boca es ligero, de textura suave y sutiles sabores. Es modoso y gustable, con final bien sutil.

Euforia Rosado (2016, $105). En 2015 Goyenechea lanzó su vino Euforia como primer paso hacía una renovación estilística. Un año más tarde llega este rosado de Syrah que, con unos gramos de azúcar residual, gana versatilidad. Servirlo bien frío a la hora del aperitivo o bien para acompañar cremas heladas o tartas de frutas. Un vino moderno y sabroso.

Familia Gascón Malbec Rosé (2016, $135). Una de las tendencias que despunta entre los rosados locales es la de ir hacia colores etéreos. Y este ejemplar de Escorihuela es el caso paradigmático. Con un trazo guinda y ligero a la vista, a la nariz se parecía frutal y fresco. Ataque tenso con fluir equilibrado y armónico. Perfecto para aperitivos o para terracear largamente en las cálidas tardes de diciembre y enero.

Fammi l’Amore (2016, $150). Como ya es su costumbre, Ernesto Catena lanza otro vino transgresor al mercado. Luego del éxito de L´Orange, su vino naranjo, ahora apuesta por un rosado en botella de 500 cm3, tapa corona y etiquetas con caricaturas de alto voltaje erótico. Un combo ideal que convierten a este vino fresco, de color piel de bebé y fácil de beber en un vino ideal para sorprender durante las fiestas a parejas, futuras conquistas y hasta sonrojar a la tía pacata. Un rosado perfecto para días de calor agobiante y en buena compañía.

Alejandro Iglesias
Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.