Lechuga, tomate, papa y zanahoria es el ABC de lo que compramos los argentinos en las verdulerías. Por eso, el cajón de chauchas ocupa un lugar poco visible, como despeinado en la góndola de cajones y cajas. El asunto es que no sabemos cómo se preparan. O no tenemos idea de qué plato las hace lucir, más allá de la clásica ensalada con huevo. Pero en Shout, ese bar de vinos y restaurante del centro porteño, un plato de chauchas y hongos (no palitos) nos dejó con la boca abierta: nunca antes habíamos comido una combinación tan simple y tan rica. Así es que nos robamos la receta: un poco para prepararla en casa y otro poco para que se conozca la buena cocina de este restó. Tomá nota.
Para dos personas vas a necesitar:
- 200 g. chauchas rollizas
- 40 g. hongos portobellos
- 2 échalotes
- Aji Molido
- Leche
- Harina
- Aceite de Oliva (perfumado con ajo o bien un diente de ajo)
- Sal
- Jugo de Limón
Cómo hacer
Blanquear las chauchas por 5 minutos con vapor, cortar cocción con agua con hielo. Saltear los hongos en aceite de oliva hasta que estén dorados y luego en la misma sartén agregar las chauchas. Condimentar con ají molido, sal, aceite de ajo y jugo de limón.
En un recipiente aparte colocar el énchalote cortado en pluma y la leche. Pasar por harina antes de freír. Emplatar con la fritura por encima.
Una gloria. Ideal para beber con estos blancos.